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JORNADA 1 - GRUPO B

El mermado Shakhtar ridiculiza al Real Madrid antes del Clásico | 2-3

El mermado Shakhtar ridiculiza al Real Madrid antes del Clásico | 2-3
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miércoles 21 de octubre de 2020, 23:36h
Los pupilos de Zidane no corrigieron sus errores. Sin intensidad ni compromiso defensivo encajaron una merecida goleada al descanso. El descenso del rendimiento del equipo español sigue imparable. Complicándose su futuro continental a las primeras de cambio. El golazo de Modric y la irrupción de Vinicius no bastarían. Por Diego García

El Real Madrid estrenó este miércoles su andadura en la recién iniciada edición Liga de Campeones. Se medía en el Alfredo di Stéfano ante el Shakhtar Donetsk arrastrando un buen puñado de dudas. Con su invicto en Valdebebas roto el pasado sábado por el Cádiz y con el Clásico del Camp Nou asomando. Su atmósfera, exenta de fichajes, se ha ido nublando, por lo que los españoles anhelaban una victoria convincente que llevarse al paladar antes de examinarse ante el enemigo íntimo en Liga. Para cosechar esa meta habrían de mostrar más concentración que de costumbre, por más que los pronósticos le calificaran como muy favorito en esta cita.

Zinedine Zidane volvió a padecer múltiples bajas -Sergio Ramos, Dani Carvajal, Álvaro Odriozola, Martin Odegaard, Eden Hazard y Mariano Díaz-. Alinearía el técnico francés a un sorprendente tridente conformado por Rodrygo, Jovic y Asensio. Benzema se quedó fuera y entraron Casemiro y Fede Valverde como apoyos de Modric. Mantuvo su confianza en Marcelo y dio la alternativa a Militao como pareja de Varane. Mendy actuaría en el lateral diestro y Courtois no se movería. Kroos, el punta francés, Isco, Vinicius e Isco esperarían turno.

Luis Castro, en su caso, hubo de ingeniárselas para improvisar un once competente. Entre contagiados de Covid-19 y lesionados perdió a siete titulares -Pyatov, Taison, Patrick, Moraes, Stepankenko, Krivtsov y Matviyenko- y a los talentosos suplentes Kovalenko y Konoplyanka. Por ello desplegó a sus juveniles brasileños por la medular. Maycon, Marlos y Marcos Antonio componían un mediocentro creativo, que debía alimentar a los atacantes Tete, Solomon y Dentinho. Trubin se colocó bajo palos y le protegerían Dodo, Khocholava, Bondar y Korniienko. Marquinhos Cipriano y una pléyade de novatos completaban la nómina de revulsivos.

Con rapidez se despejaron los planteamientos: los merengues presionarían a cancha completa y los ucranios replegarían en su territorio; los locales elaborarían en estático y los visitantes, también. Comenzó el envite con una discusón por la posesión que sólo se saltaría la pared fulgurante trazada entre Marcelo y Asensio, que culminó el balear con un zurdazo que sacó el portero Trubin -minuto 5-. Y respondería Marlos. Primero, con una contra patrocinada por una pérdida de Modric. Condujo el carioca y cedió para el centro que salvó, in extremis, Militao -minuto 12-. Y en segundo término, al colarse a la espalda de la zaga capitalina y marrar un mano a mano claro ante Courtois (providencial). En el prólogo, por tanto, ya quedaron expuestas las virtudes y flaquezas de cada delegación.

En torno al minuto 20 mandaba el Shakhtar. El semifinalista de la pasada edición de la Europa League se cerraba bien y salía en transición sin problemas, penalizando el desorden táctico madrileño y su guadianesca intensidad. Sufrían los de Chamartín para cohesionarse y la técnica de los mediocampistas contrincantes brotaría, localizando pasillos para volar alrededor de la posición de Casemiro. Si no ajustaba el dibujo español en fase defensiva, los fantasmas familiares amanecerían. Y la construcción de avances volvía a adolecer de lentitud y horizontalidad combinativas.

