Tras el oasis que supuso el triunfo ante el Levante, con la juventud tomando el centro del campo, el regreso de Ansu y manteniendo la portería a cero, además de tener a Koeman lejos del banquillo, la realidad de la Liga de Campeones no sólo devolvió a la cruda realidad a los azulgrana sino que les deja en una dramática situación de cara a sobrevivir a la fase de grupos.
El triunfo por 3-0 del Benfica en Lisboa sitúa al Barcelona último con cero puntos, por los seis del Bayern líder de grupo, los cuatro de los portugueses y el punto del Dinamo de Kiev. Ya no hay red de seguridad que soporte un nuevo fiasco si los octavos de final son el objetivo.
Con Koeman de regreso al banquillo, la ensoñación de la juventud dio paso a la obcecación neerlandesa. Un 3-5-2 que en realidad es un 5-3-2 con tres centrales y dos laterales acompañando a Busquets, De Jong y Pedri en el medio y a la dupla atacante formada por Memphis y Luuk de Jong.
Las teorías e ideas que pudiera desarrollar el entrenador del Barcelona para este partido saltaron por los aires en el minuto tres, cuando el Benfica apuró un eléctrico arranque con el 1-0.
Un balón largo a la espalda de la defensa bastó para desarmar a la zaga culé. Darwin Núñez, el receptor, recibió algo escorado en la izquierda, pero aprovechó la pasividad de Eric García en la marca y de Piqué en la ayuda para caracolear y abrirse el hueco justo para mandar un tiro al primer palo que sorprendió a Ter Stegen y se convirtió en el 1-0.
Apenas logró inquietar el Barcelona al Benfica. Sólo Pedri y Frenkie de Jong inventaban pases espectaculares. Pero Luuk de Jong y Memphis pecaban de desacierto y lentitud a la hora del remate.
La ansiedad empezó a ser presa de un Piqué que jugaba con fuego ya con una amarilla. Koeman decidió que era demasiado riesgo y optó por un inaudito -a falta de saber si había lesión de por medio- relevo en el minuto 33. Entró Gavi y De Jong, Frenkie, veía retrasada su posición cuando era uno de los faros en la creación azulgrana.
Acababa una primera parte en la que el Barcelona no lograba encontrar la manera de inquietar a un Benfica que, de momento, se conformaba con el 1-0.
Pero tras el descanso los portugueses optaron por dar una marcha más ante una reacción visitante que no llegaba.
Así, en el minuto 52 Ter Stegen estuvo a punto de protagonizar un momento de los que no se olvidan fácilmente. Una tremebunda salida del teutón hasta casi el centro del campo acabó con Darwin superándole con la pelota en los pies. Escorado y alejado, el disparo del uruguayo se encontró con el poste ante lo que parecía que iba a ser el 2-0.
Entre fueras de juego y los reflejos de Verissimo, el Barcelona mantenía ese sangrante cero en la estadística de tiros entre los tres palos.
Koeman optó por agitar el avispero con un triple cambio en el minuto 67. Nico, Coutinho y Ansu entraban por Busquets, Pedri y Luuk de Jong.
Lo cierto es que las modificaciones acabaron revolucionando el partido. Sin embargo, no hacia el lado buscado por el neerlandés.
Dos minutos después, Rafa Silva, cazando un rechazo dentro del área en una segunda oportunidad después de que la pelota llegara a un área con cinco jugadores del Benfica y dos del Barcelona, explotó la bomba con el 2-0.
Un gol que se tradujo en una explosión de frenesí local y el definitivo hundimiento de los visitantes. La puntilla, diez minutos después con un penalti por mano clara de Dest. Darwin redondeó su actuación con un doblete transformando la pena máxima para el definitivo 3-0. El drama azulgrana se redondeó con la expulsión por doble amarilla de Eric García en el tramo final.
Una derrota dura, otra más, que sumar a la lista de visitas de pesadilla en Europa del Barcelona. París, Turín, Roma. Liverpool y Lisboa por partida doble. Las primeras aún se producían en eliminatorias. Pero esta última, en fase de grupos, relfleja la cuesta abajo de juego y sensaciones no ya del equipo sino de la entidad.
No es ya una cuestión de nivel de plantilla, que lo tiene y que sobre el papel es superior al de equipos como el Benfica. Pero la imagen del Barcelona, sin atisbo de un mínimo de competitividad, marca en rojo el futuro de Koeman que este miércoles ha podido dirigir su último partido como entrenador del FC Barcelona.
- Ficha del partido:
3 - Benfica: Vlachodimos; Lucas Veríssimo, Otamendi y Vertonghen; Lázaro (Gilberto, m. 44), Weigl, João Mário y Grimaldo (André Almeida, min. 75); Rafa (Pizzi, min. 85), Darwin (Gonçalo Ramos, min. 85) y Yaremchuk (Taarabt, min. 75)
0 - Barcelona: Ter Stegen; Eric García, Piqué (Gavi, m. 33) y Ronald Araújo; Sergi Roberto (Mingueza, min. 88), Pedri (Nico, min. 67), Busquets (Nico, min. 67), Frenkie de Jong y Dest; Depay y Luuk de Jong (Ansu Fati, min. 67).
Goles: 1-0, min. 2: Darwin Núñez; 2-0, min. 69: Rafa Silva; 3-0, min. 79: Darwin Núñez, de penalti.
Árbitro: Daniele Orsato (Italia). Amonestó a Piqué, Dest y Nico, y expulsó a Eric García por doble amarilla, por el Barcelona; y por el Benfica amonestó a Rafa Silva y Weigl.
Incidencias: partido de la segunda jornada del Grupo E de la Liga de Campeones disputado en el Estadio da Luz de Lisboa.