Victoria ruidosa del Arsenal, que demostró ser mucho más equipo que el de Ancelotti (3-0). Golazos de Rice y Merino. Vinicius, señalado de nuevo. El Bernabéu necesita un milagro.
El Real Madrid llegó este martes al Emirates Stadium aferrado a su mística casi como la exclusiva arma de su fe y salió de Londres en la lona. No le bastó el pedigrí porque el Arsenal demostró que es un colectivo mucho más conjuntado y comprometido que los merengues. Esta percepción de precisión atronadora basta para explicar por qué estos cuartos de final de la Liga de Campeones viajarán al Bernabéu con un 3-0 en el marcador. Los ingleses jugaron más rápido, con más intensidad, más orden, ambición, fluidez y pegada. Tres golazos les dieron la razón en la segunda parte y están a un paso de regresar a las semifinales, territorio que no pisan desde 2009 (cuando les eliminó el Manchester United de Cristiano Ronaldo).
Carlo Ancelotti, discutido ya de verdad, capeó las bajas dando prioridad a la experiencia en la alineación titular. Y, se supone que sin querer, señaló algunos de los fracasos de la planificación de plantilla del club español. Fede Valverde empezó como lateral derecho (y padeció de lo lindo ante Gabriel Martinelli), David Alaba jugó en el carril izquierdo (renqueante todavía de su grave lesión) y Luka Modric hizo de creador de juego -en un intento por abrazar la elaboración a pesar del riesgo que entraña el declive físico del croata ante rivales explosivos-. Sin embargo, estos apaños no pudieron maquillar esta noche la ausencia de relevos de garantías para Dani Carvajal, Ferland Mendy y, sobre todo, para Toni Kroos. Si algo le faltó a los visitantes en esta fecha fue fútbol. Lucidez para armar las jugadas.
El Arsenal señala a Anceotti y Vinicius
Nunca estuvieron cómodos con la pelota y eso desactivó a los cuatro delanteros que puso 'Carletto' en liza. El libreto de Mikel Arteta empezó la goleada con una presión insistente y bien ejecutada, con ardor (como debe hacerse). Con esa base y un juego combinativo acelerado y armonioso, que riega Martin Odegaard, avisaron desde temprano. Forzaron pérdidas en campo rival y a los 10 minutos ya habían lanzado dos córners y una falta lateral. Eso es mucho decir, pues el balón parado londinense, creado por Nicolas Jover, es el mejor de Europa y los españoles no encajaban tanto en acciones de pizarra desde hace más de un lustro -síntoma claro de la nociva 'alma relajada' con la que navegan los merengues en estos meses-. Thibaut Courtois evitó el 1-0 en el minuto siete, en un centro malintencionado de Bukayo Saka.

Este canterano estelar de los 'Gunners' acaba de recuperarse de una dolencia que le ha tenido parado tres meses. Mas no se le notó falto de agilidad. Su velocidad en la finta trajo de cabeza a Alaba, por lo que Jude Bellingham hubo de doblar turno en labores defensivas. Aún así, aunque el viento soplaba con fuerza en el prólogo y no entraron bien en el choque -por enésima vez en este curso-, los madridistas alcanzaron a estirarse a la contra. El plan pasaba por ahí y Kylian Mbappé intentó tirar de los suyos, como viene haciendo casi en solitario en la línea ofensiva. En el minuto uno probó los guantes de David Raya y en el cuatro se escapó pero Vinicius no le envió el pase decisivo. El astro francés hizo lo que pudo para desatascar a sus compañeros. No logró sacar a 'Vini' del marasmo que arrastra. Lleva tres goles en 16 partidos y su actitud dista mucho de la de temporadas anteriores. No está metido en la dinámica, con la concentración adecuada ni con la rabia competitiva que le caracteriza. Prácticamente no generó nada en los 90 minutos y el Madrid sufre si no cuenta con el horizonte que le da el regateador brasileño. Le faltaron balones, como a sus colegas de ofensiva, pero ni él ni Rodrygo dieron la talla. Con ese bagaje la amenaza del favorito se redujo de forma considerable y los británicos apenas sintieron las cruciales bajas de Gabriel Magalhaes y de Ricardo Calafori. La mejor retaguardia de la liga inglesa salió victoriosa sin sufrir.
En el lugar del zaguero italiano está jugando el juvenil Myles Lewis-Skelly, una flecha de 18 años que jugó un papel clave en la ruta diseñada por Arteta. Se colocó como pivote y rompió los pobres intentos de presión de los visitantes con facilidad. Esos huecos (por la escasa cohesión grupal madridista) derivaron en el desborde de Gabriel Martinelli y el remate centrado de Thomas Partey -minuto 13-; en los centros venenosos de Saka -minutos 38 y 41-; y en la doble parada que Courtois le hizo Declan Rice y a Martinelli en el minuto 45. Los isleños dejaron claros los motivos por los que sólo han perdido dos veces en casa y una en el Viejo Continente (ante el Inter), con Rice llegando al área y Thomas guardándole la espalda.
