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EL EQUIPO DE ANCELOTTI GANÓ POR 0-1 EN UNA FINAL MUY SUFRIDA

Crónica. El Real Madrid, campeón ante el Liverpool de su 14ª Copa de Europa

Crónica. El Real Madrid, campeón ante el Liverpool de su 14ª Copa de Europa
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domingo 29 de mayo de 2022, 01:09h
Un gol de Vinicius y la sensacional actuación de Courtois frenaron al Liverpool y dieron a los merengues un triplete histórico.

El Real Madrid de los imposibles, uno de los más heroicos que han visto sus 120 años de historia, ese que ha autografiado una remontada legendaria por eliminatoria, se ha proclamado campeón de la Liga de Campeones este sábado, 28 de mayo de 2022. En otra fecha para los anales gloriosos de un club que ya cuenta con 14 Copas de Europa en sus vitrinas, hubo de tumbar al todopoderoso Liverpool, conjunto que representa a la perfección la élite del fútbol atacante y eléctrico en el Viejo Continente.

La cartas estaban boca arriba antes del encuentro y en sólo unos segundos se constató el plan de Carlo Ancelotti. Había que resistir como fuera imaginable el vendaval que se les vendría encima en la media hora inicial. La hoja de ruta del estratega italiano, para eso dio la titularidad a Fede Valverde, pasaba por germinar consistencia defensiva y paciencia. Porque se contaba con explotar el presumible mayor cansancio inglés -no habían podido rotar al jugarse la Premier League hasta la última fecha- y sus repentinos apagones en la retaguardia. Por ello se trataba de aguantar y construir un partido largo.

Se remangó en consecuencia el equipo de Chamartín para lucir capacidad de sufrimiento, mas las virtudes del esquema preparado por Jürgen Klopp casi les llevan a descarrilar. Al minuto 25 ya había visto Thibaut Courtois siete remates rondar su portería. Los más problemáticos, el de Mohammed Salah a centro del peligroso carrilero Alexander-Arnold -que sacó el meta belga con una exhibición de reflejos, en el minuto 15- y el del protagónico Sadio Manè, que le forzó a volar para acariciar la pelota y enviarla al poste -minuto 21-.

Una de las características definitorias del escuadrón de Anfield es la valentía. El técnico alemán lo demostró en la alineación, al dar la alternativa a un Thiago Alcántara que llegó muy tocado y dio un susto en el calentamiento. Esa actitud ofensiva, propositiva y energética ha encontrado en este curso un elemento diferencial estupendo en la posición de Manè. El atacante senegalés actúa como 'falso 9' y agujerea zagas en estático con su movilidad. Le costó ajustar a los merengues este matiz, a la espalda y costados de Casemiro -padeció de lo lindo el destructor brasileño con y sin balón en este tramo-. Pero cuando lo lograron amainó la tormenta.

Cumpliría con rigor el campeón de Liga su repertorio estudiado hasta el descanso. Se olvidó de discutir la posesión, presa de la extraordinaria presión ajena, y esperó la oportunidad para correr, ya que no conseguía domar el tempo a través de la concatenación de pases. Luka Modric y Toni Kroos no alcanzaban a lucir fluidez, siempre acuciados. El objetivo de 'Carletto', que supeditó su bagaje ofensivo a las aventuras solitarias de Vinicius y todavía vería intentos afilados de Salah y Manè antes del intermedio, era sobrevivir y ganar el empate sin goles, camino de vestuarios. Y lo consiguió. Sin tirar a la portería de Alisson Becker.

O eso parecía, hasta que en el descuento Karim Benzema marcó el 0-1, en la única incorporación de David Alaba. El central austríaco, fundamental, jugó tras llegar entre algodones y puso un centro profundo y quirúrgico que el francés usó para sentar a Robertson, anular al dubitativo arquero carioca y generar un caos que concluyó en un zurdazo suyo a las redes. El colegiado lo anuló de inmediato y el VAR entró en acción para ratificar la polémica decisión. Entendieron que había fuera de juego en la maniobra, así que no subió al marcador el aguijonazo madridista descontextualizado. Sin embargo, les desnudó el camino.

