www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

JORNADA 2 - GRUPO B

La fragilidad entierra en Alemania a un Real Madrid impotente | 2-2

La fragilidad entierra en Alemania a un Real Madrid impotente | 2-2
Ampliar
miércoles 28 de octubre de 2020, 00:51h
El equipo español firmó un empate dañino tras dominar la posesión y sangrar en la fase defensiva. Benzema y Casemiro, en el descuento, disimularon los problemas en la finalización y el achique. Hazard regresó tras 81 días. El acceso a octavos de final se nubla para los madrileños. Por Diego García

El Real Madrid deshizo las maletas en Alemania con el firme convencimiento de enfrentar un partido trascendental. Ya en octubre. "Es nada más y nada menos que una final para nosotros", admitió el único representante germano de una plantilla española que se jugaría ante el Borussia Mönchengladbach buena parte de sus opciones de acceso a los octavos de final de la Liga de Campeones. El resbalón ante el Shakhtar y la inyección anímica del Camp Nou mezclaban para esbozar una incógnita en torno al rendimiento de un grupo de futbolistas con la obligación de reivindicarse ante el bloque más que rocoso, como atestiguó su empate en San Siro.

Marco Rose rotó en Bundesliga y guardó para este envite a algunos de sus mejores futbolistas. No pudo contar con los ausentes Poulsen y Zakaria, mas estuvo en condiciones de alinear a su once preferido. Stindl volvía para componer una mediapunta compartida con Hoffmann y que alimentaría a los delanteros Marcus Thuram y Pléa. Kramer y Neuhaus completaban el eje, con Lainer y Bensebaini actuando como carrileros. Ginter y Elvedi cuidarían del portero Sommer. Embolo, Ibrahima Traore, Lazaro, Herrmann y Wolf esperarían turno.

Zinedine Zidane, que siguió con las bajas de Carvajal, Odriozola, Nacho, Mariano y Odegaard, decidió repetir la lista que sacó tajada en el Clásico. Benzema, Asensio y Vinicius jugarían arriba, con Fede Valverde, Casemiro y Kroos en la medular. Mendy ocuparía el lateral zurdo, Lucas Vázquez el diestro y Sergio Ramos y Varane custodiarían a Courtois. Los revulsivos esta vez serían Eden Hazard, Modric, Rodrygo, Isco, Jovic y Marcelo.

El cuero echó a rodar en el Borussia Park desnudando un duelo de estilos nítido. Los locales apostarían todo a su característica verticalidad en transición, con presiones selectivas. Mientras que los visitantes incidirían en establecer un ejercicio de control basado en la agresividad posicional y el monopolio de la posesión. Vértigo contra calma. Quedaban los merengues desafiados a dañar en estático, a disfrutar de lucidez y paciencia en la elaboración. Y a evidenciar una concentración sobresaliente tras pérdida.

Amanecieron pronto centros parabólicos en torno al arco defendido por Sommer, pero el arquero suizo no estrenaría sus guantes en el primer tercio de envite, si bien Casemiro había abierto fuego en el minuto 7 con un chut peligroso, desde media distancia. Se presentó al encuentro la delegación de Chamartín con la intensidad requerida y su dominio se expandiría en el tiempo. Con Courtois despreocupado, su circulación gozaba de ritmo, hecho que provocó el remate de Benzema -arriba, a pase de Lucas Vázquez- y el de Vinicius -taponado in exremis por un zaguero, también a pase del gallego- antes del minuto 20.

Le costaba resistir sin ofrecer huecos entre líneas a los alemanés. Sufrían a la espalda del doble pivote internacional (Kramer-Neuhaus), espacio que amortizaban Benzema, Asensio y un Vinicius que lanzaría cruzado, desviado por un defensor, como guinda a una diagonal efervescente. La movilidad de los creativos madrileños, con Valverde y Kroos destacando -cada cual en su rol- asentaba un gobierno sin rebate cuando se atravesaba la media hora. Y si los pupilos del que fuera técnico del RB Salzburg adelantaban líneas ya habían sentido la amenaza del galope capitalino. En este punto, sólo la acumulación de faltas representaba un respiro para el encierro local. Eso sí, sus antiaéreos funcionaban. Y Sommer salvó a los suyos volando hacia el cañonazo de Kroos en el 29.

Un testarazo inocuo de Benzema -a las manos del helvético- y el zurdazo sin dirección de Asensio corroboraban la comodidad española. El rigor táctico y la implicación de todos los peones ahogaron cualquier intento de salida germana. Esa soga posicional y energética no concedería más que un tiro a puerta. El problema es que supuso el 1-0. Un pelotazo repelido por Varane retrató a Ramos mal colocado y ese error desencadenó una pared entre Stindl y Pléa que éste usó para asistir a Marcus Thuram. El delantero, hijo del campeón mundial Liliam, se filtró detrás de Vázquez, en el segundo poste, para descerrajar un latigazo anulado que perforó la escuadra visitante -minuto 34-.

