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JORNADA 4 - GRUPO F

Un Barcelona en crisis también se nubla ante el Slavia | 0-0

Un Barcelona en crisis también se nubla ante el Slavia | 0-0
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martes 05 de noviembre de 2019, 20:48h
Los valientes y laboriosos checos maniataron a los locales y ni Messi pudo alcanzar la victoria para su dubitativo equipo. Por Diego García

El Fútbol Club Barcelona no está respondiendo a las expectativas en el inicio de esta temporada. No está enamorando ni cosechando los resultados previstos, como se esperaba tras el mercado estival. Por ello, este martes y en la cuarta jornada de la Liga de Campeones, pretendía recobrar sensaciones ante el Slavia de Praga y, por ende, sellar la clasificación a octavos del torneo continental. Espantar los fantasmas que le persiguen cuando compite a domicilio (véase su derrota sabatina frente el Levante) representaba la prioridad del líder de LaLiga.

Por ello, Ernesto Valverde devolvió la titularidad a Busquets y a Jordi Alba. Suplió la baja de Luis Suárez -lesionado- colocando a Ousmane Dembelè como compañía de Lionel Messi y Antoine Griezmann. De Jong y Arturo Vidal completaban la medular y Lenglet, Piqué, Semedo y Ter Stegen hacían lo propio con la última línea. Esperarían turno Rakitic, Carles Pérez, Aleñá y Ansu Fati en la banca -con Arthur, de nuevo fuera de la convocatoria, síntoma coherente con el estilo de juego del 'Txingurri'-.

Por parte visitante, el técnico Jindrich Trpisovsky no pudo más que mantener su filosofía valiente, con los laterales Vladimir Coufal y Jan Boril como referentes. No contó con el zaguero clave David Hovorka -rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda-, mas recuperó al mediocentro Traoré. Y también dispuso al talentoso Stanciu como nexo con los puntas Olayinka y Masoust. Soucek y Sevcik se perfilaban como los impulsores del estudiado ida y vuelta de corte anatómico.

Saltaría al verde el Barça con una voluntad autoritaria. La presencia de Arturo Vidal subrayaba la querencia por presionar muy arriba y, así, asegurarse la posesión y evitar las contras venenosas checas que degustaron en la fecha anterior. Pero el Slavia -un empate y dos derrotas, no le quedaba otra que arriesgar- reprodujo su esquema de líneas muy adelantadas. Llegando a dar trabajo a Stegen en el quinto minuto -el portero evitó el gol en propia meta tras el desvío de Lenglet al centro de Sevcik-. Las transiciones combinativas de los centroeuropeos avisaron con celeridad.

La personalidad del ambicioso planteamiento checo discutiría el control del cuero, saliendo desde atrás con aplomo y comprimiendo la medular, en una superpoblación en la que resplandecían las ayudas tácticas que pintaban un espacio de 15 metros para concatenar pases en la mitad del territorio. Y, sin complejos, el Slavia seguiría rondado el arco catalán, amortizando las superioridades por banda que desnudaban la falta de implicación defensiva del tridente local. Sin embargo, un pase vertical de Piqué dejó a Semedo en mano a mano con el meta Kolar, que resolvió bien la inauguración del envés del riesgo asumido por sus compañeros -minuto 11-.

Se mantendría el reto del campeón de la República Checa, trazando un encuentro delicioso en cuanto a la exigencia de precisión. Los visitantes habían hurtado el protagonismo a un Barça preso del fútbol actual. Otra vez. Y Stegen amontonaba intervenciones, con los suyos sollozando incomodidad. Debían los azulgranas localizar la ruta para desatascar su juego, pues Messi yacía rodeado de forma continuada. En el entretanto, la única respuesta culé se limitó a no bajar la altura de las líneas y conceder metros.

No se vería un cauce coral de elaboración azulgrana. Las virtudes de la idea de Trpisovsky se ejemplificaban con 'La Pulga' construyendo por detrás de Busquets y De Jong. Únicamente las incorporaciones de Semedo, receptor de envíos largos, ofrecían luz al ataque local. De una de ellas, devenida en falta, emergió el lanzamiento punzante de Messi que repelió Kolar -con intento de gol olímpico en el posterior saque de esquina-.

Le costaba mucho cohesionarse al Barcelona para recuperar la redonda con rapidez. No llegaba el desasistido Busquets a frenar las transiciones incipientes de los contrincantes. Pasaron 26 minutos hasta que los catalanes trazaran su primera circulación fluida en estático con remate -de Messi, a las nubes-. De inmediato Olayinka -omnipresente amenaza por la ruptura de líneas catalana- desbordaría y sólo la falta de puntería de sus acólitos evitó un susto mayor para la tribuna. La convicción centroeuropea aguantaría el cuerpeo eficaz y pegajoso con el favorito pasada la media hora y se estiraría hacia el descanso. La incapacidad de Lenglet y Piqué para conectar con De Jong y Busquets pasó de síntoma a tendencia. Y un latigazo de Stanciu -en saque de falta desde el pico del área- lamió la madera.

La placidez del Slavia se extendió -sacándola desde la cueva siguiendo el patrón Guardiola- y sólo una acción maravillosa de Messi activaría su perturbación. El zurdo legendario, en solitario, entró en ignición en conducción desde campo propio y descerrajó un cañonazo que esputó la cruceta. Esta sensacional maniobra del argentino dio paso al error de Traoré que desembocó en un tres para tres resuelto por la asistencia de Vidal y el zurdazo cruzado de Lionel que sacó Kolar. El arquero checo también tapó el consiguiente testarazo de Lenglet que dio carpetazo a un primer acto de denso silencio local -salvo esta traca postrera-. Con Griezmann de espectador, un tanto anulado a Boril -en el descuento, por un claro fuera de juego- y algunos pitos en el ambiente.

El segundo acto no vería ya a Jordi Alba -tocado, sin influencia y suplido por Sergi Roberto-, mas sí contempló un ligero descenso posicional visitante. Y un disparo de falta de Messi que se perdió por encima del larguero -minuto 49-, contestado por el derechazo al cielo de Sevcik -en vuelo-. Parecería que los pupilos de Trpisovsky economizaban su energía para sobrevivir al derroche que marcaba su postulado estilístico, tendiendo a un modelo más cercano al achique y contragolpe. Y Sergi Roberto marraría ante Kolar un remate, sin marca, a pase certero de Dembelè -minuto 56-, en pleno cambio de escenario. La posesión iba a corresponder al Barça, mientras que el punta Tecl sentó al mediocentro Traoré. Los visitantes corroboraban que iban al asalto del cielo. A por los tres puntos del Camp Nou. Y Valverde leyó el monólogo incipiente, salpicado de espacios por recorrer, y metió a Ansu Fati -por un Dembelè desacertado-. Comparecerían, además, Husbauer y Provod -por el vaciado Stanciu y Masopust-.

Y de esas modificaciones en el ajedrez sobrevino un correcalles en el que el Slavia se lo creyó, combinando en la mediapunta de Stegen y con sus laterales apostados como extremos. El 'Txingurri 'quemó las naves muy rápido -ante la deriva del guión-: introdujo a Rakitic y dio descanso a un Busquets erosionado. El entrenador español reclamaba bajar las revoluciones y retomar el control cuidando el balón. A falta de 20 minutos para la conclusión, ambos escuadrones viajaban con un resultado nefasto para sus aspiraciones. Quedaba por comprobar quién se expondría por mor de alterar el marcador. Y los checos no titubearon para saltear su despliegue de presiones abrasivas, redundando en su visión colorida. La ausencia agria de fluidez y velocidad en la circulación barcelonesa promocionaría la ambición visitante.

En el 78 Ansu Fati -muy atinado en cada intervención- cedería para que Messi volviera a colisionar con el arquero Kolar. Y también para el chut fuera de tino de Rakitic. En un oasis inserto en el toma y daca que acogía el último intento centroeuropeo. Y no conseguirían los catalanes domar el desenlace incierto. Eso sí, Stegen no sería exigido ante la imprecisión que arrastraron los visitantes en tres cuartos de cancha. Empataría el gigante azulgrana, como pudo hacerlo en Praga. Aquejado de las debilidades que le son familiares en los últimos años. El '10' argentino, más intermitente, no rescató en esta jornada a sus enfangados colegas. Los checos murieron de pie.

- Ficha del partido:

0. Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba (Sergi Roberto, min.46); Busquets (Rakitic, min.68), De Jong, Arturo Vidal; Dembélé (Ansu Fati, min.64), Griezmann y Messi.

0. Slavia Praga: Kolár; Coufal, Kúdela, Fydrych, Boril; Soucek, Traoré (Tecl, min.57); Sevcik, Stanciu (Husbauer, min.63), Olayinka; y Masopust (Provod, min.82)

Árbitro: Michael Oliver (Inglaterra). Mostró cartulina amarilla a Piqué (min.14), Olayinka (min.21), Semedo (min.32), Busquets (min.43), Stanciu (min.48), Husbauer (min.82), Kúdela (min.86) y Kólar (min.90+).

Incidencias: partido correspondiente a la cuarta jornada del grupo F de la Liga de Campeones, disputado en el Camp Nou ante 67.023 espectadores, según datos facilitados por el Barça.

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