Y en la reanudación saltaría al verde un Madrid más ambicioso. Con más ganas de emparejar las sensaciones globales. Y ese viraje fundó una evolución en el juego que desembocó en el gol de Vinicius -minuto 59-. En una de las transiciones incipientes, Fede Valverde se descolgó casi hasta la línea de fondo y emitió un cañonazo raso hacia el área que nadie detectó salvo el regateador brasileño, sin marca en el segundo palo. La asombrosa pegada que ha acompañado a los capitalinos a lo largo y ancho de esta Champions League sobrevino, en coalición con la guadianesca fragilidad de la zaga británica.

Aún así, el guión de esta final también incluía a la personalidad irreductible del Liverpool. Así lo auguraban los pronósticos y así aconteció, pues activaron una reacción rebosante de determinación, ya en una contrarreloj explícita. Apretarían con todo, llevarían a sus carrileros hacia el rol de extremos y asumieron el riesgo de ofrecer hectáreas al contragolpe español. Salah, muy activo, avisaría con un latigazo en diagonal y un intento sin ángulo a los que Courtois respondió con una seguridad palpable.

Con todo, el meta belga disfrutaría en el desenlace de la compañía y el aplomo intenso de Eder Militao, Alaba, un Casemiro de crecimiento defensivo imperial y el renacido Dani Carvajal -que aburrió y neutralizó al amenazante Luis Díaz, hasta el punto de forzar su sustitución por Diogo Jota-. Todos ellos se reivindicaron, con despejes cruciales, como una línea de cierre granítica en el mejor momento de la temporada. También cuando Klopp quitó centrocampistas y metió delanteros para acabar con un 4-2-4 nítido.

Acumuló piezas el arquitecto germano para dañar entre líneas, con el mencionado Jota, Roberto Firmino y Sadio Mané, para establecer un huracán postrero que rimó con el declive del fuelle merengue. Alexander-Arnold se disparó en su carril y el cuero volaba en tres cuartos de cancha. El cansancio emergió en los españoles, cosa de las finales, en contra de los cálculos de un Ancelotti que no movió ficha en este sentido hasta el minuto 85, cuando Camavinga suplió al valioso Fede Valverde. Ceballos también compareciería -por un Modric fundido-. Y Salah volvería a forzar (y a encumbrar) a Courtois, y perdonarían los ingleses (23 remates totales) y también la delegación de Concha Espina (tres lanzamientos totales) en la extinción de una final a la que no se le borraría ya la estampa de la diosa Cibeles. La Decimocuarta se certificó en París.

- Ficha técnica:

0- Liverpool: Alisson; Robertson, Van Dijk, Konaté, Alexander-Arnold; Fabinho, Henderson (Keita, min. 77), Thiago (Firmino, min. 77); Luis Díaz (Diogo Jota, min. 65), Mané y Salah.

1- Real Madrid: Courtois; Mendy, Alaba, Militao, Carvajal; Casemiro, Kroos, Modric (Ceballos, min. 90), Fede Valverde (Camavinga, min. 85); Vinicius (Rodrygo, min. 92) y Benzema.

Goles: 0-1, min. 59: Vinicius.

Árbitro: Clément Turpin (Francia). Amonestó a Fabinho.

Incidencias: partido disputado en el Stade de France, en París, correspondiente con la final de la Liga de Campeones. Al palco del estadio acudieron personalidades como el rey Felipe VI; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida; el ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta; o la leyenda del tenis Rafael Nadal. El inicio del partido se retrasó 37 minutos por graves problemas de seguridad en los accesos al recinto. La cantante Camilla Cabello protagonizó la actuación previa al encuentro de fútbol.

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