Excelso ejercicio defensivo del bloque italiano (0-0). El sistema de Guardiola dominó la posesión y poco más. Barella y Rodri, los mejores.
Partido con mayúsculas el que se vivió esta noche en el Etihad para empezar la nueva Liga de Campeones. La UEFA quería cambiar el formato de su máxima competición para entregar al público (y al producto) encuentros estelares desde la primera fase. Por eso, a Aleksandr Ceferin se le ha debido dibujar una sonrisa en su semblante al ver este Manchester City-Inter en la jornada inaugural. Se enfrentaron los dominadores de sus respectivas ligas y finalistas de la pugna por el cetro europeo de 2023, ni más ni menos. Todo un choque de colosos y de estilos que tomó la forma esperada, con los británicos dominando la posesión (60%) y los italianos aplicando la receta defensiva para resistir e inquietar a la contra. Esa mezcla desembocó en un 0-0 alejado de la planicie que puede susurrar dicho resultado.
Saltó al verde el favorito dispuesto a detonar esa presión asfixiante que le caracteriza. Con Kyle Walker y Gündogan en el banquillo (este fin de semana reciben al Arsenal en la Premier League), el esquema de Pep Guardiola contó con el canterano Rico Lewis en el once y buscó imponerse en la iniciativa con rapidez. Pero se toparon los locales son el oficio y la inteligencia 'nerazzurra'. La delegación bien construida por Simone Inzaghi cerró filas con orden y una aplicación solidaria extraordinaria de todos sus peones. El estratega no pudo alinear al ausente Dimarco y prefirió sentar a Lautaro Martínez. El Bota de Oro de la pasada Copa América no ha empezado bien el curso, aquejado de fatiga muscular, así que dio la titularidad a un Mehdi Taremi que respondió con su maravillosa lectura de los espacios.

Gobierno del Inter desde la defensa
En torno a esa capacidad de distribuir desde la punta del iraní y a la clase autoritaria de Barella y Çalhanoglu creció un Inter al que no le quemaba la pelota. La templanza y precisión para aceptar el reto táctico del City les proporcionó una autopista en transición hasta la meta defendida por Ederson. Compitieron con ardor en el achique los italianos y con una fluidez clarividente en ataque, combinando al primer toque. Así, antes del minuto 25 ya había rematado cuatro veces la ofensiva transalpina, siempre al contragolpe. Lo probaron Marcus Thuram, el cerebro turco y Acerbi. Mientras, los Citizen no podían desequilibrar -Savio era el encargado de romper por su perfil pero le amarraron bien Carlos Augusto y el imperial Bastoni- y su adelantada presión no agobiaba a los creativos 'interistas'. El plan de Inzaghi salió a la perfección: bajaron los humos a los ingleses de inicio y a partir de ahí gestionaron las situaciones.
El mayor éxito de los visitantes residió en bajar el ritmo al sistema de Guardiola. Cerraron con eficacia unos pasillos interiores en los que sólo la movilidad de Bernardo Silva inquietó algo. Kevin de Bruyne quiso tirar de los suyos mas le costó mucho despegar, a pesar de virar entre la izquierda y el centro. Antes de la media hora no produjeron más que un remate fallido de Savio y un testarazo de Haaland que el meta Sommer bajó del larguero -minuto 19-. El delantero noruego sufrió falta de alimento, desconectado del juego de sus compañeros y sin más opciones de chut que el zurdazo conectado cerca del poste en el minuto 35. La trampa del escuadrón 'nerazzurro', que se encerró en su tercio de cancha sin sufrir sonrojo alguno, atrapó al mayor goleador del planeta...otra vez. Ya le negó su importancia en la citada final de Estambul.
Rodri volvió a ser el mejor de su vestuario. Atento a todo, cortando con astucia y derroche, y resolviendo atolladeros con la naturalidad de la excelencia, el español destacó de nuevo pero no gozó de compañía. Savio naufragó por su costado, Grealish sigue falto de chispa y trascendencia -Pep está peleando por recuperarle para la causa, este miércoles le dio los 90 minutos-, y De Bruyne se lesionó al borde del descanso. Fue en una incorporación que acabó con zurdazo sin ángulo y parada de Sommer -minuto 43-. El astro belga tuvo que ser sustituido en un intermedio al que llegó más satisfecho el técnico italiano que su colega catalán. Chutó hasta 10 veces el Inter -Ederson repelió in extremis un buen intento de Carlos Augusto en el 46- en el primer tiempo y los 'Citizen' sólo forzaron una parada del guardameta suizo.

El City aprieta al final
Ese discreto balance, propio de un equipo tendente a partirse y a no atacar con verticalidad y la velocidad suficiente, activó a Guardiola. Relegó a Savio y apostó en la reanudación por Gündogan y un Phil Foden que ha comenzado esta temporada con problemas físicos. El fino zurdo se añadió a la fórmula como interior, en busca de abrir y dividir por el centro. Y probó suerte en el 48 con un cañonazo desde la frontal que se marchó cerca del travesaño. Pero el aplomo del Inter no le permitiría acelerar a los 'Sky Blues'. Es más, refrescaron su veneno a la contra y saborearon una oportunidad clara para asaltar la banca: Barella y Taremi regalaron a Darmian un mano a mano con Ederson pero el carrilero no quiso tirar. Se imaginó una asistencia de tacón con todo a favor y provocó que Inzaghi se tirase de los pelos en la zona técnica -minuto 53-.
Sea como fuere, los transalpinos siguieron cómodos en el repliegue. No sufrieron daño y tampoco dejaron que el City adoptase su afamado tempo de pase. El equilibrio y la coordinación de los esfuerzos interistas negó el colmillo a la propuesta del favorito. Lautaro Martínez compareció en el minuto 65 -por Thuram, no tuvo su noche el actual pichichi de la Serie A-, justo cuando su entrenador empezó a insuflar oxígeno a su equipo. Entraron Dumfries, Pavard, Mkhitaryan y Fratessi para mantener un órdago templado que sólo padeció en el tramo postrero, cuando los ingleses se fueron al ataque con todo. Ya con Doku en el césped, la amenaza mancuniana pudo hacer tambalear a la resistencia contrincante, pero le faltó puntería en el momento clave. Sommer detuvo los intentos de Foden y Gvardiol antes de que Gündogan exhibiese filo llegador y, también, desatino. Desperdició el germano dos testarazos claros al borde del área pequeña -uno, centrado y el otro, alto, minutos 89 y 93- y llegaron a la orilla los italianos, no sin antes disponer el 0-1 en la enésima transición marrada -por Mkhitaryan-. Rozaron la gesta y se conformaron con un punto rellenado por este dato: nunca antes empezó una Liga de Campeones el City con 0-0.
Ficha técnica
0- Manchester City: Ederson; Gvardiol, Ruben Dias, Akanji, Rico Lewis; Rodri, De Bruyne (Gündogan, min. 46), Bernardo Silva (Doku, min. 80); Grealish, Savinho (Foden, min. 46) y Haaland.
0- Inter: Sommer; Bastoni, Acerbi, Aurel Bisseck (Pavard, min. 75); Carlos Augusto, Çalhanoglu (Frattesi, min. 82), Zielinski (Mkhitaryan, min. 65), Barella, Darmian (Dumfries, min. 75); Taremi y Marcus Thuram (Lautaro Martínez, min. 65).
Árbitro: Glenn Nyberg (Suecia). Amonestó a Ruben Dias.
Incidencias: partido correspondiente a la 1ª jornada de la Liga de Campeones, disputado en el Etihad Stadium (Mánchester, Inglaterra).