El portero español se lució en la tanda con dos paradas fundamentales. El Oporto aguantó con honor. El equipo de Arteta vuelve a los cuartos después de 14 años.
La Premier League y la Primeira Liga no parecen pertenecer al mismo estatus en estos tiempos. Es más, se dice que la liga inglesa es la mejor competición doméstica del planeta, mientras que la portuguesa no se encuentra en el Top-5. Sin embargo, si el líder rutilante del fútbol británico se cruza con el tercer clasificado luso en la Liga de Campeones se dibuja una maravillosa incógnita. Esa es la magia que emana de la élite continental, del torneo más elevado que conoce este deporte en la esfera de clubes. Sólo bajo esta mísitca se entiende que los octavos de final entre Arsenal y Oporto hayan desembocado en una igualdad tal que sólo la tanda de penaltis ha definido al vencedor.
En un bloqueo semejante los detalles deciden y hay nombres que sobresalen con respecto del resto. Para el recuerdo de los 'Dragones' quedará el gol de Galeno en el partido de ida -minuto 94- que obligó a una remontada londinense que culminó este martes, uniformado de héroe, David Raya. El portero español se ha reivindicado esta noche como el artífice del regreso de los 'Gunners' a los cuartos de final de la Copa de Europa. Tras 14 años de ausencia en dicha estancia e, incluso, más de un lustro alejados de la máximo competición continental. En el día señalado, Mikel Artera ha visto premiada su polémica apuesta por el guardameta catalán en detrimento del ídolo local Aaron Ramsdale. David ha tornado las dudas y críticas en aplausos. Ya se le valora por más cosas que por saber jugar al fútbol con los pies.

El oficio del Oporto
Se engalanó el Emirates para contemplar cómo sus chicos arrasaban a los visitantes ibéricos, pero ese guión tardó en desencadenarse más de lo esperado por la tribuna. El Oporto de Sergio Conceiçao se parece más a una roca que a cualquier otra acepción. Defiende muy bien y a partir de ahí construye. O mejor dicho, vuela. No sorprende a nadie: granítico cierre y una verticalidad afilada por la velocidad de sus extremos y la potencia del punta. Con esa fórmula ya eliminó a la Juventus de Cristiano Ronaldo en 2021 (en Turín). Entonces comandaba la trinchera Pepe y el exmadridista volvió a mostrar pedigrí esta vez en el cara a cara con el mejor ataque de la Premier. A sus 41 años negó de salida a los locales la afamada efervescencia ofensiva pensada por Arteta. Y sus compañeros anestesiaron el arranque inglés con presiones adelantadas.
Le salió el plan de maravilla a Conceiçao para empezar. Controlaron el ritmo y discutieron la posesión -mandaban en este ratio pasada la media hora- con astucia y oficio. Las vigilancias y el buen hacer de Wendell sacaron de la dinámica a la estrella Bukayo Saka. El regateador no produjo más allá del desborde y chut centrado del minuto 13. Por su perfil dañaron más las subidas sorpresivas de Ben White, que cabeceó alto un centro de Trossard -minuto 4- y puso un centro preciso en el que Pepe, providencial, le arrebató a Havertz el 1-0 -minuto 30-. La amenaza británica se concentró más en la banda atacada por el veloz belga, con un par de centros bien tapados por la retaguardia portuguesa. Por centro lograron yacían secos los pasillos interiores que tan bien explotan los creativos 'gunners'.
Para redondear su rendimiento, avisaron los lusos a la contra. En el minuto 17 Saliba cometió una imprecisión absurda e Evanilson descerrajó un cañonazo que se marchó desviado por poco. Un error basta para que el Oporto pique, ahí reside su veneno tacticista. Seis minutos más tarde, el potente delantero brasileño encañonó un derechazo, a centro de Joao Mario, que estrenó los guantes de David Raya. Se ganaron la calma los visitantes, con el argentino Varela y el canterano azulgrana Nico González destruyendo de manera efectiva. Pero la calidad acostumbra a preponderar sobre el orden. Odegaard no había podido más que emitir un chut tímido al lateral de red -minuto 14- hasta que disfrutó de un poco de espacio. Recibió en la mediapunta, sentó a un rival e hipnotizó a otros tres zagueros hasta que filtró un pase quirúrgico entre líneas que Trossard usó para abrir el marcador -minuto 42-. Remate cruzado desde dentro del área y eliminatoria empatada.

