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OCTAVOS - IDA

Un Real Madrid indolente escapa con triunfo ante el Ajax | 1-2

Un Real Madrid indolente escapa con triunfo ante el Ajax | 1-2
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miércoles 13 de febrero de 2019, 22:55h
Actualizado el: 14/02/2019 04:27h
Tras un primer tiempo de monopolio local, con intervención crucial del VAR, los españoles no mejorarían demasiado y salieron de Amsterdam con un triunfo inesperado, dada la distancia de compromiso entre los dos conjuntos. Por Diego García

El Real Madrid volvía al ejercicio en la Liga de Campeones en la ida de los octavos de final ante el Ajax. Viajó a los Países Bajos montado en la nube anímica propiciada tras arrancar un empate en el Camp Nou y someter al Atlético en el Metropolitano. Y era conocedor del bajón de rendimiento de los jóvenes rivales, que venían de perder dos duelos seguidos en la Eredivisie para despegarse de la pugna por el título. Todo ello dibujaba un panorama ciertamente resbaladizo, pues la motivación de los hambrientos locales podría cruzarse con una relajación del coloso, que estaba complacido por su ejecución en el 'Clásico' y el derbi.

Erik ten Hag no variaría un ápice su planteamiento acostumbrado, salvo el sacrificio del delantero posicional. Dispuso un 4-2-3-1 que lucharía por poseer el cuero el mayor tiempo posible y, de paso, trompicar la salida ajena con una valentía posicional notable. Acudió al mermado De Jong -fichaje del Barça- para distribuir el cuero junto a Schöne, en una medular coronada por las flechas exteriores Ziyech y Neres, pero sin ancla defensiva. Toda una declaración de intenciones. El argentino Tagliafico y Mazraoui se ocuparían de los laterales, con De Ligt y Blind cobijando al meta Onana. Que había cometido un error con valor por tres puntos en la jornada liguera precedente.

Santiago Solari, por su parte, sufrió la gripe de Varane y eligió sentar a Marcelo y dar descanso a Lucas Vázquez -restando equilibrio al esquema-. Bale, Reguilón y Nacho se añadieron al once que le ha llevado a una estabilidad impensable cuando tomó el cargo. Vinicius jugaría pegado a la cal, con Modric y Kroos clarificando, y Benzema en el papel de nexo y rematador. Sergio Ramos y Casemiro se erigían como los verdaderos anclajes a tierra de un 4-3-3 vertical y arriesgado. Pagaría el preparador argentino el hecho de prescindir del trabajo que imprime el gallego.

Porque el duelo, en su primer tiempo, fue total y absolutamente jugado según los presupuestos de los defensores del Johan Cruyff Arena. Tardó en entrar en calor un Madrid atrincherado desde muy temprano, incapaz de concatenar tres pases seguidos y de pescar una contra al espacio. La red de ayudas y el rigor táctico de los locales, hiperactivos, anudaron a la calidad visitante hasta el punto de no castigar a los vigentes campeones de Europa con una goleada debido a su mala gestión en los últimos metros. Se deshizo la coordinación y cohesión de las líneas merengues en la fase de achique y Tadic, Ziyech, Neres y Van de Beek disfrutarían hiriendo en la mediapuna y en los costados.

Avisó el propio Ziyech con un chut desde media distancia que no tomó puerta -minuto 5-. La respuesta inmediata del favorito, entonces dormido, corrió a cargo del zurdazo de Bale centrado, que había propiciado el robo de Casemiro y la contra lanzada por Modric y Vinicius -minuto 7-. Esa llegada española resultaría un espejismo, como también lo fue el trecho de posesión calmada y de subida de líneas que protagonizarían tras la apertura de Kroos, en vuelo, que pescó el regateador brasileño para encarar, driblar y emitir un derechazo angulado que hizo estirarse a Onana -minuto 15-. Ese movimiento jerárquico madridista no se mantendría. La distancia en lo relativo a los vatios y la concentración resultaba explícita. Con el Ajax resplandeciente y convencido.

La presión a cancha completa de los neerlandeses germinaría un ramillete de pérdidas en campo propio de Ramos, Reguilón y, sobre todo, de Carvajal, que mortificaría a una delegación capitalina que naufragaba en la guerra de guerrillas perenne que ordenó Erik ten Hag. La primera ocasión clara estuvo en las botas de Mazraoui, que mandó una pifia del central sevillano muy cruzada -minuto 9-; ante un descuido en el pase del canterano que suplió a Marcelo, Schöne regaló el cuero en la frontal a un Tadic que, en escorzo, estrelló su golpeo en el poste -minuto 26-; y en el 43, la enésima mala entrega de Carvajal alimentó al punta serbio, que sentó a Casemiro y a Nacho antes de lanzar un punterazo inocuo. La actuación del serbio contaminó de dudas a toda la zaga merengue, salvo a Ramos.

Por el camino de ese monólogo ardoroso -los locales impusieron el pretendido incendio del ritmo-, los segundos clasificados de LaLiga a punto estuvieron de descarrillar. De hecho, sólo el VAR les rescataría ante el vendaval. Sin precisión y velocidad en el pase y desprovistos de unidad en el compromiso defensivo, sollozaron hasta que en el 37 Tagliafico inauguró la circulación más exquisita del día. Empezó en la izquierda y concluyó en la región diestra del área madrileña. Pasó por Neres, Tadic y Van de Beek, con una fluidez sensacional, para el remate de Ziyech que salvó Courtois. El belga nada podría hacer a continuación, cuando el segundo saque de esquina consecutivo -toda vez que Modric marró un despeje y Blind buscó el derechazo en el punto de penalti- devino en el testarazo de De Ligt, el bote raro que hizo repeler con flacidez el cuero al arquero y el cabezazo a la red de Tagliafico.