Los vigentes campeones tardaron en ajustar y cuando lo hicieron Modric bajó las revoluciones con oficio. Asumió la pelota y aportó una calma valiosa a su escuadrón, pero eso no sirvió más que para acumular pases horizontales, destinados a controlar. Las ocasiones sobre el arco defendido por Raya llegaron a través de transiciones rápidas, porque el Arsenal arriesgó, como siempre hace, compitiendo muy adelantado. Un robo y pase genial de Bellingham al espacio y el intento centrado posterior de Mbappé representó la única opción clara visitante en este encuentro. La estadística reflejaba en el descanso que el Madrid había rematado más (seis veces, por las cinco de los 'Gunners'), pero la sensación de amenaza perteneció a los ingleses.

Los golazos de Declan Rice destrozan al Madrid
Y en la reanudación seguiría siendo suya. Los defensores del título abordaron la continuación con la misma lentitud de circulación y lo pagarían. Todavía generaron menos poder atacante, con sus cuatro delanteros desconectados del resto del equipo, atenazados por la sobresaliente red de ayudas de Arteta. Una asistencia maravillosa del distinguido Bellingham que Mbappé mandó al lateral de la red -minuto 51- fue toda la producción y dio paso al desplome general. La banda de Saka había protagonizado los avances locales y en el segundo acto el eléctrico regateador zurdo desniveló el evento. Provocó que Alaba y Camavinga regalaran dos faltas frontales, a 25 metros, y Rice conectó dos lanzamientos impresionantes. En el primero colocó un derechazo con rosca que se coló pegado al palo -la barrera podía estar mejor colocada, minuto 58- y en el 2-0 pintó un cañonazo que limpió las telarañas de la cruceta -minuto 71-.
Dos tantos de videoteca, de un fenomenal motor que nunca había marcado de falta (los londinenses llevaban casi cuatro años sin marcar en esta suerte), obligaban a los merengues a remontar. Era un escenario demasiado conocido. Sin embargo en esta fecha no pusieron sobre la mesa su afamada rebeldía. Sin la actitud de Vinicius y la calidad de un distribuidor de élite que sea pivote -no reconvertido como Modric-, los minutos se quemaron sin reacción y Courtois y Raúl Asencio se erigieron como los mejores de su delegación. Con lo que eso significa. Los visitantes se descosieron del todo en el desenlace, impedidos para recuperar la pelota -mal crucial para entender su discreto funcionamiento este año-, y Mikel Merino les ajustició en el 75 con otro gol conseguido por medio de una comba maravillosa. Es la sexta diana en 10 encuentros del navarro. Su irrupción constituye un salto de calidad fundamental para el proyecto de los británicos.
Le queda a los madridistas rezar para que se de en Chamartín la madre de los milagros. No hay más argumentos que ése, la fe, porque el segundo clasificado de la Premier League ha evidenciado que sabe morder en todos y cada uno de los defectos del sistema de Ancelotti. La falta de unidad y de contundencia en el achique bien les pudo costar un sonrojo mayor: Courtois, y Alaba y Bellingham bajo palos, evitaron tres tantos cantados en el tramo final -minuto 68-. El arquero belga acabó con ocho paradas y la entrada de Fran García y de Lucas Vázquez no mejoraron el espíritu de sus compañeros. Brahim Díaz compareció demasiado tarde. 'Murió' 'Carletto' con sus veteranos y sus cuatro delanteros, y quién sabe si por ahí se le acabó el crédito. Son 11 goles encajados en cuatro partidos. En esta semana tratará de prender todas las velas para gestar otra heroicidad del todo improbable.
Ficha técnica
3- Arsenal: David Raya; Lewis-Kelly, Kiwior, Saliba, Timber (Ben White, min. 91); Thomas, Declan Rice (Tierney, min. 80), Odegaard; Bukayo Saka (Trossard, min. 74), Martinelli y Mikel Merino.
0- Real Madrid: Courtois; Alaba (Fran García, min. 80), Rüdiger, Asencio, Fede Valverde; Camavinga, Modric (Lucas Vázquez, min. 72), Bellingham, Rodrygo (Brahim Díaz, min. 85); Vinicius y Kylian Mbappé.
Goles: 1-0, min. 58: Declan Rice; 2-0, min. 71: Declan Rice; 3-0, min. 75: Mikel Merino.
Árbitro: Irfan Peljto (Bosnia). Expulsó a Camavinga (doble amonestación, min. 95) y amonestó a Thomas.
Incidencias: partido correspondiente a la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, disputado en el Emirates Stadium (Londres, Inglaterra).