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FASE LIGA | JORNADA 5

Liga de Campeones. El renqueante Real Madrid brilla y casi sufre una tragedia griega

Liga de Campeones. El renqueante Real Madrid brilla y casi sufre una tragedia griega
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(Foto: EFE)
miércoles 26 de noviembre de 2025, 23:24h
Actualizado el: 27 de noviembre de 2025, 14:17h
Una victoria balsámica ante Olympiacos se tornó en agónica por la desidia (3-4). Póquer de Mbappé y gran Vinicius. Históricos tres puntos, brotes verdes y malos síntomas.

La primera victoria de la historia del Real Madrid en Grecia llegó este miércoles, curiosamente en uno de los momentos más bajos en cuanto a estabilidad del equipo español. Ganaron al espinoso Olympiacos en un partido que tuvieron controlado cuando se emplearon con intensidad solidaria y concentración. Sin embargo, las buenas sensaciones pasaron después a una fase decrépita en cuanto que la relajación apareció. Entonces recordaron los aficionados madridistas que la desidia no se cura de un día para otro. El día grande de Kylian Mbappé, que marcó cuatro goles, casi acaba en lío. ¿Se puede pinchar si tu estrella marca un póquer? Se puede, y no lo demostraron por un pelo. Siguen en rehabilitación los líderes de la Liga, aunque lograron estos tres puntos que resultan cruciales para sus aspiraciones de acabar entre los ochos mejores de la primera fase de la Liga de Campeones.

Xabi Alonso mantuvo su plan general en la alineación. Como la temporada es larga y muy exigente (van a jugar nueve partidos en 28 días), en Elche habían sido suplentes Fede Valverde y Vinicius, y esta noche fueron titulares en El Pireo. A ambos les sentó de maravilla saber que Florentino Pérez ha respaldado al técnico tolosarra. Su lamentable actuación del fin de semana pasado contrastó con un rendimiento portentoso en esta fecha. Cosas del fútbol. El uruguayo volvió al centro del campo con pundonor, ayudando en la corrección defensiva y el brasileño mostró una versión cercana a la que casi le brindó el Balón de Oro. Tan bien jugó 'Vini', implicado, insistente y eléctrico, que destrozó el encuentro a placer. Comandó desde el principio los ataques de su delegación. Tiró de sus compañeros, que habían empezado un tanto nublados por la presión asfixiante ideada por José Luis Mendilíbar. El estratega vasco no negocia su estilo valiente y agresivo, que acumula pelotazos en busca de la segunda jugada y tiene la defensa casi en el centro del campo para morder y robar rápido. Ese libreto le ha llevado a convertirse en un ídolo en el estadio Georgios Karaiskakis. Allí, su ferviente hinchada le regala honores de mito, porque vienen de hacer un doblete nacional y actualmente lideran la SuperLiga helena. Y porque les ha devuelto a la 'Champions', competición que no jugaban desde 2020.

Vinicius y Mbappé resplandecen

Saltaron al verde sus jugadores con el ardor volcánico habitual y con una perla creativa, Christos Mouzakitis. Y si no flaquea 'Mendi' en lanzarse a la yugular del oponente asumiendo riesgos, el hecho de no haber podido ganar todavía en esta Fase Liga continental y de gozar de la visita del mayor aristócrata en un momento de debilidad alimentó la gasolina para entrar con todo en el encuentro. Incomodaron rápido la salida de pelota visitante e, incluso, llegaron a adelantarse en el marcador. En el minuto ocho transformaron una recuperación en una circulación fulgurante entre el veloz Daniel Podence, el punta único Ayoub El Kaabi (destinatario de los balones en largo) y Chiquinho, que éste culminó con un latigazo que se coló pegado a la madera. El golazo encendió del todo al graderío y multiplicó la exigencia del examen para los madrileños.