Justo en la frontera de la media hora se contrastaría el estado depresivo merengue. Su presión flácida, descoordinada, generó multitud de espacios y se explosionaría el envite. Desde el perfil izquierdo, Korniienko condujo en diagonal, con permiso de tres defensores locales, para asistir al remate a gol de Tete, sin marca y en el segundo palo. El 0-1 premiaba con justicia a la mayor confianza e implicación visitantes. Y en el 32 el propio Tete se filtraba en el pico del área, para descerrajar un cañonazo que Courtois repelió como pudo. El rechace sería embocado en propia meta por Varane, haciendo hincapié en el tenebroso presente de un Madrid falto de hambre y tensión competitiva.

Sin rigor táctico boicotearían los pupilos de Zidane su intención de monopolizar el cuero y la iniciativa. No producirían antes del descanso más que dos testarazos fallidos de Jovic. El balcánico perdonaría, a centro quirúrgico de Marcelo y sin marcaje, y enviaría a las nubes una maniobra de pizarra. Nada más supieron crear. Un disparo de Casemiro, desde 40 metros, retrataría la impotencia de un escuadrón que repetía errores con síntomas de ser estructurales: tirar el primer acto, exceso de relajación y olvido de la solidaridad de esfuerzos. Y Solomon firmaría un 0-3 descriptivo antes del descanso: Marcelo perdió la marca del protagónico Tete y el israelí accedió a la frontal en solitario, para engañar a Courtois.

Con la sensación de harakiri merengue sobrevolando -empezar la competición así en un grupo con Inter y Borussia Mönchengladbach es del todo desaconsejable- entraría Benzema por el transparente Rodrygo. Y la reanudación vería un ascenso de las revoluciones capitalinas, con el monólogo ofensivo facilitado por el abrazo 'minero' del modelo de achique y contragolpe. Asensio y Marcelo amontonaban centros en el abordaje de la utopía. En cambio, sería Modric el que rellenó de contenido la esperanza en la remontada. El croata se inventó un latigazo a la escuadra en el 53 que recortó distancias. Y que dio la razón al resurgir de la ardorosa presión española.

Como no podría ser de otro modo, arriesgaba con todo el sistema de Concha Espina y el conjunto del Donbás se estiraría para que Dentinho exigiera a Courtois y Tete rematara lamiendo la madera. Anhelaban sentenciar los subordinados del estratega luso Castro, pero Vinicius -que había suplido al irrelevante Jovic- autografió el 2-3 en el 58. Una emboscada muy adelantada permitió al regateador robar la redonda a Marlos en la frontal del área visitante y anotar. Las ganas de reivindicarse del extremo contagió a sus colegas y les guió hacia un orgulloso y eléctrico funcionamiento. Con Asensio, Militao y Casemiro chutando, y el portero belga neutralizando otro cara a cara frente a Tete.

De repente soplaban vientos de metamorfosis en el ajedrez. Naufragaban los ucranios en el escenario de intercambio de golpes y acumulaban imprecisiones en campo propio. La inyección de actitud local acomplejó a los atrincherados visitantes, al tiempo que participaba Kroos -por Modric-. Y con 20 minutos por delante flaquearía el fuelle merengue y sus vatios se congelarían. Mas, el cansancio era compartido. Y Marcelo y Mendy no empataron por poco, antes de que Korniienko arrebatara las tablas a Benzema. Siempre tras envíos laterales. Finamente, no llegaría a la orilla el renacer español y los ucranianos, con sólo trece jugadores de la primera plantilla en la convocatoria, plantaron bandera en Madrid.

- Ficha técnica:

2 - Real Madrid: Courtois; Mendy, Varane, Militao, Marcelo; Casemiro, Fede Valverde, Modric (Kross, m.70); Marco Asensio, Rodrygo (Benzema, m.46) y Jovic (Vinicius, m.59).

3 - Shakhtar: Trubin; Dodo, Khocholava, Bondar, Korniienko; Marlos, Maycon, Tete, Marcos Antonio (Yunnik, m.93), Solomon (Vitaro, m.92); y Dentinho (Sudakov, m.86).

Goles: 0-1, m.29: Tete. 0-2, m.33: Varane, en propia puerta. 0-3, m.42: Solomon. 1-3, m.54: Modric. 2-3, m.59: Vinicius.

Árbitro: Srdjan Jovanovic (Serbia). Amonestó a Marco Asensio (34) y Militao (87) por el Real Madrid; y a Korniienko (8) y Bondar (83) por el Shakhtar.

Incidencias: encuentro correspondiente a la primera jornada de la Liga de Campeones disputado en el estadio Alfredo di Stéfano a puerta cerrada.

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