La tribuna celebraba, extasiada por haber recogido el fruto de una primera parte proverbial. Mas, en esa atmósfera subrayada de paroxismo intervendría el VAR como un jugador más del gigante español. El colegiado interpretó que en el remate postrero del argentino aconteció un fuera de juego polémico, anulando la merecidísma diana del Ajax. Enfadados, todavía subirían más el listón de la exigencia y Schöne bajaría el telón con un cañonazo a las nubes -minuto 41- y un lanzamiento de falta que sacó Courtois -minuto 48-, el mejor visitante junto con Ramos. La montonera de pelotazos, a la nada, lanzados por ambos sintetizaría el pobre desempeño de un dibujo de Concha Espina recluido hasta la exasperación.

Sólo le quedaba a Solari como argumento que legitimara lo visto la idea de economizar esfuerzos y apostar a un partido largo. Los neerlandeses no podrían extender su derroche agresivo hasta el minuto 90, y la erosión propia del hacinamiento de partidos de este 2019 susurraba lo idílico de resistir para que la gasolina durara, por mor de aguardar a la creación de escenarios para morder en la reanudación. Y no movería peones pero sí la concepción del despliegue 'El Indiecito'. Dio la directriz de negarse al encierro y subiría líneas. Incluso, en el 51, probó a Onana, refrescando la sensación de amenaza. Un taconazo de Modric, caído en banda, conectó con la incorporación de Carvajal y el centro para el derechazo raso de Benzema -atrapado por el arquero-.

La reacción local contempló un aviso ante el riesgo asumido por la gallarda ocupación de espacios madridista. Van de Beek rompió con un pase entre líneas que desató el relámpago de Neres, pero el brasileño se toparía con Courtois en el mano a mano. Los jugadores visitantes, ante este susto, resolvieron aminorar la ambición táctica, con Sergio Ramos maravilloso en la cobertura. Pero en ese regreso a la expectativa se guardarían el as de la explosión tras recuperación. Y en una de esas localizaron la primera carrera de Vinicius a la espalda de Mazraoui. Sería suficiente: el carioca entró en ignición, acumuló fintas para aglutinar defensores y cedió a Benzema. El galo silenció al respetable con una punzada a la escuadra del segundo poste -minuto 59-. Para el 1-1.


Solari, en esa altura, reemplazó a Bale -injustificable su titularidad- para incorporar a Lucas Vázquez. Con el gallego en pista y el dolor del golpe sufrido, el Ajax aplacaría su filosofía, dándose una tregua. Se quemaría el minutaje en una suerte de respiro global, en el que el gol parecería haber hecho mella en la juventud local. Dolberg entraría por -Schöne-, en una tratativa de su técnico por fijar una referencia que les permitiera afrontar el presumible asedio con el arma de los centros laterales. Y el danés se estrenó con un disparo al cielo en el 73.

Y, a pesar de haber sobrevivido de manera complicada de exponer, el Madrid no sabría gestionar su ventaja. Se lesionaría Benzema y compareció Asensio, dejando a Vinicius en el rol de falso nueve -hasta que Solari introdujo a Mariano por el carioca-. Y el resto de sus piezas nunca concibieron el acopio de la posesión para cerrar el sufrido triunfo. Siguieron tendiendo al modelo de repliegue y contra, dando alas a una nueva ráfaga de presión y control neerlandesa. De este capítulo familiar sobrevendría el empate, logrado tras una pérdida de Vázquez -posible falta- que Neres tradujo en centro espinoso y Ziyech condujo al 1-1 con un zurdazo certero -minuto 76-.

El desenlace vislumbró un respingo orgulloso de los visitantes, que multiplicaría sus transiciones, poniendo la guinda al aceptado descontrol. Los pupilos de Erik ten Hag padecían el cansancio lógico y se le abrieron las puertas de la oportunidad a peones como Vázquez y Asensio. El diestro chutaría por encima del larguero, en un cuatro para cuatro, y el balear lo intentaría con dos remates atinados pero ineficaces, siempre al contragolpe. Los últimos 10 minutos se descubrieron como el tramo en el que los merengues, al fin, jugaban con comodidad. Era el momento de la eliminatoria y así lo entendieron. En el 88 Carvajal se desprendió, inaccesible al desaliento, y centró un envío venenoso que el motivado Asensio embocaría (1-2). Le saldría excelente el rezo al declive del fuelle contrincante a un Madrid escapista y muy gris. El Bernabéu dictará sentencia sin un Sergio Ramos vital en esta noche, también incomodando a Dolberg en su desmarque que neutralizaría Courtois en el 93. Ganar en los días malos no es una mala receta, pero sí inquietante.

- Ficha técnica:

1 - Ajax: Onana; Mazraoui, Blind, De Ligt, Tagliafico; Van de Beek, De Jong, Ziyech; Tadic, Schöne (Dolberg, m.73) y Neres.

2 - Real Madrid: Courtois; Carvajal, Sergio Ramos, Nacho, Reguilón; Casemiro, Kroos, Modric; Bale (Lucas Vázquez, m.60), Vinicius (Mariano, m.80) y Benzema (Asensio, m.73).

Goles: 0-1, m.60: Benzema. 1-1, m.75: Ziyech. 1-2, m.88: Asensio.

Árbitro: Damir Skomina (Eslovania). Amonestó a Ziyech (53) por el Ajax; y a Reguilón (69), Lucas (83) y Ramos (89) por el Real Madrid.

Incidencias: encuentro de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, disputado en el Johan Cruyff Arena ante 54.990 espectadores.

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