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CUARTOS DE FINAL

El Atlético también es presa del fútbol colorido del Leipzig | 2-1

El Atlético también es presa del fútbol colorido del Leipzig | 2-1
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jueves 13 de agosto de 2020, 22:59h
Los españoles sufrieron el monopolio de balón alemán, que desencajó a la zaga de Simeone dos veces. Joao Félix firmó unas tablas que serían destruidas, con crueldad, en el minuto 89. Lisboa volvió a ser la frontera europea de los rojiblancos. Por Diego García

El Atlético de Madrid se presentó este jueves en el Estádio José Alvalade con el objetivo de sacar un billete para las semifinales de la Liga de Campeones. Volvía a Lisboa, cuidad en la que perdió la primera de sus finales continentales ante el enemigo merengue, tras eludir la sombra del coronavirus. Se mediría al RB Leipzig, un club con poco nombre y mucho fútbol, que quedó mutilado con el parón por la pandemia debido a la marcha de su goleador estelar, Timo Werner. En consecuencia, los españoles buscarían afianzar la inercia sembrada en Liverpool y apagar el sueño de una de las sorpresas de este torneo. Bajo el paraguas de la incertidumbre.

Diego Pablo Simeone lidió con las bajas de Ángel Correa y Sime Vrsaljko, y reservó a un Thomas Partey tocado (arrastra una lesión muscular). Dio la alternativa a Héctor Herrera como compañía de Saúl Ñíguez y Koke Resurrección, con Yannick Carrasco pegado a la cal y Marcos Llorente conectando con Diego Costa. Trippier recuperó la titularidad en una zaga completada por Savic, Giménez, Renan Lodi y Jan Oblak. Asentaba el técnico argentino la idea con la que selló el tercer puesto liguero y Joao Félix, Morata, 'Vitolo', Lemar y Felipe (molestias) esperarían turno.

Julian Nagelsmann, por su parte, mezcló respeto y lealtad a su identidad ofensiva en su propuesta. Competiría con un solo delantero, Yousuf Poulsen, y con la velocidad de Dani Olmo y Nkunku como extremos. Por detrás figuraban el peligro de Sabitzer y la creatividad de Kevin Kampl. El trabajo de Laimer y la calidad del carrilero español Angeliño se desplegarían por los costados. Atrás, Halsterberg, Klostermann y Upamecano cuidarían del arquero Péter Gulácsi. Se guardaría a Schick, Mukiele y Forsberg para más adelante.

Se pronosticaba un duelo de estilos y los germanos no tardaron en tratar de imponer su personalidad. Presionaron y combinaron con fluidez en cancha ajena. En el minuto cuatro ya habían registrado un intento claro de Halsterberg, en una acción de balón parado. Iba a necesitar la delegación madrileña precisión en la salida del juego y consistencia en su achique. El equilibrio se antojaba fundamental en este desafío de pulsaciones aceleradas. El bloque que arrasó al Tottenham de Mourinho en octavos exigiría un derroche físico importante.

Un cabezazo de Savic, a centro de Lodi y parado por Gulácsi, y un derechazo de Carrasco -tras la colada del lateral brasileño- estirarían a un bloque rojiblanco que achicaba en el prólogo. Sabía el escuadrón del 'Cholo' lo positivo de amenazar la pretendida plácida iniciativa del Leipzig. No lo sostuvo en el tiempo: les costaría salir del modelo de trinchera y contragolpe. Con muchos metros por recorrer cuando recuperaban. Y Kampl probaría suerte sin éxito, desde media distancia, al tiempo que ambos sistemas ganaban comodidad, cada cual en su rol estudiado. Con la valentía inicial por bandera: los favoritos, para adelantar líneas y los aspirantes, para combinar en la frontal de su propia área.

En el minuto 20 se constató que la dupla conformada por Lodi y Carrasco generaba problemas al cierre de tres centrales pensado por Nagelsmann. La verticalidad colchonera se demostraba tan escurridiza como la transición alemana. En todo caso, el intenso rigor de la defensa española alcanzaba a nublar la movilidad entre líneas del pentagrama teutón, apocado en estático. Aún así, la brillantez asociativa del tercero de la Bundesliga seguiría escudriñando pasillos para Angeliño, Nkunku y Olmo. En cambio, a la media hora sería Saúl el que chutaría -sin suerte-. El zurdo volvía a ejercer de faro. Y Savic y Giménez, de eficaces antiaéreos.

La tremenda colisión de cabezas de Savic y Halsterberg, en pelea por un balón intrascendente, retrataría la concentración y las revoluciones del envite. Upamecano acomplejó por cuerpeo a Diego Costa y Marcos Llorente -incapaces de aguantar el cuero- y se llegaría al intermedio con la sensación de monólogo alemán más agudizada que nunca. Kampl y Sabitzer multiplicaron su influencia y se jugaría en el último tercio de la cancha 'atlética', casi con total continuidad, hasta que el colegiado indicara el camino a vestuarios. Oblak clausuraría las hostilidades al blocar un testarazo picado de Upamecano, en un córner, y Savic respondería con otro remate desviado.

Le había faltado a Simeone la claridad de Koke para mantener el peligro en vuelo y la agresividad en la presión. Pues bien, en la reanudación aplicó una subida desafiante de líneas que perseguía abortar el cauce del enfrentamiento y granjearse un respiro en su encierro. Arriesgaba al ofrecer hectáreas al Leipzig, pero no le bastaba con quemar minutaje a la expectativa. Mas se topó con un gancho al mentón en el minuto 51. Concatenaron pases en la mediapunta los alemanes, con una celeridad que uniformó la factura de sinfonía, para desembocar en un centro de Sabitzer y el cabezazo a la red de Dani Olmo. El español ajustó su remate cruzado a la cepa del poste.

De inmediato Trippier puso a Llorente en un mano a mano angulado con Gulácsi. El portero enjuagó la tentativa que inauguraba un tramo colchonero más ambicioso, con más querencia por discutir la posesión. Joao Félix entraría -por Herrera, pasando Llorente al mediocentro- justo después del cañonazo de Upamecano que detuvo Oblak, todavía en el paisaje guionizado por Nagelsmann. Y Olmo remataría sin dirección en el envés del crecimiento propositivo madrileño: los germanos afilaban su vertiente al contraataque, en la que más disfrutan.

La contrarreloj sobrevenida para el Atlético descubrió a Trippier en problemas y a Lodi muy venido a menos -simularía un penalti-. A estas alturas se constriñeron a pasar bien la redonda de una vez, con precisión, si querían sobrevivir. En el entretanto, Diego Costa, impotente, rozaría la agresión, optando a ser suplido. Se había igualado el ratio de dominio de la iniciativa, pero la facilidad alemana en esta suerte contrastaba con el enfangado rendimiento rojiblanco. Sólo las apariciones resplandecientes de Joao Félix, detrás del punta, permitía a los 'atléticos' retrasar a sus contrincantes y abrir huecos para Carrasco y Saúl. Y la perla lusa forzaría un penalti nítido de Klostermann, tras una maniobra distinguida. Él mismo firmó las tablas en la transformación (minuto 71).

Con 1-1, y a falta de 20 minutos, Morata y Adams comparecerían -por Costa y Laimer- y se examinaría la personalidad de los dos escuadrones. Sabitzer disparó alto en el 74 y en pleno advenimiento del ida y vuelta que se decretaría en el desenlace. Con las espadas en alto, las costuras tácticas endebles y el cansancio llamando a la puerta, Koke emergió y Joao Félix gritó protagonismo. Suyos eran la pausa y la electricidad de un Atlético asentado. Carrasco dispararía dos veces antes del 81, estrenando el agobio de los zagueros alemanes. Y Haidara y Schick saltaron al verde -por Olmo y Nkunku-. Los germanos acabarían con dos delanteros de área.

En el momento de la verdad los españoles fueron a por la victoria, recuperando la pelota con una rapidez inaudita. Acumularían faltas y tarjetas los teutones, que alternaban pelotazos a sus dos torres y elaboraciones bien hilvanadas. Sin embargo, Sabitzer hizo caja del riesgo contrincante con un pase que rompió al dibujo español. Angeliño se escapó por banda, centró atrás y Adams la pegó en un envio que instaló el 2-1, toda vez que tocó en Savic -minuto 89-. Quedó sin margen de maniobra el esquema de Simeone y con cinco minutos de descuento. Morata no atinaría a embocar la única opción y hasta ahí llegaría el camino 'atlético' en esta particular Champions.

- Ficha técnica:

2 - Leipzig: Gulácsi; Klostermann, Upamecano, Halstenberg, Angeliño; Laimer (Adams, m. 72), Kampl; Sabitzer, Dani Olmo (Schick, m. 82), Nkunku (Haidara, m. 82); Poulsen.

1 - Atlético de Madrid: Oblak; Trippier, Savic, Giménez, Lodi; Koke (Felipe, m. 91+), Herrera (Joao Félix, m. 58), Saúl, Carrasco; Llorente, Diego Costa (Morata, m. 72).

Goles: 1-0, m. 50: Dani Olmo. 1-1, m. 70: Joao Félix, de penalti. 2-1, m. 89: Savic, en propia puerta.

Árbitro: Szymon Marciniak (Polonia). Amonestó a Lodi (m. 62), por el Atlético de Madrid, y a Klosterman (m. 70), Kampl (m. 81) y Haidara (m. 86), por el Leipzig.

Incidencias: partido correspondiente a los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el estadio José Alvalade de Lisboa sin público.

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