Al descanso el duelo viajaba en un cómodo 2-0, pero en el segundo acto anotaron los franceses y elevaron la tensión. Messi resolvió. Por M. Jones
El Barcelona afiló los dientes este miércoles para enfrentarse al Olympique de Lyon en la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones. La eliminaciones traumáticas de Real Madrid, Atlético y PSG, amén de ponerle en preaviso de los riesgos de la relajación, les espolearon para acelerar hacia la siguiente ronda con un camino menos espinoso. Además, el 0-0 de la ida quedó en anécdota, pues fue producto de la extraña pobre puntería de los jugadores catalanes. Nada más intervino en esas tablas.
Por ello, Ernesto Valverde decidió dar la alternativa a Coutinho y sentar a Ousmane Dembelé. Confiaba en una pieza discutida, inserta en su once prototípico, para herir a un sistema visitante que recuperaba a su referencisa ofensiva: Nabil Fekir. Para celebrarlo, el técnico Bruno Genesio modificó su dibujo hacia un 3-4-3 en el que su estrella era mediapunta y eran sacrificados talentos como Aouar o Bertrand Traore. Se mantenía el mediocentro Ndombele, pero les costaría mucho a los visitantes reproducir la salida incendiaria del duelo disputado en su campo.
No obstante, el ajedrez se tornó con celeridad en asalto a la meta de Lopes. Messi abrió fuego a las primera de cambio, forzando al portero a repeler el disparo hacia el saque de esquina. El argentino, con mucha más chispa y los mismo espacios que en el Parc Olympique Lyonnais, acertaría en el minuto 18. Trazó una transformación de penalti a lo Panenka. La belleza del golpeo contrastaría con la polémica decisión del colegiado. Luis Suárez se dejó caer ante la entrada de Denayer -el charrúa lo reconocería en la zona mixta- y el árbitro y el VAR picaron, para respiro de la tribuna.

Se aperturaba un paisaje en el que el Barça jugaría más suelto, si cabe. Y es que a su control absoluto y ventaja en el marcador se uniría la lesión del portero Lopes, en un choque con Coutinho. Sería suplido por Gorgelin pasada la media hora y la modificación se notaría. Antes de irse, el meta luso salvó a los suyos en un remate de Suárez, mas no pudo evitar el 2-0, obra de Coutinho -al fin ovacionado- tras las asistencia del delantero uruguayo. Y el Lyon se sorprendió contra las cuerdas, impedido para contragolpear y presa de mal equilibrio en el cierre. Tratarían de estirarse ante del descanso, con los lanzamientos desatinados de Ndombelé y Moussa Dembélé. Y Gorgelin debutaría parando un mano a mano a Messi y viendo cómo el robo de Suárez a su zaga no se traducía en la sentencia por poco -disparo demasiado cruzado-.
El gigante catalán estaba plácido en el timón del tempo y el tino les acompañaba, hecho crucial. Así, 'La Pulga' reanudó sus operaciones co un vaselina que superó al arquero pero sacó, bajo palos, Marçal. Y en ese monólogo ya autocomplaciente, los franceses emitirían un zarpazo que hizo contaminarse el ambiente festivo de incertidumbre. Fekir tardó en asomar 55 minutos, pero cuando lo hizo fue para asustar con un remate fuera que ejerció como preludio del 2-1 que abría la eliminatoria a cualquier cosa. Fue Tousart el autor de la diana, recogiendo un despeje fallido de Busquets. El VAR revisó la acción (psible fuera de juego de Marcelo y falta sobre Lenglet) y tiró una soga a los galos. El Barça, de repente dubitativo, estaba padeciendo para sacudirse la valiente presión visitante.
Y se implementaría un ida y vuelta en el que Fekir mandó por encima del larguero el empate y Coutinho perdonaba chutando fuera después de haber regateado al portero. Sería sustituido por Dembèlè, en el intento de Valverde por quemar las naves. Sin embargo, fue Messi, quién si no, el elemento desequilibrante. Abortó el argentino un desenlace resbaladizo en el minuto 79, cuando entró en ignición conduciendo una contra, sentando a Marcelo y Denayer y batiendo al meta con la sencillez maravillosa. Ahí bajarían los brazos los franceses, que se irían de vuelta a Lyon con una manita -goles de Piqué y Dembèlè, asistencias de Lionel-. La exhibición del argentino ante la falibilidad defensiva de un esquema de Genesio volcado hacia la gesta. Sea como fuere, sobrevivieron los azulgrana, único equipo español en cuartos de final.
- Ficha técnica:
5 - Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto (Semedo, min.83), Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergio Busquets, Rakitic, Arthur (Arturo Vidal, min.74); Messi, Coutinho (Ousmane Dembélé, min.70) y Luis Suárez.
1 - Lyon: Lopes (Gorgelin, min.34); Dubois, Denayer, Marcelo, Marçal, Mendy (Cornet, min.77); Tousart, Fekir, Ndombele; Moussa Dembélé y Depay (Traoré, min.73).
Goles: 1-0: Messi (p.), min.18. 2-0: Coutinho, min.31. 1-2: Tousart, min.58. 3-1: Messi, min.78. 4-1: Piqué, min.80. 5-1: Ousmane Dembélé, min.86.
Árbitro: Szymon Marciniak (POL). Mostró tarjeta amarilla a Marçal (min.33), Moussa Dembélé (min.45) y Lenglet (min.49)
Incidencias: partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el Camp Nou ante 92.346 espectadores.