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JORNADA 2

Liga de Campeones. El Real Madrid de Bellingham apaga el Maradona

Liga de Campeones. El Real Madrid de Bellingham apaga el Maradona
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(Foto: EFE)
miércoles 04 de octubre de 2023, 00:10h
Actualizado el: 10/04/2023 11:48h
Victoria de altura de los merengues en un partidazo de alternativas (17 a 19 en disparos). Exhibición del inglés y gol decisivo provocado por Fede Valverde (2-3).

La de la noche de este martes fue la tercera vez que Nápoles ve al Real Madrid en la Copa de Europa. En esta ocasión volvieron a recibir al emblema del fútbol continental en condición de campeones de Italia, una circunstancia que no ocurría desde el 30 de septiembre de 1987, cuando la 'Quinta del Buitre' le sacó un empate a Diego Armando Maradona. Ha llovido mucho desde entonces y en el presente el Stadio San Paolo lleva el nombre del 'Pelusa'. Lo que no ha cambiado es la pasión partenopea por una entidad que representa para ellos, con simbolismo religioso, la lucha del sur pobre contra el norte rico en el 'Bel Paese'. De hecho, el aforo se llenó horas antes del inicio de este partido. Y, casualidad mística, la ciudad dio la bienvenida a los españoles con el segundo terremoto más intenso de los últimos 40 años.

Tampoco ha cambiado la relación de fuerzas entre estos dos equipos. Nunca habían vencido los 'azzurri' a los merengues y no pudieron inaugurar su casillero en este anochecer pasional. Sabían los visitantes que les tocaba templar la fiesta que bajada de la tribuna al césped, así que Carlo Ancelotti apostó por competir sin delantero rematador y con centrocampistas y atacantes de buen pie. En esa nómina no estuvo, por tercera vez consecutiva, Luka Modric. Teme el técnico que al croata le rebase el ritmo de los enfrentamientos en la élite y le entregó las riendas a Toni Kroos. El germano asumió la responsabilidad con su jerarquía habitual y recibió la ayuda inestimable de Jude Bellingham. El inglés, de 20 años, exigió protagonismo desde el principio, distribuyendo, y se fue al intermedio como el mejor de todos.

Mejor inicio español

Ha perdido algo de la identidad triunfal de Spalletti el conjunto ahora preparado por Rudi Garcia. El estratega francés, que llegó al timón napolitano tras sus fracasos en Lyon y el Al-Nassr, no está consiguiendo la cohesión y determinación que llevó al club sureño a ganar el Scudetto después de 33 años y a llegar a los cuartos de final de la Liga de Campeones, su récord histórico en la competición. Lució demasiado respeto su once, prefiriendo replegarse a presionar con valentía. Y lo acabó pagando. Para empezar, el meta Meret les rescató al tapar un mano a mano escorado a Rodrygo -minuto 6- y concedieron un rosario de córners que aprovechó Tchouaméni para cabecear cerca del larguero -minuto 11-. El pivote francés tuvo un duro examen como mediocentro defensivo sin la asistencia de Camavinga, que fue relegado de nuevo al lateral zurdo.

Jugó con comodidad desde su dominio de la pelota el Madrid. Quizá con demasiada comodidad, con algo de falta de velocidad en el pase. Y recibieron daño los visitantes por uno de los pecados capitales que se ha acostumbrado a cometer: la mala defensa del juego aéreo. Encajó tres goles de cabeza en el Metropolitano y Ostigard abrió así el marcador en el Maradona en esa suerte -minuto 19-. Falló clamorosamente Kepa Arrizabalaga en la salida, Nacho perdió con creces su duelo y Natan cabeceó al travesaño para que el escandinavo embocara el 1-0 al rechace. Había empezado con concentración el conjunto de Chamartín, pero se abocó a tener que remontar. Entonces emergió Bellingham y resolvió la papeleta con asistencia y diana. Comenzó la obra maestra robando arriba y cediendo para que Vinicius cruzara con clase su remate para el empate -minuto 28- y la cerró con una conducción poderosa que dejó atrás a dos rivales para, de inmediato, sentar a Ostigard y anotar con una suficiencia que impresiona -minuto 35, octavo tanto en nueve encuentros, lo nunca visto en Concha Espina desde Cristiano Ronaldo-.

La barbaridad del talento británico dio justicia al buen desempeño de su colectivo. Dañó entre líneas a los desajustes tácticos oponentes y retrató el peso de las bajas en la zaga local -lesionados sus dos centrales titulares, Rrahmani y Juan Jesús, y se marchó en verano Kim Minjae-. Sólo encontró soluciones la idea de Rudi Garcia durante el primer acto con balones largos hacia su goleador, Victor Osimhen. El nigeriano perdió la batalla física con Rüdiger, aunque alcanzó a cabecear en solitario -fallo del zaguero alemán- y Kepa salvó a los suyos bajo palos -minuto 39-. Esa llegada y otra con chut peligroso de Zielinski fue el escueto bagaje ofensivo de un campeón acomplejado que, en cambio, despertó en la reanudación. Para indigestión del anestesiado bloque español.

La reacción napolitana

Aceleraron todos los peones transalpinos en un arranque de segundo tiempo que pareció cambiar la dirección del viento de forma radical. El volcánico empuje sobrevenido hizo olvidar a los capitalinos el aplomo previo y en el minuto 54 se estableció el 2-2. Ocurrió tras la intervención del VAR, que entendió como penalti, con mucha polémica, una mano involuntaria de Nacho después de un rebote en el área. Zielinski, de rendimiento notable, firmó un lanzamiento sensacional que se coló al golpear en la madera. Y el Nápoles se sintió en plenitud, con Khvicha Kvaratskhelia hiperactivo. Tardó en entrar en ebullición el fenómeno georgiano y cuando lo hizo torturó a Carvajal. Por su perfil tambaleó y descosió al favorito con su desborde, su visión -pase atrás para el remate centrado de Zielinski- y una diagonal venenosa que culminó con un cañonazo que se estrelló en el lateral de la red -minuto 58-. Zambo-Anguissa también rozó la diana en el 67, con un intento demasiado cruzado.

Padeció de lo lindo el bloque visitante al tiempo que comprendió el potencial local. Ancelotti leyó el desplome y metió mano: Modric por Kroos y Mendy al carril zurdo -para deshacer el experimento fallido con Camavinga-. Ordenó 'Carletto' regresar a la posesión con el Balón de Oro balcánico en cancha. Por ahí marcó la senda de la supervivencia y en el 74, en la primera combinación larga madridista en mucho rato, Vinicius recibió en la frontal y disparó para el despeje de Meret que Bellingham no convirtió en gol de milagro. Acto y seguido, en el 78, reclamó su sitio Fede Valverde. El uruguayo prendió un trueno de volea desde la frontal que se coló al recibir el apoyo de un rival y golpear la cabeza del arquero partenopeo. Todo un terremoto que decidió el reparto de unos puntos de exquisito sabor. En la primera noche europea de verdad para estos dos candidatos a todo.

Ficha técnica

2- Nápoles: Meret; Olivera (Mario Rui, min. 88), Natan, Ostigard, Di Lorenzo; Lobotka (Cajuste, min. 75), Zambo-Anguissa (Gio Simeone, min. 88), Zielinski (Raspadori, min. 75); Kvaratskhelia, Politano (Elmas, min., 69) y Osimhen.
3- Real Madrid: Kepa Arrizabalaga; Camavinga (Mendy, min., 64), Nacho, Rüdiger, Carvajal; Tchouaméni, Kroos (Modric, min. 64), Fede Valverde, Bellingham; Vinicius (Ceballos, min. 84) y Rodrygo (Joselu, min. 75).
Goles: 1-0, min. 19: Ostigard; 1-1, min. 28: Vinicius; 1-2, min. 35: Bellingham; 2-2, min. 54: Zielinski; 2-3, min. 78: Meret, en propia meta.
Árbitro: Clement Turpin (Francia). Amonestó a Camavinga, Natan, Bellingham, Kepa Arrizabalaga.
Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada en el Grupo C de la fase de grupos de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Diego Armando Maradona (Nápoles, Italia).
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