Sabían los visitantes que iban a enfrentar un bloque rocoso, que 'echa fuego', con una defensa de circunstancias. No en vano, no viajaron Dean Huijsen, Éder Militao, Antonio Rüdiger, Dani Carvajal, David Alaba y, para más inri, un Thibaut Courtois fundamental. Entró en su lugar el casi inédito Andriy Lunin y el inédito del todo Ferland Mendy. Siete meses hacía que no jugaba el lateral francés, lo ha notado el colectivo. Recién llegado, le tocó medirse con el escurridizo Gelson Martins por su costado. Pero rindió bien, dando una consistencia en el achique por su perfil que ayudó a sus colegas. Por delante tenían el refuerzo de Aurelién Tchouaméni y Eduardo Camavinga en el doble pivote, medida para maquillar las grietas, mas con el paso de los minutos se les vería las costuras a una improvisada zaga completada por Raúl Asencio, Álvaro Carreras en el rol de central y Trent Alexander-Arnold.

Arrastraba ese hándicap el Madrid en los cimientos y padeció un golpe precoz que le puso a prueba, por lo que debían emerger los capitanes del barco y ahí aparecieron Valverde, Vinicius y Arda Güler. Tardaron los visitantes en encontrar al turco, que esta vez jugó en la mediapunta, donde mejor rinde. El desafío táctico había dejado claro que el espacio a explotar estaba en la espalda de la adelantada defensiva griega y que los cambios de juego ayudaban a la causa. Los primeros en entenderlo fueron Asencio y Trent (que casi cuela un gol olímpico), pero el agobio inicial se estiraría más allá del cuarto de hora. De hecho, en el 19 Lunin rescató a los suyos al detener un chut en franquía de Martins. Las facilidades en el achique proseguirían sin el compromiso de todos, es la ley de este deporte, pero antes de que cuajara la mentalización adecuada en los visitantes encontraron el empate.

Había avisado 'Vini' en el tercer minuto de su potencial devastador. Tenía en frente a su compatriota Rodinei, que es más atacante que defensor, y le torturó sin paliativos. En el tercer minuto ya había desarrollado un eslalon con chut centrado y en el 22 le regaló a Mbappé el 1-1. Recibió un balón del destacado Camavinga -en la destrucción y filtrando pases- y pintó un envío en profundidad con el que el astro francés rompió su sequía. Tres partidos había pasado seco y esta noche se desquitó. Acto y seguido envió a las mallas un cabezazo picado a centro de Arda -minuto 25-, y completó su triplete meteórico al finalizar con jerarquía un excelente pase a la espalda de Camavinga. Desmarque punzante y definición sublime. Para asegurar el resultado en siete minutos de voracidad incontrolable. Para entonces el Madrid competía en plenitud. Amortizando el mejor escenario para sus velocistas y activándose tras pérdida como exige su entrenador. Antes del descanso prosiguió el festival: Vinicius anotó una obra de arte en el 33 (anulado por fuera de juego), Tchouaméni estrelló un cañonazo lejano en el larguero -minuto 36- y 'Vini' trazó una vaselina que superó al meta Konstantinos Tzolakis mas se marchó por encima del travesaño -minuto 44-. El ritmo de pase había localizado la fluidez para superar la presión ajena y el filo para dañar, con Güler girándose de maravilla y soltando rápido hacia sus atacantes. Así se marcharon a vestuarios, con Lunin tranquilo más allá de un par de centros laterales y del cabezazo de El Kaavi, a pase de Dani García, con el que se bajó el telón del primer tiempo.

