El equipo de Flick hace buena la goleada de la ida y cumple el objetivo (3-1). Mal partido que les cuesta el invicto en 2025. Triplete de Guirassy.
El Barcelona llegó a la orilla de las semifinales de la Liga de Campeones tras seis años de dolorosa ausencia. El club catalán cayó derrotado en un mal partido en el Signal Iduna Park este martes, pero el 4-0 cosechado en la ida de los cuartos de final bastó para que alcancen el peldaño previo a la final del máximo torneo continental. Esta noche tenían que pasar los 90 minutos sin ser sonrojados y lo lograron, aunque en varios tramos se les multiplicaron las dudas y un golpe de suerte terminó por darles la mano que necesitaban para salir de un atolladero del todo inesperado.
Hansi Flick sólo dio descanso a Pedri y a Íñigo Martínez de inicio. A pesar de la tremenda goleada de Montjüic, el entrenador alemán no quiso enviar un mensaje de relajación a sus muchachos porque sabía que el Borussia Dortmund iba a salir en tromba en busca del milagro. Sin embargo sus jugadores titulares no fueron permeables a la alerta de su estratega y comenzaron el encuentro varios peldaños por debajo de la intensidad demandada por esta competición. Y en consecuencia se encontraron sufriendo de verdad desde temprano. Más aún cuando, en el minuto nueve, con los germanos presionando y acorralando a los favoritos, Wojciech Szczesny cometió penalti al derribar a Pascal Gross en el área. Serhou Guirassy agradeció el error del portero polaco y puso el 1-0 con un lanzamiento a lo Panenka.
El Barcelona cae pero pasa de ronda
Antes del primer tanto el Barça ya había paladeado los peligros de la autocomplacencia. Maximilian Beier estrenó los guantes del arquero visitante en el cuarto minuto, Pau Cubarsí salvó a los suyos al despejar un centro venenoso de Daniel Svensson y el propio lateral sueco probó a continuación a Szczesny con un chut centrado -minuto seis-. Los catalanes no sabían cómo sacarse de encima el agobio y no pudieron más que achicar balones en su área en el cuarto de hora inicial. Flick pagó con creces haber relevado al genio canario con Gavi. En ningún caso tiene fútbol el andaluz suficiente para desahogar a sus compañeros o limpiar las combinaciones cuando quema la redonda.
Las imprecisiones perseguirían a los barceloneses durante un primer acto que concluyeron un solo remate y cero intentos entre palos. Así de nublados y de superados estuvieron por el portentoso despliegue energético de los renanos. Niko Kovac, el tercer entrenador 'negriamarillo' de la temporada después de la marcha de Edin Terzic, eligió colocar a sus carrileros más ofensivos y recuperó a Gross para dirigir las operaciones. El vigente subcampeón de Europa ha perdido piezas clave en el marcado (Füllkrug, Hummels, Reus, Maarsen, Malen o Sancho), y se le ha lesionado Marcel Sabitzer, pero posee el cuajo para complicar a cualquiera. Venían de estresar al Bayern y están en plena remontada en la Bundesliga.
Lo demostraron atacando a la defensa adelantada del Barça. El valiente sistema azulgrana hace aguas si los delanteros no se desfondan en la presión y eso ocurrió en esta noche hasta casi la media hora. Por ahí se entiende lo sucedido, el bajón colosal del líder de LaLiga. Lamine Yamal tampoco brilló en esta cita, como le ocurrió en los últimos pinchazos de su equipo y en la reciente victoria in extremis en Leganés. Parece que el cansancio se ha instalado en la plantilla 'culé' en abril, mal síntoma. Así, la verticalidad local desajustó el plan visitante y Gross anotó una diana anulada en el minuto 16. Y antes del intermedio Szczesny sostuvo a sus colegas con hasta seis paradas (al testarazo de Rami Bensebaini, al de Beier y al latigazo a la contra del veloz Karim Adeyemi). Él y Frenkie de Jong fueron el ancla de los ibéricos para llegar a vestuarios sin más heridas.
Guisarry acribilla al Barcelona
Su 57% de posesión no se había traducido más que en un córner bien botado por De Jong que Jules Koundé no pudo rematar en el área pequeña -minuto 40- Aun así, se podían felicitar por lo corto del marcador y afrontaron la reanudación con un enfoque similar porque la renta global de la eliminatoria era muy amplia. El problema es que en esta altura es muy mala idea competir sin la concentración profesional y en el 49 Guirassy embocó el 2-0, elevando de verdad la temperatura del estadio. Un córner de Svensson mal defendido por Gerard Martín (titular por la baja de Balde) regaló al goleador franco-guineano un tanto a placer.
Entonces el temblor de piernas previo, desposeídos del control del partido, ya empezaba a tomar la forma de los fantasmas de Roma, Anfield y del 2-8 de Lisboa. Y Szczesny, el mejor visitante, volvió a salvarles al detener un doble remate de Adeyemi y de Gross. Flick se hartó de lo que estaba viendo y recurrió a Pedri. Pero mientras el canario se preparaba en la banda, la única circulación azulgrana acelerada y fluida hasta entonces derivó en un centro afilado de Fermín López que Bensebaini introdujo en su portería -minuto 54-. La fortuna salió al rescate de este Barça en su peor momento.
A partir de ahí el Borussia padeció un segmento de zozobra y Pedri bajó las revoluciones con oficio y calidad. Y con ese compás amenazarían algo a Kobel, como en la bella asociación coral que perdonó Fermín -minuto 64- y en el zurdazo raso de Raphinha que detuvo el guardameta suizo -minuto 73-. Para entonces Kovac ya había quemado las naves, dando entrada a titulares como Julian Brandt y Jamie Bynoe-Gittens. También introdujo a los juveniles Gio Reyna y Julien Duranville. Y de todos ellos sólo este último provocó el caos en la zaga azulgrana. En el 75 rompió a Martín y puso un centro mal despejado por Araújo que Guirassy embocó fusilando el arco. Su triplete, 13º tanto en este torneo, prendería una mecha postrera en la que Brand marcó en fuera de juego y Cubarsí se demostró como un pilar básico. No habría tiempo para más y el favorito, aunque renqueante (perdiendo el invicto de 2025), pasó de ronda y cruzó la ansiada frontera hacia las semifinales. Inter o Bayern, el siguiente desafío. Sube el nivel.
Ficha técnica
3- Borussia Dortmund: Kobel; Svensson, Bensebaini, Anton, Süle, Yan Couto (Brandt, min. 78); Nmecha (Reyna, min. 65), Pascal Gross; Maximilan Beier (Duranville, min. 65), Adeyemi (Gittens, min. 78) y Guirassy.
1- Barcelona: Szczesny; Gerard Martín, Cubarsí, Araújo, Koundé; Frenkie de Jong, Gavi (Pedri, min. 59); Fermín López (Ferran Torres, min. 70), Raphinha, Lamine Yamal (Eric García, min. 70); y Lewandowski (Dani Olmo, min. 86).
Goles: 1-0, min. 11: Guirassy (penalti); 2-0, min. 49: Guirassy; 2-1, min. 54: Bensebaini (propia puerta); 3-1, min. 76: Guirassy.
Árbitro: Maurizio Mariani (Italia). Amonestó a Frenkie de Jong y a Nmecha.
Incidencias: partido correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones, disputado en el Signal Iduna Park (Dortmund, Alemania). Antes del pitido inicial se rindió homenaje a Wilhelm Burgsmüller, mítico ex jugador del BVB recientemente fallecido.