El equipo azulgrana, liderado por Lamine Yamal, evita la derrota y el primer finalista se decidirá en Milán
En 2019, Leo Messi se exhibió en la ida de semifinales de la Champions ante el Liverpool. Seis años después, el llamado a ser su heredero protagonizó otra exhibición que no fue suficiente para tumbar al Inter de Milán.
Lamine Yamal dio el susto en el calentamiento retirándose antes de tiempo al vestuario y dejó este hecho en anécdota. Su partidazo sirvió para evitar la derrota del Barcelona ante el campeón de Italia y el primer finalista de esta Champions se decidirá el próximo martes en el feudo interista.
Un inmenso Lamine lidera la reacción del Barça
Seis años después, desde aquella semifinal dramática ante el Liverpool, el Barcelona volvía a la penúltima ronda de la Champions. Cansado y con la moral muy alta tras su épica remontada ante el Real Madrid para conquistar su 32ª Copa del Rey, se enfrentaba al equipo con la mejor defensa de Europa: el Inter de Milán, su verdugo en 2010 que le privó de jugar la final de la Liga de Campeones en el Santiago Bernabéu.
El combinado de Simone Inzaghi llegaba a Montjuïc en un mal momento. Tras tumbar al Bayern en la vuelta de cuartos, el vigente campeón de la Serie A encadenó tres derrotas consecutivas sin anotar un gol (0-1 ante el Bolonia, 0-3 frente al Milán y 0-1 contra la Roma). Pese a ello, demostró que este bache de resultados no importa en la máxima competición continental de clubes porque se adelantó a los 30 segundos con un bello tanto de Thuram que batió a Szczesny con un toque de espuela.
Tras el gol del delantero francés, la principal novedad interista al superar su lesión, el Barça se puso manos a la obra. No dudó y encajó bien el 0-1 protagonizando una gran reacción ante el bloque bajo de su rival con su 5-3-2. Fabricó su primera ocasión clara en el 12’: Lamine Yamal acaparó la atención de Di Marco y Mkhitaryan, asistió raso de forma horizontal para Ferran que controló y su tiro colocado se fue cerca del lado izquierdo de Sommer. En la fase de dominio local, en el 19’ Ferran volvió a firmar otra ocasión pero su volea salió con demasiado efecto.
A pesar de ser dominado, la escuadra italiana dio otro golpe exhibiendo su efectividad. Elevó su ventaja en el marcador gracias a su segundo remate a puerta en una acción donde impuso su poderío a balón parado: Acerbi prolongó el saque de esquina de Çalhanoglu y Dumfries hizo el 0-2 con un remate acrobático imposible para Szczesny en el 21’.
Con el Barcelona contra las cuerdas apareció Lamine. En su partido 100 con 17 años, el atacante español anotó su 22º gol como azulgrana en el 24’ gracias a una extraordinaria acción individual culminada con un golpeo con rosca que tocó en el palo derecho y el balón entró en el fondo de la portería.
Lamine seguía liderando al reciente campeón de Copa y se quedó cerca de otro golazo dos minutos después del 1-2. El extremo de 17 años dejó en el suelo a Di Marco tras un recorte hacia dentro y su zurdazo cruzado lo desvió Sommer de forma providencial ayudado del travesaño.
El bloque barcelonés recuperaba más rápido el balón anulando la verticalidad interista. Permanecía la mayoría del tiempo en campo rival. En el 30’ otra ocasión: un pase entre líneas de De Jong para Olmo que se generó un espacio entre la poblada defensa visitante y su remate forzado lo atajó el meta suizo. En el mismo minuto un centro comprometido de Lamine lo cortó Sommer con Ferran y Raphinha atentos al cuero.
El equipo de Flick continuaba comandado por Lamine. Tras otro centro chut de nuevo frenado por Sommer, el ‘19’ blaugrana también estaba muy enchufado en defensa. Un intento de recuperación forzó el error del Inter en la construcción del juego y la transición fue culminada por Dani Olmo con un golpeo ajustado blocado por el portero suizo.
En el tramo final del primer tiempo, la superioridad del conjunto catalán tuvo su recompensa en el 38’ gracias a una triangulación magistral: Pedri asistió en largo, Raphinha descargó con un toque de cabeza al corazón del área y Ferran se anticipó a Acerbi para fusilar a Sommer con un remate de primeras cruzado.