Enésimo bajón merengue

La estadística no engañaba: habían corrido más, ganado más duelos, dominado la posesión y chutado más y con mayor peligro. Todo ello a pesar de la estrechez defensiva. Se trataba, entonces, de mantener el tono para gestionar o ampliar la ventaja. Y la reanudación comenzó susurrando continuidad, con un lanzamiento astuto de Vinicius que lamió la madera. Pero era un espejismo. Los merengues aflojaron, entró Dani Ceballos (muy mal) por un Camavinga tocado y se esfumó la superioridad en las sensaciones y en el funcionamiento. Los de Mendilíbar se habían desorientado, mas nunca bajaron los brazos, tal y como marca su pizarra. Recogerían premio a su convicción en el 52, al embocar Mehdi Taremi un centro de Santiago Hezze. Ambos, suplentes en este día, revolucionarían el choque amortizando los desajustes y la desidia del centrocampista andaluz.

Con 2-3, el Olympiacos recuperó el brío del prólogo. Sobre el césped y en la tribuna. Y el Madrid asistió al rebrote como sujeto pasivo, incapaz de poner el lazo a través de la posesión ni de activarse para recuperar rápido. Volvió a tardar un mundo en robar la pelota y a padecer de lo lindo para cerrarse con efectividad. No dificultaban los centros griegos y llegarían a conceder 18 remates sobre el arco protegido por Lunin. Un dato del todo injustificable que no tiene que ver con la nómina de la línea defensiva, sino con la actitud de todos los peones. Del segundo acto español sólo valió un fogonazo de 'Vini', que rompió a Panagiotis Retsos con un cambio de ritmo brutal y regaló a Mbappé su primer póquer de goles europeo -minuto 60-. La media hora final subrayó la vigencia de los pegajosos problemas que le costaron el puesto a Carlo Ancelotti y que han tambaleado a Xabi Alonso. Sigue faltando solidez en el sacrificio por lo común.

Para el diván queda la fiabilidad de Cabellos (único armador de la plantilla, que sufre una lentitud incompatible con el fútbol moderno) y el presente de Jude Bellingham. Venía de una sobrecarga, entró en el minuto 61 y pasó de puntillas. Las críticas provenientes de Inglaterra, algunas racistas, sin duda pueden estar haciéndole mella. Sea como fuere, de momento no lidera como demostró hace dos años. Le faltó a su escuadrón la influencia que impone, el aplomo que aporta. Sin esas virtudes, y sin Asencio (reservado porque es el único central sano del plantel para lo que viene), el sistema español quedó a la deriva, encajando una tormenta de centros y remates que Lunin neutralizó con talento. El portero ucraniano, último y casi único reducto de la resistencia en este tramo de zozobra, dio la talla y aguantó. Sólo hincó la rodilla en el 82, cuando Gabriel Strefezza centró sin apuros y El Kaabi anotó, sin marcaje, en el área. De inmediato ambos rematarían muy cerca de la diana, pero fallaron y los merengues sobrevivieron a sus defectos. Para ganar tres puntos y tiempo, aunque siguen bajo sospecha.

Ficha técnica

3- Olympiacos: Tzolakis; Francisco Ortega, Pirola (Biancone, min. 62), Retsos, Rodinei (Costinha, min. 72); Dani García (Hezze, min. 46), Mouzakitis; Gelson Martins, Chiquinho (Taremi, min. 28), Podence (Strefezza, min. 72); y El Kaabi.
4- Real Madrid: Lunin; Mendy, Carreras, Asencio (Brahim Díaz, min. 73), Alexander-Arnold; Tchouaméni, Camavinga (Ceballos, min. 46); Fede Valverde, Arda Güler (Bellingham, min. 61), Vinicius (Fran García, min. 90); y Mbappe.
Goles: 1-0, min. 8: Chiquinho; 1-1, min. 22: Mbappé; 1-2, min. 25: Mbappé; 1-3, min. 30: Mbappé; 2-3, min. 52: Taremi; 2-4, min. 60: Mbappé; 3-4, min. 82: El Kaabi.
Árbitro: Michael Oliver (Inglaterra). Amonestó a Camavinga, Francisco Ortega y a Arda Güler.
Incidencias: partido correspondiente a la 5ª jornada de la Fase Liga de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Georgios Karaiskakis (El Pireo, Grecia).
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