Volvió este martes el Villarreal a unos octavos de final de la Liga de Campeones, tras trece años de ausencia. El Estadio de la Cerámica se preparó para vivir una de esas noches europeas históricas para la ciudad castellonense que le da cobija. Pero Unai Emery no pudo contar con los lesionados Gerard Moreno, Francis Coquelin y Paco Alcácer, palabras mayores, para enfrentar a la dubitativa Juventus de Massimliano Allegri -cuarta en la Serie A y sin Paulo Dybala, Federico Chiesa y Giorgio Chiellini-. Y le tocó controlar a Dusan Vlahovic.
El delantero serbio de 22 años le costó 80 millones de euros a los turineses en el pasado mercado invernal de fichajes. Sin embargo, su dimensión en el calcio es tan dominadora que con un puñado de partidos disputados en la escuadra bianconera ya parecería amortizado semejante desembolso. Se le considera en el país transalpino como el joven más prometedor desde las irrupciones de Kylian Mbappè y Erling Braut Halland. En esta fecha se estrenaba en la máxima competición de clubes, e el escenario grande. Y tardó 34 segundos en estrenar su cuenta goleadora.
Fue en una pérdida española, capturada por Danilo -central ante las bajas en esa línea de los visitantes-. El brasileño levantó la cabeza y vio a su delantero a lo lejos. Le puso un pelotazo y el atacante balcánico controló, ganó en la maniobra a Raúl Albiol y a Pau Torres, y descerrajó un derechazo cruzado, astuto, que se coló después de golpear el poste. Firmó una barbaridad que le subraya en el ámbito internacional y que reforzó el guión de su delegación: regalar la posesión, cerrarse con nueve peones atrincherados en su cuarto de cancha -colapsando el centro- y penalizar con veneno cada imprecisión levantina.

Esa fórmula se le atragantó a un sistema local que quiso combinar y presionar con el frenesí que acostumbra. El vigente campeón de la Europa League no pestañeó a pesar de encontrarse en desventaja a las primeras de cambio, mas sufriría de densidad en su circulación. Sólo detectaría rutas de avance si Samu Chukwueze encaraba a De Sciglio -lateral suplente llevado a la titularidad por las circunstancias-, si le funcionaban sus emboscadas adelantadas o si sus mediapuntas se filtraban entre líneas. Cada vez que se afilaron en esas sendas generaron inquietud -llevando a De Ligt al límite en un despeje en su área pequeña-, si bien no alcanzaron a sostener en el tiempo el plan por el buen hacer del repliegue piamontino.
Antes del descanso, Gio Lo Celso chutó al poste en el minuto 13, como consecuencia de un robo alto de Pedraza, y Samu sentó a su par en el carril diestro con un relámpago que concluyó en el taconazo de Dajuma que neutralizó, con suerte, el meta Sczcesny -minuto 17-. Poco más fabricó el 'Submarino', presa de la concentrada red de ayudas de una Juve cómoda, que incluso amenazó a la contra con los tiros desviados de Morata y de Locatelli. No le salían las cosas a los castellonenses, pero ni mucho menos aflojaron su convicción.
La reanudación arrancó con centro largo y quirúrgico de McKennie y volea de Morata que salió fuera por poco. Esto es, con susto para los españoles. En cambio, Emery tampoco dudo esta vez y sus jugadores redoblaron su presión, su búsqueda del empate. Y forzaron a Sczcesny en el minuto 57, toda vez que Lo Celso robó arriba y abrió para la asistencia de Pedraza a Alberto Moreno. Entonces, emergió la figura de Dani Parejo. El cerebro español avisó con un lanzamiento alto y en el 67 hizo diana. Capoue, que forzó su recuperación para competir en esta noche, subió a posiciones de mediapunta e inventó un pase aéreo que Parejo embocó, al primer toque, para el 1-1. Sorprendió con toda inteligencia Dani con su ambicioso desmarque y remató sin marcaje.
Con las tablas instaladas en el marcador entraron en dinámica nombres como Zakaria, Manu Trigueros, Arthur o Estupiñán, todas ellas piezas creativas. Y en el minuto 73 el árbitro y el VAR perdonaron la probable roja directa a Rabiot -el francés pisó la rodilla de Samu en una patada violenta que quedó en tarjeta amartilla-. Se había anudado el choque antes del desenlace, con fallos en el pase muy resbaladizos, pues los dos conjuntos apretaban para ganar. Y ahí, en esa exigencia abrasiva, Rulli rescató a los suyos con una parada de foto al latigazo de Vlahovic -que se trabajó sólo la ocasión tras recibir una piedra-. Turín decidirá.
- Ficha técnica:
1- Villarreal: Rulli; Pedraza (Estupiñán, min. 78), Pau Torres, Raúl Albiol, Foyth; Parejo, Capoue, Alberto Moreno (Manu Trigueros, min. 78), Chukwueze (Yeremy Pino, min. 90), Lo Celso; y Danjuma (Dia, min. 90).
1- Juventus: Szczesny; Alex Sandro (Bonucci, min. 45), De Ligt, De Sciglio (Pellegrini, min. 87), Danilo; Locatelli (Arthur, min. 71), Rabiot, McKennie (Zakaria, min. 81), Cuadrado; Morata y Vlahovic.
Goles: 0-1, min. 1: Vlahovic; 1-1, min. 67: Parejo.
Árbitro: Daniel Siebert (Alemania). Amonestó a Rabiot y a Rulli.
Incidencias: partido de ida de los octavos de final dela Liga de Campeones, disputado en el Estadio de la Cerámica.