www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

CUARTOS - IDA

El Barcelona hace historia en Old Trafford y se acerca a las semis | 0-1

El Barcelona hace historia en Old Trafford y se acerca a las semis | 0-1
Ampliar
miércoles 10 de abril de 2019, 22:55h
Un gol en propia meta de Shaw y la posesión bastaron a los catalanes para salir victoriosos ante un United con más caracter que clase. Por Diego García

El Barcelona compareció en Old Trafford con la firme intención de ganar allí por vez primera en competición continental. El líder de LaLiga se medía al sexto de la Premier League en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, el torneo por el que han declarado su predilección a lo largo y ancho de esta temporada. Se cruzaban inercias contrapuestas, con los catalanes en la cima de su rendimiento tras sentenciar el título español ante el Atlético, mientras que los ingleses han encadenado desmanes ligueros y coperos, por lo que se aferraban a esta eliminatoria como si se tratara de la soga que les salve el curso. Contra esa motivación agónica habría de luchar el favorito.

Ole Gunnar Solskjaer se vio forzado a emitir un volantazo con respecto a lo previsto. Nemanja Matic y Ander Herrera se cayeron de la titularidad al resentirse de sus problemas físicos a última hora, por lo que eligió virar su esquema, que no su idea de juego. Alinearía un centro del campo con cuatro piezas y suprimió al tercer punta. Por ende, el joven Scott McTominay se uniría a una medular conformada por Pogba, Fred y el desborde de Diogo Dalot. Lukaku y Rashford serían los delanteros, con la zaga prevista y De Gea bajo palos. En definitiva, las circunstancias ahondaban aún más en el planteamiento especulativo del técnico noruego.

Ernesto Valverde, en su caso, contempló esta jornada como la adecuada para amontonar goles a domicilio y convertir la vuelta del Camp Nou en un trámite. Sentaría a Sergi Roberto para dar la alternativa a Semedo, su lateral diestro más atacante. Y mantuvo a Arthur y Rakitic como acompañantes de Busquets. La recuperación de Ousmane Dembèlè no bastó al francés para arrebatar la primacía a Coutinho, como nexo entre líneas con Messi y Luis Suárez. La concentración debía rozar lo superlativo para no refrescar los fantasmas de los tres cuartos de final de Champions precedentes.

Y no tardaría el envite en desnudar su esencia: un duelo de estilos en el que los locales tratarían de replegar y volar a la contra, y los visitantes buscarían monopolizar la pelota y bajar el tempo. Los barceloneses, de hecho, alcanzarían a diluir la presumible salida ardorosa británica por medio de circulaciones eternas y controladoras. La anestesia implementada por los azulgranas les granjearía el timón de la iniciativa ante un dibujo que sólo adelantaba las líneas para negarse al encierro. No presionaría arriba el United -sí lo harían los catalanes-, y el ratio de posesión de los pupilos de 'Txingurri' en el primer cuarto de hora rondaría el 80%. Mas el peligro estaría distribuido.

Abriría fuego Rashford con un lanzamiento de falta desviado en el quinto minuto. La acción nació de una pérdida culé que devino en un derribo de Busquets sobre McTominay. Y Pogba estrenaría su repertorio como lanzador de transiciones en el octavo minuto, cuando pescó la cesión de Lukaku y puso en vuelo a Rashford. Ter Stegen saldría de su arco para anticiparse al mano a mano sobrevenido. El aviso recordó a los blaugrana la obligatoriedad de estar atentos tras imprecisión. Pero la calidad volvería a marcar la pauta antes de la entrada en juego de cualquier dinámica. En el 13 Messi se desmarcó a la espalda de la zaga. Le vio Busquets, que le puso un pase aéreo y vertical para que el argentino emitiera un centro hacia el segundo poste. Allí cabeceó Luis Suárez angulado y la redonda se coló en la meta de De Gea tras rozar en Shaw.

Acusaría el golpe el escuadrón inglés, entregando más territorio y dominio al conjunto en ventaja. Sin embargo, la delegación guiada por Valverde se dejaría ir en lo relativo a la complacencia y comenzó a cometer errores en la creación de fútbol, dando alas a la astucia afilada del centro del campo musculoso dictado por Solskjaer. Y emergieron Fred y Pogba para ir mitigando el soliloquio de la posesión azulgrana y conduciendo al enfrentamiento al pelaje físico pretendido. De esa mutación brotaría la reacción que asimiló las prestaciones de los dos púgiles. Y con las pérdidas visitantes se apropiarían de confianza para efectuar la presión inglesa a toda pista. Young probaría suerte sin éxito tras un lanzamiento de falta de Fred -minuto 19- y Rashford encañonaría por encima del travesaño un envío de Pogba entre líneas -minuto 21-.