David Raya se vuelve ídolo
Este tanto no cambió el planteamiento de ninguno de los equipos. No hay valor psicológico que haga mella a este Oporto. En cuanto se activó la reanudación Evanilson probó una chilena -sin éxito, minuto 48- y Galeno mostró sus credenciales como corredor en profundidad. También asomó en el desequilibrio el hijo del entrenador, el extremo Francisco Conceiçao, con un zurdazo desde la frontal que detuvo Raya -minuto 70-. El bloque preparado por Arteta elevó sus revoluciones, con Declan Rice crecido, mas no desestabilizaron a los visitantes y a punto estuvieron de exponerse demasiado. Sea como fuere, el estratega donostiarra asumió el riesgo, fiel a su identidad, y sentó a Jorginho para dar entrada al recuperado Gabriel Jesús. Dibujando un desenlace frenético.
Ahí emergió el silente Saka y el arquero Diogo Costa tuvo que trabajar, por fin. En el 83 de juego Gabriel Jesus remató pegado a la línea de fondo y el meta salvó a los suyos, y de inmediato le sacó a Saka un disparo mal intencionado. La resistencia lusa debía sufrir y evidenciar su consistencia para pasar de ronda. Ya con Jorge Sánchez y Taremi en cancha, llegaron a la orilla y forzaron la prórroga, no sin antes padecer un buen susto en el gol anulado a los ingleses por falta previa de Havertz. Y se la jugaron a llegar a los penaltis, atrincherados de forma definitiva. No obstante, tenían enfrente a uno de los colectivos más jóvenes e inexpertos de la competición, que en el pasado curso había estrellado su excepcional inercia liguera contra la experiencia del Sporting de Portugal (en los octavos de la Europa League).
Cedieron la pelota y la iniciativa a los isleños sin titubeos. Se aferraron a su ejercicio defensivo y triunfaron al no haber permitido ni un chut ajeno en el tiempo extra. Suyos fueron los únicos remates -uno de Taremi desmasiado cruzado, en el minuto 101, y otro de Galeno que detuvo Raya, en el 115-. La tensión y el cansancio confluyeron en el descenso hacia la inexorable tanda de penaltis. Una moneda al aire que benefició, curiosamente, a los que hicieron todo para no llegar a ese escenario. Se coronó el portero internacional con España con dos paradas a los lanzamientos de Wendell y de Galeno. Odegaard, Havertz, Saka y Declan Rice anotaron y el Arsenal festeja a lo grande. Han regresado a la Tierra Prometida y son líderes de su liga.
Ficha técnica
1- Arsenal: David Raya; Kiwior (Nketiah, min. 105), Gabriel Magalhaes, Saliba, Ben White; Declan Rice, Jorginho (Gabriel Jesús, min. 83), Odegaard; Trossard (Zinchenko, min. 105), Saka y Havertz.
0- Oporto: Diogo Costa; Wendell, Otavio Ataide, Pepe, Joao Mario (Jorge Sánchez, min. 85); Varela (Grujic, min. 97), Nico González (Eustáquio, min. 101); Galeno, Pepê, Francisco Conceiçao (Gonçalo Borges, min. 101); y Evanilson (Taremi, min. 88).
Goles: 1-0, min. 42: Trossard.
Penaltis: 2-0, Odegaard marca; 2-1, Pepê marca; 3-1, Havertz marca; 3-1, Wendell falla (para David Raya y al poste); 4-1, Saka marca; 4-2, Grujic marca; 5-2, Declan Rice marca; 5-2, Galeno falla (para David Raya).
Árbitro: Clément Turpin (Francia). Amonestó a Saliba, Mikel Arteta, Pepe, Sérgio Conceição y a Havertz.
Incidencias: partido correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones, disputado en el Emirates Stadium (Londres, Inglaterra).