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JORNADA 5 - GRUPO A

El Real Madrid da un golpe de autoridad inocuo ante el PSG | 2-2

El Real Madrid da un golpe de autoridad inocuo ante el PSG | 2-2
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martes 26 de noviembre de 2019, 22:55h
Sorprendió y acertó Zidane alineando a Isco y los locales brillaron como equipo. La posesión, Hazard, Benzema y Marcelo resplandecieron. Pero bajaron los brazos tras el 2-0 y la exhibición de Keylor Navas y la pegada visitante mutaron la posibilidad de goleada madridista en empate. Por Diego García

El Real Madrid recibió un favor gigantesco del Galatasaray justo antes del inicio de su enfrentamiento ante el PSG. Los turcos arrancaron un empate ante el Brujas que eliminaba a los belgas de la carrera por alcanzar los octavos de final de la Liga de Campeones. Así, los españoles vieron cómo la tensión que pesaba sobre sus hombros se diluyó de repente. Ya estaban clasificados. Pero mediaban cuentas pendientes ante un club parisino que les sacó los colores en septiembre, cuando arrollaron a los merengues sin sus mejores futbolistas. Por todo ello, y por la traumática eliminación que los locales decretaron a los franceses hace dos temporadas, este martes se viviría una batalla pronosticada.

Zinedine Zidane decidió dar un volantazo en la apuesta de este anochecer. Ajustó en relación a la goleada encajada en el Parque de los Príncipes y eligió dar la alternativa a Isco, por detrás de Benzema. Hazard se pegaría a la cal, con Kroos, Casemiro y Fede Valverde en la medular más estable del curso capitalino. Marcelo volvía al lateral zurdo para acompañar a Sergio Ramos, Varane y Carvajal en una retaguardia coronada por Courtois. El 4-4-2 refrescaba su vigencia. Bale, Rodrygo, Modric y Jovic partirían desde el banquillo.

Thomas Tuchel, en su caso, reprodujo el once que le ha conducido a un pleno de victorias en esta primera fase del torneo continental -sólo el Bayern lo ha ganado todo también-. Dejó en la banca a Neymar, premiando el gran rendimiento de Icardi y Di María como aliados de Mbappè. Recuperó a Verrati, que dirigiría un centro del campo musculoso -Marquinhos y Gueye- que afianzaba la seguridad de los zagueros Thiago Silva y Kimpembe. Meunier y Bernat ocuparían los carriles y Keylor Navas -ovacionado- sería el último filtro.

La confrontación de inercias y de filosofías de juego alzó el telón con una mejor presentación de la personalidad visitante. Los parisinos quisieron portar la iniciativa, presionando muy arriba y aglutinando la pelota. Discutió el Madrid con timidez tal guión, llegando a salpicar adelantamientos de líneas selectivos. En uno de ellos Isco forzó un saque de esquina que pondría en vuelo Kroos y cabecearía arriba Sergio Ramos -minuto 4-. Pero esta llegada inaugural no supuso más que una anécdota dentro del mando precoz rival, con tendencia continuada al desborde por bandas.

En el noveno minuto Bernat culminó una larga circulación con un centro al primer poste que embocó Icardi sin dirección. Dos minutos más tarde Meunier retrató el desequilibró madridista tras pérdida, metiendo una pelota en profundidad hacia Mbappè. La perla amortizó la espalda de Marcelo, destrozó a Ramos a la carrera y centró para que el rematador argentino ejecutara un testarazo fallido. En todo caso, los de Chamartín entrarían, poco a poco, en la conversación por medio de una combinación rápida y precisa. Estaba amaneciendo un tú a tú en el que los dos escuadrones mezclaban el fútbol en estático y la verticalidad, protegiéndose cuando arribaban imprecisiones.

Y en el minuto 17 fructificaría la primera transición que arrancó el conjunto madridista. Dos minutos antes Kroos probó suerte con un derechazo angulado que superó al travesaño. Y de vuelta a la acción que inauguró el marcador, Hazard frotó la lámpara de su regate para romper a tres rivales y cambiar el juego. En el pasillo diestro Valverde y Carvajal trazaron una pared fulgurante y larga que colocó al charrúa centrando atrás sobre la línea de fondo. Isco llegó y su remate fue esputado al poste, cazando Benzema el rechace para el 1-0.

El ritmo de salida de los pupilos de Zidane, en ambas fases del encuentro, rebosaba a las precauciones de Tuchel. Con Hazard como maestro de ceremonias -en diagonal o como extremo-, el PSG no acertaba a detectar ayudas que evitaran el fluir armónico de una asociación coral oponente que les constriñó a ceder la batuta. La media hora se cruzaría en pleno monólogo merengue. Abrazó el modelo de reclusión y contragolpe un dibujo francés impotente ante la movilidad de Isco, Valverde, Benzema y Hazard. Kroos y los laterales engrasaban la maquinaria creativa entre líneas y Keylor Navas se multiplicaría para tapar un mano a mano ante el goleador local y un trueno del arquitecto germano.

La concentración y el rigor táctico de todas las piezas españolas confirmaron el respingo jerárquico que sorprendió a los visitantes. Verrati yacía anulado por mor de la hiperactividad local, y, con ello, las opciones de contra de su delegación se nublaron. Marquinhos y Gueye eran transparentes y el centro del territorio se tornó en jurisdicción del gobierno pautado por el tempo exigente local. Únicamente cuando aflojó tal derroche ambicioso los franceses detectaron rutas para tomar oxígeno y crecer. Mbappé permutó posiciones con Di María y el joven retaría a Carvajal, sacando un par de centros venenosos y desgastando los guantes de Courtois. Y 'El Fideo', además, chutaría -sin pasar el muro- y buscaría el gol olímpico antes del descanso.

