Raphinha sobresalió en un partido jugado al ataque sin miramientos. Valioso triunfo 'culé' (2-3). El técnico catalán batió a Luis Enrique. Muy poco de Mbappé.
Llevaba casi cuatro años el Barcelona esperando una noche como la de este miércoles. De hecho, no pisaba los cuartos de final de la Liga de Campeones desde que el Bayern le endosara el histórico 2-8 en agosto del 2020. Por eso la visita al Parque de los Príncipes suponía para los azulgranas un reencuentro con la élite que tanto añoran y una oportunidad idílica para demostrar al planeta que han regresado. El Paris Saint-Germáin sigue sin resplandecer en el Viejo Continente, a pesar de lo invertido por Catar para cumplir el sueño de Al-Khelaifi, así que esta noche sembraba el terreno para que la hinchada catalana volviera a paladear el éxtasis. Y los jugadores cumplieron con creces.
Xavi Hernández puso lo mejor de su delegación con dos matices: alineó a Frenkie De Jong en lugar del equilibrador Christensen y dejó a Joao Félix en el banquillo. Está apostando el entrenador por Raphinha en este tramo decisivo de temporada y el brasileño le está respondiendo con sobresalientes. Asimismo, el Barça ha recobrado la solidez en el mejor momento -19 goles encajó en enero y sólo había concedido siete desde entonces- y Robert Lewandowski ha despertado a tiempo. El polaco suma 20 goles a sus 35 años, pero no es su puntería lo que más está aportando al colectivo en el presente. Su visión de juego, para bajar a recibir entre líneas, sacar de posición a los centrales rivales y conectar con los extremos, es la seña principal del ataque 'culé'. Y por esa vía torturó al PSG antes del descanso.

El Barcelona tarda en asentarse
Quiso mandar de inicio el bloque preparado por Luis Enrique. El técnico asturiano empezó el curso juntando a cuatro delanteros en sus esquemas y más tarde ha pulido la idea hasta configurar un centro del campo sin destructores. En esta fecha dejó en la estacada al prometedor juvenil Zaire-Emery y a Ugarte, los dos peones que mejor ordenan el eje, y entregó las riendas a los creativos Vitinha y Fabián Ruiz. En consecuencia, priorizó el caudal ofensivo aún a riesgo de sufrir tras pérdida -del mismo modo que su homólogo relegó a Christensen-. Y la estratagema sólo le ofreció las primeras llegadas del encuentro, con los chuts desviados de Kylian Mbappé -minuto 5- y los latigazos centrados de Kang-in Lee y Marco Asensio. Ambos fluctuaban por el centro, con Mbappé y Ousmane Dembélé amenazando por fuera.
Ronald Araújo y Koundé se alternaron bien en la vigilancia del astro, de modo que el PSG avanzó sobre todo por el perfil de Dembélé. Aún así, echó de menos el sistema parisino disfrutar de un centrocampista de mejor pie para dañar en estático. Y el Barça se cuidó en este segmento de conceder transiciones. Replegó en su campo, haciendo buena su racha de 11 partidos sin conocer la derrota. Esperó a establecerse el conjunto visitante, comenzó a ganar peso con balón de forma progresiva y avisó del peligro de sus desmarques de ruptura al espacio. Lewandowski se agigantó como pivote distribuidor -con su inteligencia se 'merendó' al duro Lucas Beraldo- y los balones largos azulgranas crearon dudas en la zaga local. Se abrió la espita por esa vía con un pelotazo de Ter Stegen que generó un agujero por el centro y regaló a Raphinha un mano a mano que resolvió Donnarumma -minuto 6-.
Metió el miedo en las piernas de la dubitativa retaguardia francesa ese movimiento y los locales sufrieron de lo lindo para contenerlo en lo sucesivo. Esa fórmula provocó un córner en el que Lewandowski se anticipó al portero y Nuno Mendes despejó bajo palos -minuto 21-, y la dinámica prosiguió con la verticalidad catalana probando a Donnarumma en el zurdazo lejano de Raphinha antes de que el brasileño inaugurase el marcador -minuto 37-. Cubarsí inició la jugada, Lewandowski abrió para el envío venenoso de Lamine que desvió el guardameta, entregando al ex del Leeds la opción para marcar a placer en el rechace. Esa senda agrietó la defensa adelantada francesa y antes del intermedio perdonaron Cancelo y Lamine Yamal.