Es escueto bagaje ofensivo valió para que el Gladbach arribara al intermedio en ventaja. El Madrid no torcería el gesto, apoyándose en la banda de Asensio, Valverde y Vázquez para avanzar. Por esa vía el balear probó a Sommer -minuto 39-. En cambio, el esquema de Rose supo anestesiar el camino a vestuarios aglutinando posesión. Habían sobrevivido a más de una docena de llegadas ajenas y en la reanudación fiscalización la convicción de un dibujo madridista constreñido a arriesgar. Esta derrota le enterraba en el fondo del Grupo B.

Lo visto no planteaba deberes a un Zidane que no efectuaría modificaciones. No obstante, en cada parámetro habían sido superiores sus jugadores -salvo en el electrónico-. Así que el segundo acto nació como una prolongación matizada de la dinámica. Presionó el escuadrón necesitado y encontró un testarazo de Varane, sacado bajo palos por la zaga, que Asensio usó para restallar el larguero con su zurdazo -minuto 46-. Y en el envés de esa acción se desnudaría la mutación: Thuram entró en ignición, al fin con espacios al contraataque, para topar su remate en Courtois.

Mantuvo las revoluciones con decisión el campeón liguero y Vinicius sacaría la cabeza. Primero, cediendo a la subida de Mendy, que centró para el intento abortado de Asensio; y en segundo término, perdonando una asistencia de Valverde desde dentro del área y sin marca. Regresaban los germanos a la trinchera, sin pelear por los metros, la iniciativa ni el balón. Mas, conocedores de su potencial peligro si hilvanaban bien después de robar. Un pérdida de Ramos promocionó la conducción con chut de Kramer -minuto 55- y multiplicó la confianza local en sus presupuestos.

Y en el 58 Thuram confirmó el órdago con el 2-0. El francés recibió en el ecuador del terreno y corrió sin oposición. Abrió hacia el centro de Neuhaus, que llegó a línea de fondo despreocupado. Pléa, sin marcaje, conectó una volea que Courtois sólo logró quitarse de encima. Y el delantero envió el rechace a las mallas. El meta belga evitaría la goleada repentina ganando al propio Plea un mano a mano inmediato. Se había desordenado el favorito y sangró en su desajuste. Stindl inventaba con espacios y sus flechas abrieron una brecha que asomaba a los representantes de Concha Espina a un abismo histórico: nunca el Madrid, en más de 100 años de vida, concatenó cuatro derrotas en Europa.

Con 30 minutos de margen, el plan diseñado por Rose se contrastó indigesto y Pléa desgastaba los guantes de Courtois con otro lanzamiento cruzado, en vuelo. Se abocaba a la épica el trece veces campeón continental. No le quedaba otra, presa de su falta de pegada y de sus lagunas en fase defensiva. En el entretanto, Stindl rozaba la sentencia con un derechazo angulado y raso que lamió la madera. Y Zidane confió en Modric, Hazard -que volvía a jugar tras 81 días- y Rodrygo para salvar los muebles y seguir visualizando la senda hacia lo octavos de final. Vinicius, Asensio y Kroos serían los sacrificados.

Los merengues se remangaron, al abordaje de lo utópico, con más orgullo que fluidez y sin la inquietud adosada a Thuram -que fue suplido por Herrmann-. No quiso recluirse del todo el valiente Gladbach para enfrentar la tormenta de centros que parecía venírsele encima. A pesar de que Mendy y Lucas Vázquez ejercían de extremos y Hazard fluctuaba con Modric por la mediapunta. El belga chutaría al lateral de la red un pase clarividente de Benzema -intermitente-, a falta de 15 minutos. Y el asedio titubearía, tampoco ante la entrada de Wolf y Embolo -por Pléa y Stindl-. Y el agónico derroche no fructificaría hasta el último pestañeo. Las dianas de Benzema y Casemiro -minutos 87 y 93-, en el corajudo arreón postrero, arrancaron un punto que sólo puede ser comprendido como positivo si se compara con el empate firmado entre Inter y Shakhtar. Los fantasmas que contaminan al rendimiento madrileño siguen ahí.


- Ficha técnica:

2 - Borussia Mönchengladbach: Sommer; Lainer, Ginter, Elvedi, Bensebaini; Kramer, Neuhaus; Hoffmann, Stindl (Wolf, m.79); Thuram (Herrmann, m.71) y Plea (Embolo, m.79).

2 - Real Madrid: Courtois; Lucas Vázquez, Varane, Sergio Ramos, Mendy; Casemiro, Fede Valverde, Kroos (Modric, m.70); Marco Asensio (Rodrygo, m.84), Vinicius (Hazard, m.70) y Benzema.

Goles: 1-0, m.33: Thuram. 2-0, m.58: Thuram. 2-1, m.87: Benzema. 2-2, m.93: Casemiro.

Árbitro: Orel Grinfeld (Israel). Amonestó a Stindl (55), Bensebaini (78) y Neuhaus (85) por el Gladbach; y a Casemiro (88) por el Real Madrid.

Incidencias: encuentro correspondiente a la segunda jornada de la Liga de Campeones disputado en el estadio Borussia Park sin la presencia de aficionados en las gradas.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios