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CUARTOS DE FINAL

El Bayern endosa una humillación histórica al Barcelona |2-8

El Bayern endosa una humillación histórica al Barcelona |2-8
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(Foto: Efe)
viernes 14 de agosto de 2020, 22:47h
Ser testigo del colapso de un gigante no es una cosa que se vea todos los días. Lo más cercano que la memoria trae consigo es aquel 7-1 de Alemania a Brasil. Este viernes, de nuevo con firma teutona, el Bayern derribó tanto de manera física como espiritual al FC Barcelona. Un 2-8 que sella el “fin de ciclo” largo tiempo cacareado de los azulgranas. Por J. Nuez

El Barcelona, tras sudar para eliminar al Nápoles, se encomendaba de nuevo a Messi para superar a un Bayern que llegaba de endosar un 7-1 en el global al Chelsea. Un ejercicio de fe que se tomaba demasiado literal la figura de ser santo y seña del club.

La primera media hora dejó claro que, efectivamente, se necesitaba de un milagro para frenar a este Bayern.

Un 1-4 en 31 minutos que no parecía nunca suficiente para los alemanes, que atacaban el área de Ter Stegen como si vivieran en un perenne minuto 90 con el marcador en contra. Cuatro goles en contra en una primera mitad que nunca había recibido el Barcelona en competición europea. No sería la primera efeméride negativa de la noche.

Tiburón oliendo sangre, terminator, tornado… cualquier ejemplo del estilo valía para poner una metáfora de por medio al Bayern. Pero una imagen bastó para aventurar lo que estaba por venir. Con el 1-0 en el minuto 4 apenas hubo celebración de los alemanes. Y eso que se trató de un golazo con una maravillosa combinación Lewandowski-Müller. Poco importaba. Raudos, acudieron a su campo para esperar de nuevo el pitido que reanudara la masacre. No se iban a conformar con tan poca cosa.

Y lo cierto es que en los primeros minutos del partido el Barcelona se pudo permitir soñar por momentos en poner en aprietos al Bayern, que apostaba por mandar a todo su equipo a presionar en campo contrario y jugar con facilidad pasmosa en la frontal del área de Ter Stegen.

Una estrategia que dejó campo libre a la espalda de la zaga y que fue aprovechada por los culés para el empate a uno, acompañado eso sí por la fortuna de ver cómo un despeje de Alaba a un centro de Alba acabó en el fondo de la red.

Poco después, Suárez quedaba en un mano a mano que cayó del lado de Neuer y un centro de Messi que no encontró rematador acabó desviado por el poste. Y he ahí el punto final del FC Barcelona en la Liga de Campeones del inefable 2020.

En el minuto 22, un error de Sergi Roberto tras un envío comprometido de Semedo en su campo propio dejó a Gnabry con la pelota y a los suyos en superioridad numérica. Filtró para Perisic que se internaba por la izquierda y el centro-chut de este acabó desviado por un zaguero al interior de la portería.

Con el 1-2, el Barcelona acabó como un muñeco roto en manos de un Bayern dispuesto a destrozarlo. Se jugaba ya en el cuarto de campo pegado al área culé. Acoso y derribo constante. Cuando Ter Stegen aún se reponía de salvar un gol en contra, Goretzka filtró un balón exquisito al desmarque de Gnabry que firmó el 1-3 con un tiro fuerte y cruzado.

Sin respiro, como un maquinista espídico gritando “¡más madera, más madera!”, el Bayern quería más. Al minuto, Lewandowski falló un mano a mano con Ter Stegen. Y al siguiente minuto, el 1-4. Un centro fuerte desde la derecha que fue aprovechado por Müller adelantándose a su marcador para rematar a placer.

Con cuatro goles en media hora y un dominio indiscutible, los alemanes se permitieron no hacer más sangre en lo que quedaba de primera mitad.

En vestuarios, Setién aprovechó la ocasión para cambiar el esquema inicial del 4-4-2 al clásico 4-3-3. Se quedó en la caseta Sergi Roberto y entró Griezmann. El francés, que no fue titular al igual que el recuperado Dembelé y al otro lado Coutinho. Unos 400 millones en fichajes destinados a la suplencia.

Sin embargo, en la reanudación poco cambio hubo respecto a lo visto en la primera mitad. Y aún así, en su primera y única aproximación, el Barcelona logró recortar distancias hasta el 2-4 gracias a un Suárez que en la frontal se fabricó el hueco para el tanto que hiciera ilusionar con la remontada.

Pero el Bayern reaccionó a su error como mejor sabía: no con un gol sino con un golazo a los cinco minutos.

Davis, el joven lateral izquierdo canadiense, quedó atrapado en bando contra Semedo, pero la promesa de estrella cristalizó los elogios vistiéndose de Messi. Se fue de Semedo y de todo el que se pusiera por delante. Tomó la línea de fondo como una autopista para llegar a la portería y sirvió en atrás en bandeja el 2-5 a Kimmich. Aún quedaba poco menos de media hora por delante.

Quemando barcos, Setién relevó a Busquets y dio entrada a Ansu Fati. Otro delantero más y un mediocentro menos. El segundo y último cambio del entrenador azulgrana. Pero no hizo sino allanar aún más el camino al Bayern para una humillación histórica.

En la lista de goleadores del partido se estaba echando en falta todavía un nombre. Y hubo que esperar a la recta final para que lograra la firma. Lewandowski, que para ser el jugador más en forma del Bayern apenas había sobresalida en la exhibición de los suyos, sumó el sexto ante un equipo ya desahuciado, sin alma, destruido. El Barcelona, tal y como lo conocemos, había dejado de existir.

Y la puntilla final, en un alarde poético, llegó de manos de Coutinho, que entró en la recta final no ya para anotar uno sino dos goles. El séptimo y el octavo.

Dos goles por ocho del rival. La derrota más dura en la historia europea del Barcelona. Habían avisado en el pasado reciente Roma y Liverpool. Pero la lección final llegó este 14 de agosto. 2-8. La tectónica de placas queda en un juego de niños comparado con la que se avecina en can Barça. Desde una plantilla envejecida y pendiente de la transición al futuro postMessi a un banquillo más que tocado de Setién, y sin dejar de mirar a una presidencia que tiene fijada elecciones, sobre el papel y de momento, para el verano de 2021.

- Ficha técnica:

2 - FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba; Sergio Busquets (Ansu Fati, m. 70), Sergi Roberto (Griezman, m.45), De Jong, Arturo Vidal; Suárez, Messi.

8 - FC Bayern de Múnich: Neuer; Kimmich, Boateng (Sule, m. 76), Alaba, Alphonso Davies; Goretzka (Tolisso, m. 84), Thiago; Gnabry (Coutinho, m. 75), Müller, Perisic (Coman, m. 67); Lewandowski.

Goles: 0-1, m. 4: Muller. 1-1, m. 7: Alaba en propia puerta. 1-2, m. 21: Perisic. 1-3, m.27: Gnabry. 1-4, m. 31: Múller. 2-4, m. 56: Luis Suárez. 2-5, m. 62: Kimmich. 2-6, min. 82: Lewandowski. 2-7, m. 84: Coutinho. 2-8, m. 88: Coutinho.

Árbitro: Damir Skomina (Eslovenia). Amonestó a Boateng (m. 42), Goretzka (m. 50), Kimmich (m. 84) por el Bayern de Múnich, y a Luis Suárez (m. 53), Jordi Alba (m. 59) y Vidal (93) por el Fc Barcelona.

Incidencias: partido correspondiente a los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el Estadio da Luz de Lisboa, sin público.

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