Los alemanes se despiden con otra muestra terrible de falta de convicción. Haaland marcó y falló un penalti. Los ingleses, discretos, en semifinales (1-1).
El Bayern buscaba este miércoles 'der Wundertat', un "hecho milagroso", para sobrevivir en la Liga de Campeones. Pero no ha sido posible. Es más, en ningún momento se ha acercado a esa posibilidad frente a un Manchester City en la versión de sus noches tristes. Al equipo dirigido por Pep Guardiola le ha bastado con competir desde un perfil bajo, lejos del dominio y brillo que acostumbra, para sacar un empate de Múnich y hacer bueno el 3-0 cosechado en la ida de los cuartos de final. Los 'Citizen' ya están en sus terceras semifinales consecutivas. En ese peldaño les espera el Real Madrid, el bloque que les eliminó en ese mismo peldaño hace un año.
Thomas Tuchel tiene mucho trabajo por delante y no le va a resultar sencillo. Hereda un vestuario desplomado en lo físico y, sobre todo, en lo mental. El despido sorpresivo de Julian Naglesmann se está descubriendo intrascendente, pues la plantilla muniquesa no reacciona. Su mentalización se ha diluido por completo y no queda ni rastro del imperial rendimiento con el que llegaron a 2023. Arrasaron, entre otros, al Barça de Xavi gracias a un ritmo, chispa y convicción sobresalientes. Les sobraba confianza por aquel entonces. Ahora es todo lo contrario. Arrastran dudas y complejos. Y echan mucho de menos a un rematador de élite como Robert Lewdandowski. Todo eso se vio en el Etihad Stadium la pasada semana y se ha corroborado en esta fecha, en el Allianz Arena. No confían en su arsenal.

Lo intentaron los germanos, eso sí. Casi siempre supeditados a la capacidad individual de desborde del fantástico regateador Kingsley Coman, que le dio la noche a Nathan Aké y surtió de balones a una línea ofensiva en la que destacó Leroy Sané. El zurdo posee una gran pegada en cuanto a potencia y lo mostró con algunos latigazos, desde media y larga distancia, que detuvo Ederson. Pero le falta finura en la finalización. Ese mal le sacó, precisamente, del esquema de Guardiola para recalar en el Bayern y hoy volvió a pecar. Dispuso de las ocasiones más claras en el primer tiempo, siendo una de ellas nítida. En el minuto 17 recibió un gran pase de Musiala -que volvió a resultar intermitente entre líneas- pero cruzó demasiado su remate, en el tú a tú con el portero brasileño.
Si se busca un milagro no caben los errores. Ni en ataque ni en defensa. Y en este segundo apartado del juego volvieron a desempolvarse las flaquezas que visten a Dayot Upamecano como un central más cercano a Eric Garcia que a Baresi. Destrozó la eliminatoria con sus fallos del pasado martes y este miércoles casi hizo lo propio. Sus imprecisiones en el cálculo del tiempo para cortar jugadas le llevaron a ver la roja por derribar a Haaland -rescatado por el VAR- y a cometer un penalti por mano ante el chut del noruego. Todo ello antes del descanso. En la pena máxima comenzó su maniobra de bloqueo con los brazos en la espalda, pero los soltó a destiempo y la pelota le golpeó en el brazo. Sin embargo, Haaland mandó arriba en lanzamiento. Es su primer fallo en los últimos 19 penaltis lanzados.
Con esa vida extra volvió el Bayern a la acción. Llegaron más ocasiones y remates, con Leon Goretzka desaprovechando otro lance claro. Le dio a los germanos para mostrar las flaquezas defensivas del City a pesar de buscar siempre un pase atrás, un control horizontal del duelo, en lugar de un contragolpe venenoso y vertical. Esa ausencia de valentía y fe penalizó muchísimo a los alemanes en este cruce. Tampoco les vino bien el desacierto de un Choupo-Moting superado por Ruben Dias. Así las cosas, se detonó el intermedio. Ahí ordeno más riesgo un Tuchel que sentó de salida a Alphonso Davies y a Thomas Müller. Quiere el estratega encontrar golpes de efecto que rompan con la neblina general. Y se encontró en la reanudación más acercamientos propios, sin remate atinado, y, ahora sí, algunos contraataques británicos espinosos.

Contra pronóstico, no supo el City guardar la posesión lo suficiente para dañar en transición. El Bayern jugó casi con un 4-2-4, con hasta cuatro jugadores de espaldas a la portería de Ederson y la maquinaria combinativa visitante no detectó las facilidades más que en unas pocas opciones. Una de ellas fue en el minuto 55, aunque Haaland chuto muy flojo. La siguiente, en el minuto 57, significó el 0-1. De Bruyne controló la pelota en la medular y vio que el noruego quedó pegado a Upamecano -y no a De Ligt-, así que le lanzó la pelota de inmediato. Y ahí pasó lo más probable: gol inglés. El central francés se desbaló en el peor momento y regaló a Haaland un zurdazo dentro del área y sin marca. Su diana número 35 en Liga de Campeones, con 22 años y en 27 partidos disputados. Una barbaridad nunca vista en la historia de esta competición.
Le quedó a los bávaros media hora de suplicio. Pero al City no le entraron ganas de golear, así que el conjunto local, ya desprovisto de toda esperanza de remontada, buscó el gol de la honra. Mantuvieron el fluir de centros laterales, ya con Davies en cancha, aunque localizaron la diana gracias a un desborde del suplente Sadio Mané que acabó en centro cortado con la mano por Akanji. Kimmich transformó el penalti y cerró un empate que no sirve de nada a un gigante alemán que queda en la estacada psicológica más absoluta. Son líderes en la Bundesliga, con apreturas, y a eso se aferran. Los mancunianos, por su parte, ya colocan su mirilla en el Santiago Bernabéu. Llevan doce meses rumiando su sed de venganza. Y esta vez viajan con un delantero centro de verdad.
Ficha técnica
1 - Bayern: Sommer; Pavard (Stasinic, m.77), Upamecano, De Ligt, Cancelo (Davies, m.63); Kimmich, Goretzka; Sané (Mané, m.63), Musiala (Müller, m.71), Coman; Choupo-Moting (Tel, m.71).
1 - Manchester City: Ederson; Akanji, Stones, Ruben Dias, Aké (Laporte, m.66); Rodrigo, De Bruyne (Walker, m.88), Gündogan; Bernardo Silva, Haaland (Álvarez, m.84), Grealish.
Goles: 0-1, m.57: Haaland. 1-1, m.83: Kimmich, de penalti.
Árbitro: Clément Turping (Francia). Amonestó a Cancelo (m.11), Upamecano (m.35), Kimmich (m.47+), Pavard (m.60) y Stanisic (m.88), por parte del Bayern; y a Ederson (m.44), Gündogan (m.47+), Ake (m.54) y Laporte (m.86), por parte del Manchester City. Expulsó por doble amonestación al entrenador del Bayern, Thomas Tuchel (m. 17 y 87).
Incidencias: partido de vuelta de cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en la Allianz Arena de Múnich.