www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

FASE LIGA | JORNADA 4

Liga de Campeones. El Liverpool desinfla al Real Madrid en Anfield

Liga de Campeones. El Liverpool desinfla al Real Madrid en Anfield
Ampliar
(Foto: EFE)
martes 04 de noviembre de 2025, 23:26h
Actualizado el: 05 de noviembre de 2025, 01:39h
Derrota merecida de un equipo de Xabi Alonso gris y superado en intensidad (1-0). Gol de Mac Allister. Courtois, el mejor merengue y poco de Mbappé.

El Liverpool derrotó con justicia este martes al Real Madrid y le recordó varias de sus realidades: que sigue en construcción, aunque estemos en noviembre (el cambio de estilo defensivo es radical), y que todavía tiene un margen de mejoría notable si quiere competir por la gloria. Llegaron los merengues a Anfield invictos en la Liga de Campeones y como líderes de LaLiga, con una sola derrota en lo que iba de curso y siete porterías a cero; y se vuelven a casa con alguna que otra duda por el rendimiento ofrecido. Porque de repente volvieron a aflorar los pecados que les pusieron la cara roja en el Metropolitano y que les alejaron de los títulos en la pasada temporada.

La victoria en el 'Clásico' parecía haber supuesto el espaldarazo definitivo para el proyecto de Xabi Alonso. Aquel valioso triunfo les quitó la sombra de derrotados en los partidos grandes que han arrastrado durante meses pero lejos queda la sensación de que sean un equipo hecho. El técnico vasco reprodujo el once que nubló al sistema de Hansi Flick, con Eduardo Camavinga en el costado diestro y con Fede Valverde apostado en el lateral, y sus jugadores lograron refrenar el presumible inicio estruendoso de los ingleses por medio de la posesión... Sin embargo, a partir de la media hora no sostuvieron la apuesta. Se olvidaron de presionar con compromiso y les faltó la actitud y concentración para imponer su calidad técnica. Los 'Reds', que demostraron rápido la importancia que le dieron a este choque (lo tomaron como una oportunidad para olvidar la reciente racha de seis derrotas en siete partidos, para reivindicarse y para relanzar su candidatura para la reconquista de la Premier League y de Europa), llegaba antes casi a cada balón dividido. Mal síntoma para un conjunto merengue que no dispuso de claridad con el balón. Le costó un mundo traducir la tenencia (del 60%) en ocasiones. Chocó una y otra vez con la roca construida por Arne Slot. Ryan Gravenberch se pegó a Jude Bellingham (que empezó bien y se fue apagando) y cuajó una actuación poderosa en el achique. Como todos sus ordenados compañeros.

Un Liverpool más metido

Arda Güler padeció para influir y sin la creatividad del turco todo se complica porque no tiene recambio. Sólo Vinicius supuso algún quebradero de cabeza para los británicos. Insistente, trató una y otra vez de desbordar por la izquierda aunque el canterano Conor Bradley (relevo del abucheado Trent Alexander-Arnold y suplente del lesionado Jeremy Frimpong) le retuvo con ayudas. La horizontalidad de la circulación madridista tampoco dio para encontrar los desmarques al espacio de sus delanteros. Esa arma, quizá la más plausible en este difícil reto, no fructificó por la ausencia de intención de los puntas. Señalado en este sentido quedó un Kylian Mbappé transparente hasta el tramo final. No recibió pelotas francas y tampoco lució movilidad para desatascar por dentro. El enrachado francés padeció impotencia pero no fue el único. Dean Huijsen también mostró una inconsistencia notoria. Impreciso como nunca, no supo detectar la habilidad flexible de Hugo Ekitike, el delantero único de los locales que brilló por su inteligencia entre líneas. Precisamente una pérdida del joven central español derivó en el primer remate del envite, obra de Alexis Mac Allister en el minuto 11. El Madrid no presionaba como debía pero hacía pie gracias a sus buenos retornos. Mas, como se ha dicho, el torrente 'scouser' terminó por imponerse sin remedio. En el minuto 28 otro despeje fallido de Huijsen deparó un relampágo en el que Thibaut Courtois salvó a los suyos en el mano a mano ante Dominik Szoboszlai.

La salida apresurada y certera del meta belga dio comienzo a su exhibición personal. Ocho paradas acumuló esta noche. Algunas de ellas fueron maravillosas, providenciales, como en la final de la Liga de Campeones de 2022. El centrocampista húngaro lo probó antes del intermedio de todas las maneras, siempre con una potencia y precisión soberbias, y se topó con la excelencia del espigado arquero. Desde lejos conectó un trallazo sensacional que hizo volar a Courtois -minuto 43- y desde la frontal intentó un misil rasante cruzado que acabó en los mismos guantes -minuto 37-. También lo buscó Mac Allister con otro latigazo desde media distancia, para mayor resplandor del portero madridista.

