Goleada plácida de los merengues con los ansiados tantos de Brahim, Vinicius y Rodrygo (3-0). El Sporting de Braga no amenazó ante la seriedad local. Pleno de triunfos y acceso sellado a la siguiente ronda. Por Diego García. Estadio Santiago Bernabéu.
Ganar el 'Clásico' en Barcelona no es poca cosa. De hecho, no ocurre muy a menudo para el Real Madrid. Son partidos de tanta implicación que provocan cierta resaca. Que se lo pregunten al equipo dirigido por Xavi, que ha jugado desde entonces sus dos peores partidos del curso. La inercia se presentó parecida en Chamartín después del desconcertante empate cosechado en la visita del Rayo, el único duelo sin goles de la temporada. Por eso los locales querían meterse en octavos de la Liga de Campeones este miércoles con victoria reparadora.
Recibieron al Sporting de Braga, cuarto clasificado de la Primeira Liga que no tiene par doméstico en cuanto a goles anotados -lleva 10 tantos anotados más que el Oporto-, disparos realizados y ocasiones generadas. Esa es la identidad del bloque preparado por Artur Jorge, vertical, con velocidad en ataque y buen trato de la pelota. Sin embargo, en su estadística liguera también figura que es uno de los más goleados. Y por ahí se explica que a estas alturas sólo le quede el billete para la Europa League en el horizonte.
Lo visto en el Bernabéu describe bien la apariencia de 'Os Arcebispos', que arrancaron mejor y avisaron de su potencial ofensivo rápido. En el minuto 5 hilvanaron una transición fluida que encontró al lateral Borja en el área. Lucas Vázquez, de rendimiento errático, cometió penalti por agarrón. De todo eso es capaz el sistema luso, mas en esta competición se le está torciendo la efectividad y Lunin -titular por la lesión de Kepa en el calentamiento- le paró el lanzamiento al atacante español Djaló con un vuelo de foto.

Escaparon los merengues al primer gancho y despertaron. Carlo Ancelotti decidió combatir los síntomas resacosos con rotaciones, dando la alternativa a algunos de los menos habituales, como el propio Vázquez, Nacho y Brahim. Seis cambios aplicó con respecto al partido del pasado domingo, en un intento por insuflar motivación a un colectivo que sabía que con tablas pasaba de ronda. Y la receta del técnico italiano le salió bien, pues sus pupilos presionaron con buena actitud y pidieron penalti y marcaron antes del cuarto de hora -aunque el tanto de Rodrygo fue anulado por falta previa de Vinicius-.
No se pudieron relajar atrás los favoritos, amenazados por la mencionada producción portuguesa. No obstante, Camavinga negó al veterano central José Fonte un remate en el área pequeña, en una acción ensayada aclarada con clase por otro viejo rockero como Joao Moutinho -minuto 17-. El motor francés luce cada vez mejor como mediocentro y no reniega de su ser, de su creatividad. Sus conducciones engrasaron al once madrileño, si bien en esa labor funcionaron afinados también Rodrygo y Brahim.
El brasileño, perseguido todavía por su sequía goleadora -llevaba dos dianas por las 19 que firmó en el pasado ejercicio-, hace muchas más cosas. Como le pasaba a Benzema. Desatasca por dentro, cuando no hay espacios, con una facilidad sensacional y asiste, como en el minuto 27. Mendy vio su desmarque de ruptura y Rodrygo apuró hasta línea de fondo para esperar y regalar a Brahim el 1-0. El mediapunta malagueño, que sólo había sido titular frente a Las Palmas, festejó como nadie y evidenció sus virtudes: dio armonía a la circulación entre líneas -jugando al primer toque- y levantó al público con alguna finta de videoteca. Entretenimiento suficiente ante la baja de Jude Bellingham.
De nuevo ofreció Vinicius indicios de falta de consistencia, o de selección de esfuerzos. Quizá por puro cansancio, después de haberse recuperado de la incómoda lesión que le sacó de dinámica. El caso es que no termina de brillar en el rol de atacante interior que le ha preparado 'Carletto' para regar el talento del fichaje inglés recién llegado. Y la intensidad que le falta a 'Vini' en noches como esta le sobra a Fede Valverde. El charrúa no negocia el sudor y desplegó una nueva exhibición física, tirando del ataque como se le pide.

Sin necesidad de acelerar llegó el Madrid en ventaja al descanso. Compartió la posesión con un Sporting extrañamente inocente y antes del intermedio intercambió chuts entre palos con la firma de Rodrygo y de Rodrigo Zalazar. El hijo del centrocampista que maravilló en el Albacete de los años 90 susurró su categoría en Chamartín, aunque fue maniatado entre Camavinga y Fede Valverde. Lo mismo le ocurrió al capitán visitante, Ricardo Horta. Ninguno de los dos alcanzó a fabricar el pase decisivo hacia una delantera que tuvo a su mejor artillero, Banza, en el banquillo. Dato éste que narra las expectativas del Artur Jorge en su desplazamiento a Madrid.
No se cerró el ajedrez en una reanudación que no desarrolló variación en el tempo ni en el aspecto. Se quemó el minutaje con control alterno, si bien el favorito asumió más la iniciativa. Y como si de un decantar lógico se tratase, las llegadas fueron cayendo en torno a la portería protegida por el meta Matheus. Nacho cabeceó por encima del larguero un córner, Rodrygo forzó la parada y Brahim marró el mano a mano en una transición armoniosa.
Entonces se desperezó Vinicius, que a pesar de los pesares es muy bueno, y sentenció el reparto de puntos. En el minuto 59 coronó una gran combinación y el pase de Lucas Vázquez con un derechazo cruzado inapelable; y en el 62 dividió a la contra y asistió para la vaselina sedosa que eligió Rodrygo para desquitarse. No sólo eso, ya que a continuación Goes envió un zurdazo al poste, ante el regocijo de Ancelotti. Sabe el transalpino que es crucial que la dupla brasileña recupere su resplandor en el intento de reconquista de los títulos a la que aspiran. Y hasta ahí llegó la competitividad de un Sporting que acabó con Abel Ruiz en cancha. Misión cumplida.
Ficha técnica
3- Real Madrid: Lunin; Mendy (Fran García, min. 84), Nacho, Rüdiger, Lucas Vázquez (Carvajal, min. 74); Camavinga, Kroos, Fede Valverde (Nico Paz, min. 77); Brahim (Modric, min. 74); Vinicius y Rodrygo (Joselu, min. 77).
0- Sporting de Braga: Matheus; Víctor Gómez (Joe Mendes, min. 62), José Fonte, Niakaté, Borja; João Moutinho, Vitor Carvalho, Zalazar (Al Musrati, min. 62); Bruma (Andre Horta, min. 77), Ricardo Horta (Abel Ruiz, min. 62) y Djaló (Banza, min. 77).
Goles: 1-0, min. 27: Brahim; 2-0, min. 59: Vinicius; 3-0, min. 62: Rodrygo.
Árbitro: Halil Umut (Turquía). Amonestó a Lucas Vázquez.
Inciderncias: partido correspondiente a la cuarta jornada del Grupo C de la fase de grupos de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Santiago Bernabéu (Madrid).