Kroos respondería a este intervalo sobrevenido de traspaso del timón del combate con un chut que demostró los reflejos de Keylor Navas. Y el portero tico volaría para sacar una volea potente de Carvajal y un zurdazo rasante de Marcelo. Recurrió el equipo de Zidane a retomar el cuidado y mimo a la posesión para recobrar la iniciativa y la maniobra les salió redonda. Amontonaría 17 disparos antes del intermedio la mejor versión del Real Madrid. Los parisinos, apocados, se limitaron a sobrevivir esperando el hueco para explotar en transición. Y pescaron un error grosero de Courtois para intentar firmar las tablas. En el minuto 42 Marcelo perdió la redonda y el relámpago visitante derivó en la galopada de Icardi, que fue derribado en el área por el imprudente meta belga, que fue expulsado. Pero irrumpió el VAR. Lo hizo para volverse protagonista: entendió que Gueye cometió falta sobre Marcelo en el inicio de la jugada -en una decisión tan polémica como trascendental- y deshizo la roja al portero y la señalización de pena máxima. Por ende, se salvaron los de Concha Espina de afrontar un horizonte tenebroso por la única desatención táctica flagrante de su comprometido primer acto.

El sobresaliente susto, que congeló el entusiasmo generado en la tribuna ante el gran rendimiento de sus futbolistas, dio paso al camino hacia los vestuarios. Y Tuchel no contemporizaría antes de pretender convulsionar el devenir. Abrió la reanudación sentando a Gueye y metiendo a Neymar -que llegaba con molestias- en un cambio muy ofensivo. La modificación llamaba a un ida y vuelta, a un intercambio de golpes, pero se anticiparía el Madrid con un centro quirúrgico de Marcelo que remataría Benzema desde el segundo poste-. Keylor Navas evitó la sentencia con una parada brillante -minuto 46-. Eso sí, la tendencia vislumbró una ganancia de posesión visitante creciente que confirmó el lanzamiento desviado lejano de Meunier. Sin embargo, le costaba recuperar rápido el balón al escuadrón galo debido a su nuevo dibujo y a partir de esa distancia entre las líneas ajenas conseguirían los locales anestesiar el viaje.

Habían bajado las revoluciones, mas en este paisaje también exhibía superioridad el club español. Y Navas volvería a obrar un milagro: sacó un remate de Isco en el área pequeña, tras el sensacional centro de Marcelo que puso la guinda a una circulación brillante. Antes del minuto 65 Varane perdonó el 2-0 -su intento lamió la madera- y el lateral carioca chutó raso llegando desde atrás. La dureza sobre el tobillo de Hazard -lesionado por una patada deshonesta de Meunier, dejó su lugar a Bale- ejemplificaba la incomodidad de un PSG que tampoco competía como le gustaría tras la inclusión de 'Ney' -lento y demasiado individualista-. El explícito carácter hambriento del despliegue local resultaba el parámetro principal de la trama.

A falta de 15 minutos por disputarse, los locales no dudaban en soltar presionar ardorosas y se aferraron a la posesión para gestionar la ventaja. Sufrían los líderes destacados de la Ligue 1 para capturar el esférico, faltos de implicación defensiva de sus cuatro atacantes. Esta vez, al contrario que en la primera jornada de Champions, el grupo de futbolistas que bregó como equipo fue el madrileño. A esas alturas Courtois no recibió más amenaza que los chispazos descontextualizados de Mbappé. Y Tuchel quemó las naves ante lo inocuo de su primer cambio. Saltaron al verde Sarabia, Draxler, Modric y Rodrygo -por los sacados de dinámica Icardi y Di María, y por los vaciados Fede Valverde e Isco-.

El desenlace, incierto únicamente por la falta de pegada madridista, se desarrollaría con un vaivén particular. En el 79 Benzema parecía sentenciar. El delantero emitió un testarazo picado, impecable, ante la asistencia área de Marcelo para el 2-0. Pero a partir de ahí bajaron los brazos y dieron por cerrada la victoria. Se desconectaron de la tensión competitiva los merengues y en el minuto 83 el electrónico esputaba un 2-2 chocante. El segundo fallo notable de Courtois -en colaboración con Varane- regaló un gol a Mbappé a portería vacía. Y esa diana lanzó la confianza visitante para que, de inmediato, Bernat centrara, amagaran Mbappé y Neymar y Sarabia pusiera su zurdazo en la escuadra. En shock ante la asimetría en la puntería, el mejor colectivo visto en esta fecha no escaparía del cansancio y los intentos postreros de Carvajal y Rodrygo no enmendarían una clausura inesperada. El volcánico epílogo contempló un lanzamiento de falta de Bale que escupió la madera -minuto 94-. La más que posible puesta en práctica más lustrosa del coloso español en lo que va de calendario quedó en nada, a última hora, por un apagón mental familiar.

- Ficha técnica:

2 - Real Madrid: Courtois; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Valverde (Modric, m.76); Isco (Rodrygo, m.82), Hazard (Bale, m.69) y Benzema.

2 - PSG: Keylor Navas; Meunier, Thiago Silva, Kimpembe, Bernat; Verratti, Marquinhos, Gueye (Neymar, m.46); Di María (Pablo Sarabia, m.75), Icardi (Draxler, m.75) y Mbappé.

Goles: 1-0, m.17: Benzema. 2-0, m.79: Benzema. 2-1, m.81: Mbappé. 2-2, m.83: Sarabia.

Árbitro: Artur Dias (POR). Amonestó a Marcelo (m.68) por el Real Madrid y a Meunier (m.89) por el PSG.

Incidencias: encuentro correspondiente a la quinta jornada de la Liga de Campeones disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 75.535 espectadores.

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