Pinchazo merengue en un duelo jugado sin ritmo. Los ucranianos se cerraron más y mejor y dañaron en una de sus pocas llegadas (1-1). Las rotaciones naufragaron, Rüdiger empató en el último suspiro y clasificó a los españoles para octavos de final.
A cinco días de disputar el Clásico en el Bernabéu, el Real Madrid se desplazó a Varsovia para intentar el sellado de su acceso precoz a los octavos de final de la Liga de Campeones. Se midió al Shakhtar Donetsk en el estadio del Legia polaco -por demanda de la invasión del régimen de Vladimir Putin a Ucrania-. El bloque entrenado por Igor Jovicevic está bien trabajado, con todos sus obreros comprometidos con lo que les pida su entrenador. Y el técnico croata les ordenó menos alegría que lo desplegado hace una semana en Chamartín, cita en la que bien se pudieron llevar una goleada. Petición de contención para uno de los equipos que menos remata de todo el torneo y que sirvió a los españoles para transitar con aparente comodidad.
Carlo Ancelotti rotó -aplicó seis cambios a su once inicial- y repartió alternativas entre sus actores secundarios. Nacho fue el que más la aprovechó, fenomenal en el corte y tan concentrado como siempre. También rindieron como se esperaba de ellos Antonio Rüdiger y Lucas Vázquez. El que sigue sin reivindicarse -y ya en octubre pocos lo esperan- es Eden Hazard. Este martes le colocó el estratega italiano en la mediapunta, como pareja de Karim Benzema en otra probatura de 4-4-2 que encontró a Rodrygo en el lugar de Vinicius y a Fede Valverde más escorado. El belga, a poco más de un mes del Mundial de Catar, no muestra rebeldía. Su talento debe seguir intacto, pero sus condiciones y energía, no.
La maniobra táctica de 'Carletto', que estuvo apoyada por nuevos intentos de presión asfixiante, demandaba fluidez entre líneas y en ese mandato el puesto de Hazard es fundamental. Sin ese vértice afilado, al Madrid le costó traducir su dominio en peligro. Tampoco gozó el colectivo merengue de velocidad suficiente en la circulación para desestabilizar a un conjunto ucranio que sólo sintió peligro cuando quiso subir sus líneas. Eso ocurrió a partir de la media hora de encierro asumido y antes del descanso el meta Trubin repelió los chuts escorados de Benzema y Rodrygo, en las únicas asociaciones punzantes visitantes en tres cuartos de cancha. El delantero galo se marchó al intermedio con otro zurdazo angulado despejado por el portero y un cabezazo nítido mal orientado. Y Fede Valverde selló el fogonazo con un cañonazo de media distancia.

Los 'locales' cuentan con dos proyectos prometedores. Uno es Mijailo Mudryk, regateador de 21 años que representó las pocas opciones contragolpeadoras que lanzó su delegación. Sus galopadas a banda cambiada evidenciaron un elemento de distinción en su trinchera y una de ellas facilitó el centro preciso del carrilero Mykhaylichenko que culminó Zubkov con un testarazo a gol -en el segundo palo, tras el error de Mendy-. Esa diana, en el segundo minuto de la reanudación, llamó a un cambio de ritmo madridista. Y Ancelotti lo subrayó: Vinicius y Modric entraron en el minuto 57. Y se sentó Tchouaméni, con lo que buscaron la remontada sin ancla defensiva en el centro del campo. Más madera atacante.
Resaltó Kroos, un día más. El alemán tiende a echarse al equipo a la espalda y comandó a la ofensiva. Suyos fueron los centros que remataron Tchouaméni y Benzema rozando el empate. Y un derechazo suyo casi sorprendió a Trubin. Sin embargo, no localizaría nunca el defensor del título claridad combinativa. Le faltó fútbol y creatividad para derribar el muro de un Shakhtar que se gustaría en vuelo, ahora sí, con espacios para correr ante el volcado bloque merengue. Ahí brillaría más Mudryk y también lució Heorhiy Sudakov, interior guerrero y talentoso de 20 años. De sus botas nacieron las transiciones que inquietaron a Lunin, con mención para el latigazo lejano de Zubkov y el remate al larguero de Traoré, con la portería vacía, tras el error del arquero madridista -minuto 64-.
Acabó el Madrid apilando centros laterales, con Camavinga, Alaba y Asensio en cancha desde el minuto 68. Entre el reparto de descansos, la necesidad coyuntural y la mirada de reojo al partido del domingo. Se encerraron más los ucranianos, a la espera de concretar una gesta para dedicar a sus compatriotas. Y no llegaron a la orilla, a pesar de su emocionante orgullo. Estaban jugando para su país y casi ganaron al favorito. Perdonó Vinicius la mejor opción para el 1-1 y Rüdiger arrancó un punto -a pase de Kroos, quién si no- antes de que Trubin le partiera la cara en su testarazo acercado. Por muy poco no acabó el invicto de los españoles en esta temporada. Estarán en el sorteo de octavos de final, aunque su inercia empieza a generar incógnitas.
Ficha técnica
1- Shakhtar Donetsk: Trubin; Konoplya, Matviienko, Bondar, Mykhaylichenko; Stepanenko; Bodnarenko, Sudakov (Taylor, min. 81), Mudryk (Petriak, min. 85), Zubkov (Djurasek, min. 81); y Traoré (Sikan, min. 76).
1- Real Madrid: Lunin; Mendy (Alaba, min. 68), Nacho, Rüdiger, Lucas Vázquez; Tchouaméni (Modric, min. 57), Kroos, Fede Valverde (Camavinga, min. 68), Rodrygo (Asensio, min. 68); Hazard (Vinicius, min. 57) y Benzema.
Goles: 1-0, min. 47: Zubkov; 1-1, min. 96: Rüdiger.
Árbitro: Orel Grinfeeld (Israel). Amonestó a Konoplya, Kroos, Militao y a Bodnarenko.
Incidencias: partido correspondiente a la cuarta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, disputado en el Municipal Stadium of Legia Warszawa (Varsovia, Polonia).