Raphinha hizo de Mbappé
Se había descosido del todo el escuadrón local, con 10 remates concedidos en el primer tiempo y la posesión equilibrada. Luis Enrique leyó lo ocurrido, echó en falta al ausente Achraf Hakimi y sentó al gris Asensio para dar entrada al veloz Barcola, colocar a Dembélé por dentro y tocar a rebato. Y recogió premio rápido, con una factura explosiva. En el minuto 48 se escapó Mbappé, centró atrás una pelota mal despejada por Araújo y el 'Mosquito' fusiló a Ter Stegen con un cañonazo de impresión. De inmediato, tres minutos después, Kang-in Lee cayó a banda, cedió para la llegada de Fabián, que con sutileza asistió para que Vitinha completase la remontada. En una jugada a velocidad supersónica, reflejo de un cambio de actitud parisina que casi hacer descarrilar al Barça cuando Barcola remató al larguero -minuto 55-.
Amanecieron entonces los fantasmas europeos del Barcelona. El examen a su mentalidad sobrevino con inesperada contundencia y Xavi reaccionó incluyendo a Joao Félix y a un Pedri recién recuperado de su enésima lesión. Merecería la pena forzar con el canario, debió pensar el preparador catalán, y el talentoso mediapunta lo demostró pintando una asistencia sublime para el golazo de Raphinha. El doblete del regateador llegó con un desmarque afilado y una volea sedosa que se coló pegada a la cepa del palo -minuto 63-. A estas alturas, el partido ya había correspondido con las expectativas, con dos clubes que compiten al ataque y sin amarres tácticos. Pero habría más.
La inercia dibujó un intercambio de golpes para el desenlace, ya con la presencia de Zaire-Emery. Raphinha rozó su 'hat-trick' en un lanzamiento de falta que evidenció las dudas del arquero transalpino y Dembélé topó en la madera un derechazo -minuto 74-, en pleno descorche de la anarquía. A Xavi le entró la mesura para el cierre y metió a Christensen para asegurar un resultado positivo. Y, cosas del fútbol, se encontró con el gol del danés en la primera pelota que tocó -minuto 77-. Gündogan lanzó el córner y el central cabeceó sin marca, retratando el inexplicable rendimiento del nervioso Donnarumma. Ahí concluyó el festival atacante para alegría de los visitantes, que fueron mejores en el achique de última hora. Se registraron 33 disparos bien repartidos, seis a portería por barba. Carga suficiente para esperar con ansia el partido de vuelta en Montjuic.
Ficha técnica
2- PSG: Donnarumma; Nuno Mendes, Lucas Beraldo, Lucas Hernández, Marquinhos; Vitinha, Fabián Ruiz (Gonçalo Ramos, min. 85), Kang-in Lee (Zaire-Emery, min. 61); Asensio (Barcola, min. 46), Dembélé y Mbappé.
3- Barcelona: Ter Stegen; Joao Cancelo, Cubarsí, Araújo, Kounde; Frenkie De Jong (Christensen, min. 75), Gündogan (Fermín López, min. 85), Sergi Roberto (Pedri, min. 61); Raphinha, Lamine Yamal (Joao Félix, min. 61) y Lewandowski.
Goles: 0-1, min. 37: Raphinha; 1-1, min. 48: Dembélé; 2-1, min. 51: Vitinha; 2-2, min. 63: Raphinha; 2-3, min. 77: Christensen.
Árbitro: Anthony Taylor (Inglaterra). Amonestó a Sergi Roberto, Vitinha, Cubarsí, Christensen, Fermín López y a Lucas Beraldo.
Incidencias: partido correspondiente a la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Parque de los Príncipes (París, Francia).