En los últimos minutos de la primera parte, las lesiones castigaron a sendos semifinalistas: Koundé, que acumulaba más de 400 minutos y fue el héroe en La Cartuja ante el Madrid, se retiró lesionado y le sustituyó Eric García.
El calendario en el fútbol de élite está siendo más exigente cada año. En un curso con el novedoso Mundial de Clubes este verano, que jugará el cuadro de Milán, Lautaro Martínez se tapó los ojos porque se había lesionado.
El Inter mejora y el Barça evita la derrota
Ambos combinados realizaron permutas para la segunda mitad: Taremi entró por Lautaro y Araujo por Gerard Martín. El club transalpino cambió su planteamiento: sus líneas estaban más separadas pasando de un bloque bajo a un bloque medio y estaba menos hundido en su campo disputando el cuero al anfitrión.
Los ajustes tácticos de Inzaghi surtieron efecto y el choque pasó a ser disputado con ocasiones para los dos equipos. En el 49' un centro raso de Bisseck fue despejado por Araujo y Di Marco prolongó la acción con un chut desviado. Seis minutos más tarde, el cuadro español replicó con una volea defectuosa de Pedri que no cogió portería.
El Inter volvió a imponer su superioridad a balón parado: otro centro delicioso de Çalhanoglu y Dumfries firmó su particular ‘doblete’ con un testarazo que tocó en Araujo para hacer el 2-3.
El Barça reaccionó de inmediato gracias a su pizarra. Olmo sacó en corto, Lamine dejó pasar el cuero y Raphinha se sacó un zapatazo espectacular desde la frontal del área que superó a Sommer para igualar la contienda de inmediato tras tocar en el suizo.
Flick introdujo a Fermín en lugar de Olmo. El centrocampista español entró con su dinamismo habitual y firmó su primera ocasión en el 70’ con un tiro forzado sin inquietar a Sommer.
El duelo estaba abierto. Las contras del Inter exigían a la defensa adelantada del Barça. Cubarsí firmó una acción defensiva providencial frenando el chut de Thuram en el área en el 71’.
La profundidad de Dumfries estaba haciendo mucho daño a la defensa local. El carrilero neerlandés fue el factor desequilibrante y un centro suyo casi significó el 2-3 de Mkhitaryan, ligerísimamente adelantado.
En la recta final del partido, el Barcelona se volcó a por el 4-3 y el Inter retrasó sus líneas para conservar el empate. Una falta escorada de Raphinha intentó sorprender a Sommer sin éxito en el 78' y un tiro de Lamine cogió mucha parábola y se estrelló contra la madera.
En el descuento, con un cuadro italiano de nuevo en bloque bajo, Raphinha se sacó un zurdazo seco rechazado por el guardameta suizo. Fue el último disparo a puerta de una dignísima semifinal.
Ficha técnica
3 - Barcelona: Szczesny; Koundé (Eric García, min.42), Cubarsí (Christensen, min.83), Íñigo Martínez, Gerard Martín (Araujo, min.46); De Jong, Pedri (Gavi, min.83), Olmo (Fermín, min.68); Lamine Yamal, Raphinha y Ferran Torres.
3 - Inter Milán: Sommer; Bisseck, Acerbi, Bastoni; Dumfries (Damian, min.81), Barella, Calhanoglu (Frattesi, min.71), Mkhitaryan, Dimarco (Carlos Augusto, min.55); Thuram (Zielinski, min.81) y Lautaro Martínez (Taremi, min.46).
Goles: 0-1, m.1: Thuram; 0-2, m.21: Dumfries; 1-2, m.24: Lamine Yamal; 2-2, m.38: Ferran Torres; 2-3, m.64: Dumfries; 3-3, m.65: Sommer (p.p.).
Árbitro: Clément Turpin (FRA). Mostró tarjeta amarilla a Calhanoglu (min.59) y Cubarsí (min.70).
Incidencias: Partido de ida de las semifinales de la Liga de Campeones disputado en el Estadio Olímpico Lluís Companys, de Barcelona, ante 50.314 espectadores. Antes del encuentro, se guardó un minuto de silencio por el reciente fallecimiento del papa Francisco.