Había soltado las riendas del guión el Barcelona, con Messi descontextualizado por la red de peones que superpoblaba la parcela central. Jordi Alba se vio obligado a suturar malos pases de sus compañeros de línea y evitar sustos, con el Manchester empujando. Su orgulloso y energético despliegue se pondría en práctica, en plenitud, en torno a la media hora. Sufría el bloque en ventaja para concatenar pases de seguridad en campo contrario y recurriría a algún que otro pelotazo para estirarse. De uno de ellos, propulsado por Lenglet, dibujaría Luis Suárez una ocasión. Venció en el cuerpeo con Smalling y cedió para el latigazo de Coutinho que repelió De Gea con una reacción de balonmano -minuto 36-.

Y el camino hacia vestuarios se tornaría cercano con más densidad y centrocampismo. Las porterías se alejarían de la trama y sólo sobrevivieron a la batalla entre el juego combinativo y la pujanza anatómica dos aproximaciones. La primera germinó de un centro venenoso de Rashford que cabecearía, sin dirección y sin marca, Dalot -minuto 40-; y la segunda corrió a cargo del tridente culé. Messi inició, Coutinho prolongó de tacón y Suárez finalizó fuera de palos. Todo ello en un espacio muy reducido en la frontal -minuto 46-. El gol en propia puerta de Shaw torció los planes pasivos de Solskjaer y el preparador nórdico debía decidir si contemporizar o arriesgar en pos de las tablas. Al 'Txingurri' le valía lo visto, en base al gran resultado, si bien le urgía decantarse por profundizar en la recuperación del balón o la asunción del contragolpe al espacio.

Pues bien, el minutaje inicial de la reanudación subrayaría la preponderancia del fulgurante carácter de los 'Red Devils'. La guerra de guerrillas daba la razón a los locales, con el Barça a la expectativa de conectar con su tridente como ancla. Una volea fallida de Rahsford, sin marcaje y en el punto de penalti, confirmaba las sensaciones de incertidumbre. No alcanzaba a achicar rápido el dibujo visitante y se precipitaba con la posesión. Eran conocedores de los problemas del United para definir en tres cuartos de cancha pero adolecían de claridad para salir con fluidez de la presión ajena. Antes del 60 gobernaba el sudor local. El conjunto atrincherado era el referente del balompié español.

La elección culé por defender examinaría la creatividad y paciencia de un United poco acostumbrado a poseer la batuta en encuentros de esta exigencia. En cambio, en el 65 Valverde ordenó volver a los fundamentos y en la primera combinación catalana larga del segundo acto Suárez remató al lateral de la red. En la segunda, a continuación, De Gea volvería a verse apurado. Esta vez por el perfil de Jordi Alba. Tanto el zurdo como el carrilero diestro ya yacían incorporados al centro del campo y el ejercicio de control azulgrana activado. Y entrarían Arturo Vidal y Sergi Roberto -por Coutinho y Arthur-, haciendo hincapié en la querencia barcelonesa por anestesiar el tempo. Modificó el 4-3-3 para adoptar un 4-4-2 con más potencia física al tiempo que Martial ocupaba el lugar de Lukaku -vaciado-.

A 20 minutos para el 90, se resistían los británicos a guardar la ropa con vistas al partido de vuelta. Racheaban adelantamientos radicales de líneas que dejaban a su espalda hectáreas para el disfrute de Messi y compañía. Lingard se sumaría a la fórmula -por Dalot- y su once pasaba a moldearse hacia un 4-2-4 más vertical, con Pogba como llegador y Martial y Rashford en punta. El pundonor de la plantilla que eliminó al PSG con una remontada histórica sería refutado con semejante planteamiento. Formularían un all in posicional, sin contemplar el riesgo que esto entrañaba. Tratarían de forzar el error en el pase visitante y volar. Mas la superioridad numérica blaugrana diseñada en el ecuador del territorio les complicaría su hoja de ruta.

Las subidas de Sergi Roberto trompicarían el asalto postrero estudiado por los locales. En una de esas incorporaciones, Pogba cometería falta en la frontal y Messi se toparía con De Gea en el lanzamiento posterior -minuto 82-. Andreas Pereira participaría -suplió a un Rashford recién recuperado de sus molestias- del mismo modo que Aleñá -por Busquets- en una clausura en la que el United gastaría toda su energía en multiplicar centros laterales que engrandecerían la figura de Piqué. El coloso catalán saldría triunfal, sin brillo y con más sabor industrial, con el pase a semifinales bien encauzado. Puso el candado a su pionero triunfo en este templo del fútbol con una concatenación de pases inteligente y cumplió sin estridencias.

- Ficha técnica:

0 - Manchester United: De Gea; Young, Lindelof, Smalling, Shaw; Pogba, Dalot (Lingard, m.74), Fred, McTominay; Rashford (Pereira, m.85) y Lukaku (Martial, m.68).

1 - Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba; Busquets (Aleña, m.93), Rakitic, Arthur (Roberto, m.66); Messi, Suárez y Coutinho (Vidal, m.65).

Goles: 0-1. Shaw, p.p m.12.

Árbitro: Gianluca Rocchi (ITA) amonestó a Shaw (m.20), Lingard (m.74) y Smalling (m.86) por parte de los locales y a Busquets (m.18) y Vidal (m.71) por parte de los visitantes.

Incidencias: partido correspondiente a la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el estadio de Old Trafford (Mánchester).

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+
0 comentarios