Eliminatoria épica decidida en la tanda de penaltis. El Bayern será el rival en semis.
¡Qué eliminatoria! No solo el Real Madrid es el rey de Europa por su calidad individual, también por la épica exhibida en noches como ésta. Una noche donde dio una auténtica lección de supervivencia ante el todopoderoso Manchester City al que tumbó en la tanda de penaltis para clasificarse a su cuarta semifinal consecutiva de la Liga de Campeones.
Sometido en la mayor parte del encuentro, el equipo de Ancelotti demostró que, cuando se pone el mono de trabajo en modo resistencia, es prácticamente imbatible en otra noche histórica en la que asaltó por primera vez el feudo del actual campeón de la Champions que volvió a caer en su campo en Europa después de 31 partidos.
Rodrygo le coge el gusto al City
Para la segunda parte de la ‘final anticipada’ de esta Champions, Ancelotti solo hizo un cambio respecto al once de la ida: Nacho en lugar del sancionado Tchouaméni. En el vigente campeón, Guardiola presentó tres novedades esperadas: las vueltas de Ederson, Walker y De Bruyne al equipo titular.
El choque no empezó caótico como en el Bernabéu, sino todo lo contrario. Un inicio propio de una partida de ajedrez en la que los dos últimos campeones se respetaron y no querían cometer errores en zonas comprometidas. La primera ocasión de este táctico comienzo fue un centro chut de De Bruyne en su primer desmarque en el sector derecho que fue directo a las manos de Lunin.
El Madrid, que alternó una presión alta con una defensa posicional, contuvo a su rival en los primeros compases y generó su primer golpeo a puerta desde la frontal. En una zona similar a su tanto en la ida, Camavinga probó fortuna sin sorprender a Ederson.
El líder de LaLiga, que tenía en mente el 4-0 sufrido en este escenario la temporada pasada, sacó tajada de su verticalidad para adelantarse en el encuentro. Bellingham, discutido por su bajada de rendimiento en este tramo de temporada, fue capital en el 0-1 al controlar con maestría un balón en largo que fue continuada por una rápida circulación de balón con Valverde y Vinicius en la que Walker rompió el fuera de juego y Rodrygo recogió la parada a bocajarro de Ederson para batirle con un chut raso.

El actual campeón de la Premier no se descompuso y empezó a someter a su oponente. Hundió al Real Madrid al que le duraba muy poco el esférico por la efectiva recuperación tras pérdida local. En pleno dominio celeste, De Bruyne y Haaland tuvieron ocasiones para empatar el duelo: el belga encadenó dos disparos a puerta parados por Lunin y el ariete noruego aprovechó un centro de su compañero desde el lado derecho para conectar con su testa y formar una parábola que se estrelló con la madera de la portería visitante.
Con el City más lejos de su portería, Vinicius condujo otro ataque culminado por Carvajal con su chut frenado por Gvardiol. La réplica local llegó por medio de De Bruyne que remató con poca fuerza el centro de Grealish. El centrocampista belga se confirmó como la principal amenaza ‘citizen’ al sacar un latigazo desde el pico del área blocado por una gran intervención del portero ucraniano.
Además del ‘17’ del club mancuniano, Grealish también tenía influencia ofensiva. Tras un golpeo de De Bruyne por encima de la portería madrileña, el jugador inglés disparó forzado saliendo cerca del lado derecho de Lunin. El ‘10’ provocó la amarilla de Carvajal que se perdería una hipotética ida de semifinal.
En la recta final del primer tiempo, el elenco de Guardiola prolongó su asedio al área rival. Sin lograr espacios por dentro, De Bruyne y Foden buscaron batir a Lunin con dos tiros lejanos. El del belga fue despejado por el ucraniano que adivinó su intención de gol olímpico y el del británico salió desviado que puso fin a una primera mitad de eficacia y resistencia del Real Madrid ante un Manchester City dominador.
De Bruyne rompe el muro del Madrid
El vigente campeón de la Champions afrontó la segunda mitad con una velocidad más en su circulación de balón y con más protagonismo del flanco izquierdo. Por este generó su primera ocasión neutralizada por Lunin que despejó una potente volea centrada de Grealish. En otra fase donde estaba siendo sometido, el Madrid dio su primer aviso en transición con un disparo alto de Rodrygo en el 50’.
Una ocasión aislada ante un City que imprimió un ritmo altísimo en busca del empate. Estuvo cerca de lograrlo en un pase al espacio de De Bruyne para un Haaland al que se anticipó Nacho quedándose a pocos centímetros de firmar un autogol. Pocos segundos más tarde, Lunin amortiguó el chut de Foden.
A la fluidez en su elaboración de juego, el conjunto ‘citizen’ añadió su amplitud por el costado derecho. Un espacio ocupado por Bernardo Silva en esta segunda mitad, desplazando a Foden a la zona del mediapunta. El portugués, que desde ese perfil fue una pesadilla para el club madridista en aquel 4-0, participó más en el juego asociativo.
El combinado de Ancelotti tenía clara su estrategia de supervivencia: defender muy cerca de su área con las líneas más juntas con el objetivo de atascar a su adversario y recuperar para salir rápido a la contra. Para sobrevivir, el 14 veces campeón europeo contaba con Lunin, muy fiable esta noche con más de una parada de mérito.
Guardiola renovó su banda izquierda introduciendo a Doku por Grealish. El extremo belga tuvo incidencia ofensiva al ser buscado por sus compañeros y un desborde suyo fue determinante para nivelar la eliminatoria. Condujo el cuero, centró al área y el rechace de Rüdiger lo recogió De Bruyne para controlar y fusilar a Lunin para desatar la felicidad del Etihad.

De Bruyne volvió a ser una seria amenaza en ataque. El centrocampista belga contó con dos ocasiones consecutivas, siendo más claro la segunda al salir por arriba su remate de primeras en el interior del área. Ante un Manchester City sin bajar el ritmo, el técnico del Madrid refrescó a su equipo dando entrada a Modric y Brahim por Kroos y Rodrygo.
En el tramo final, el equipo local asedió el área de un Madrid que daba síntomas de estar cansado tras el considerable desgaste físico de pasar buena parte del envite corriendo detrás del esférico. El más destacado estaba siendo Doku, un constante peligro por el perfil izquierdo ante un Carvajal al límite y con amarilla. No fue el exjugador de Stade Rennes el que tuvo la última ocasión, fue Haaland que no acertó con un remate forzado de cabeza que se fue por arriba.
Los penaltis llevan al Madrid a semifinales
Para la prórroga, Guardiola cambió de referente ofensivo: metió a Julián Álvarez en lugar de Haaland, por cuarto partido seguido sin marcar al conjunto merengue. Con el delantero argentino, el panorama del choque no cambió: el City dominaba y empujaba a un Madrid que resistía en su terreno de juego.
Doku aprovechó su frescura para continuar siendo un peligro tenaz para el elenco de Ancelotti. El belga volvió a ser protagonista en otro acercamiento local finalizado de forma errónea por Álvarez al no conseguir un disparo seco. Tras esta ocasión, el Real Madrid pudo replicar con una contra en la que Walker se confirmó ganador en su duelo individual con un Vinicius muy fatigado que dejó su lugar a Lucas Vázquez.
En el descuento del primer tiempo de la prórroga, el Madrid registró su primer saque de esquina y volvió a generar una ocasión en la que Rüdiger sorprendió en el área británica sin coger portería su tiro de primeras.
La batalla física era considerable y Carvajal dijo basta. El defensa español se marchó y dejó su lugar a Militao en el primer encuentro del brasileño en esta Champions. El puesto del lateral fue ocupado por Lucas que acabó una aproximación visitante con un disparo alto.
Tras la ocasión blanca, Guardiola hizo una doble permuta: entraron Stones y Kovacic por Akanji y De Bruyne. Los dos jugadores formaron parte del prolongado sometimiento ‘citizen’ que acentúo con su prodigiosa capacidad física con la que podía seguir presionado arriba.
El City fue humano y bajó su ritmo físico en la recta final de la prórroga. Circunstancia aprovechada por los de Ancelotti para tener presencia en campo local con más de un acercamiento. Bellingham estuvo cerca de culminar uno en el área chica y la respuesta celeste fue por medio de Álvarez que se encontró con Lunin. Fue la última ocasión de una eliminatoria brutal que se iba a decidir en la tanda de penaltis.
En la ronda fatídica, el Madrid comenzó de la peor manera al fallar Modric. Lunin se hizo grande en los penaltis siguientes ante Bernardo Silva y Kovacic para poner por delante a una escuadra madrileña que completó una extraordinaria tanda con los goles de Bellingham, Lucas, Nacho y Rüdiger, uno de los jugadores de esta preciosa eliminatoria entre los dos gigantes del fútbol europeo. El Bayern de Múnich, otro histórico coloso continental, espera en semifinales con el aviso de que al Madrid nunca se le puede dar por muerto, y menos en 'su' competición.
Ficha técnica
1 - Manchester City: Ederson; Walker, Dias, Akanji (Stones, m.112), Gvardiol; Rodri, Silva, De Bruyne (Kovacic, m.112); Grealish (Doku, m.72), Foden y Haaland (Álvarez, m.91).
1 - Real Madrid: Lunin; Carvajal (Militao, m.110), Rüdiger, Nacho, Mendy; Camavinga, Kroos (Modric, m.79), Fede Valverde, Bellingham; Vinícius (Vázquez, m.102) y Rodrygo (Brahim, m.83).
Goles: 0-1. Rodrygo, m.12 y 1-1. De Bruyne, m.76.
Árbitro: Daniele Orsato (Italia) amonestó a Grealish (m.59), Gvardiol (m.61) y (Rodri, m.90) por parte del Manchester City y a Carvajal (m.38) y Mendy (m.94) por parte del Real Madrid
Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el Etihad Stadium (Mánchester) ante 53.000 espectadores.