El Madrid sobrevivió gracias a su mejor hombre de la fecha y llegó a vestuarios sometido. Y casi en desventaja, porque el colegiado decidió que una mano en el área de Aurelien Tchouaméni (a tiro del omnipresente Szoboszlai, minuto 27) no debía constituir penalti en base a la naturalidad del escorzo. Aun así, aunque se sabían víctimas de un vendaval, Bellingham estuvo a punto de firmar el 0-1. En el 45 sentó a Ibrahim Konaté en el área y chutó por bajo un esférico que se sacó de encima como pudo Giorgi Mamardashvili. Esa acción clara y dos lanzamientos lejanos y fuera de tino habían representado todo el bagaje atacante merengue, pero la calidad de su delantera insinuaba un horizonte optimista posible.

Courtois no puede evitar el naufragio

Parecería que eso debieron pensar los visitantes en el camarín, ya que en la reanudación salieron al césped todavía con las pulsaciones más bajas. Como confiados en que su veneno se sobrepondría al vicioso gusto por recibir al pie. Algo incomprensible en un escenario de semejante exigencia. Xabi Alonso trató de ganar equilibrio y respiro colocando a Camavinga en el centro... mas el problema estaba en el ritmo. En la temperatura de la sangre de sus jugadores. El Liverpool no aflojó su derroche y aceleró con todo para hacer tambalear a los españoles, que quedaron a merced de un músculo rival que apretó hasta derribar el muro belga.

Courtois realizó otro par de paradas extraterrestres (le sacó un cabezazo a quemarropa a Virgil Van Dijk y un testarazo tremendo a Ekitike) en pleno huracán. Su delegación yacía encerrada y asfixiada ante el fulgurante rendimiento inglés, que acumulaba centros laterales y acciones a balón parado. En el 49 Ekitike remató cerca del palo otro envío parabólico y en el 52 Courtois repelió una falta directa encañonada por Szoboszlai. Era cuestión de tiempo el rebose de la presa y en el 61 Mac Allister cabeceó a la red, sin marca y en el área pequeña, otra falta lateral botada por el francotirador húngaro con precisión y tensión quirúrgicas. Flaqueó la defensa en zona merengue del mismo modo que falló la implicación. Sabían que las jugadas de pizarra son una pieza fundamental de los chicos de Merseyside (pocos combinados hay con tan buenos lanzadores y rematadores) y concedieron un rosario inacabable, por pura inferioridad eléctrica, que desembocó en el merecido 1-0.

Ya en desventaja, los de Chamartín reaccionarían. Eso sí, de forma flácida. Uno de los poco elementos que dieron la talla en esta debacle fue Álvaro Carreras. El lateral izquierdo quedó tocado en el derbi pero se ha recompuesto. Ante Lamine Yamal rindió bien y esta vez secó a un Mohamed Salah que no está en plenitud. Tiró de sus compañeros el canterano y en el 59 incluso coronó un eslalom individual con un chut demasiado angulado. Fue éste el primer y único remate madridista en el segundo tiempo hasta el arreón postrero, ya con Rodrygo en el campo (relevó a un Camavinga desacertado). Y es que hasta el minuto 75 no despertaría de verdad el escuadrón capitalino.

Entonces subió las líneas, presionó y dañó. Aplicó más velocidad a los pases y creció la verticalidad general y la movilidad de sus piezas. En consecuencia, Mbappé volvió a la vida con un disparo bloqueado por el impresionante Gravenberch y con un remate a centro de Vinicius que se marchó cerca de la madera -minuto 76-. Acto y seguido, el goleador galo se escapó por la izquierda y puso un centro venenoso que despejó, in extremis, Curtis Jones (que había suplido al notable Mac Allister). Sin embargo, el fogonazo no bastó para alcanzar las tablas. El Liverpool evidenció ser el más urgido de la cita y completó su mejor partido del curso, que coincidió con la mejor versión de Florian Wirtz; y los españoles se lamen sus heridas en otra derrota de altura desconcertante (nueve remates a portería concedidos y sólo dos producidos) que no supone una brecha porque Courtois y Éder Militao evitaron la goleada en el desenlace y porque ésta es sólo la cuarta jornada de la Fase Liga.

Ficha técnica

1- Liverpool: Mamardashvili; Robertson (Kerkez, min. 88), Van Dijk, Konate, Conor Bradley; Gravenberch, Mac Allister (Curtis Jones, min. 79), Szoboszlai; Wirtz (Federico Chiesa, min. 88), Salah y Ekitike (Gakpo, min. 79).
0- Real Madrid: Courtois; Carreras, Huijsen, Militao, Fede Valverde (Brahim Díaz, min. 90); Tchouaméni, Camavinga (Rodrygo, min. 69), Arda Güler (Alexander-Arnold, min. 81), Bellingham; Vinicius y Mbappé.
Goles: 1-0, min. 61: Mac Allister.
Árbitro: István Kovács (Hungría). Amonestó a Vinicius, Huijsen, Mac Allister, Bellingham, Carreras y a Xabi Alonso (en la banda).
Incidencias: partido correspondiente a la 4ª jornada de la Fase Liga de la Liga de Campeones, disputado en el estadio de Anfield (Liverpool, Inglaterra).
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios