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OCTAVOS | VUELTA

Liga de Campeones. El Real Madrid completa su gesta ante el City con su partido más plácido en el Etihad

Liga de Campeones. El Real Madrid completa su gesta ante el City con su partido más plácido en el Etihad
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(Foto: EFE)
martes 17 de marzo de 2026, 23:14h
Actualizado el: 18 de marzo de 2026, 02:20h
El equipo de Arbeloa ganó también en Inglaterra, en un encuentro en el que pudo golear y que estuvo marcado por la justa expulsión de Bernardo Silva. Doblete de Vinicius y minutos de Mbappé. Impotencia de Guardiola.

El Real Madrid volvió a silenciar a los incrédulos. En el peor momento, en las peores condiciones, rompió todos los pronósticos al completar este martes su clasificación para los cuartos de final de la Liga de Campeones. Muy pocos le concedían siquiera la duda optimista en su enfrentamiento ante el Manchester City. La plaga de lesiones importantes, la terrible inestabilidad padecida a lo largo de la temporada y la mejoría del equipo de Pep Guardiola, que ya les derrotó con autoridad durante la fase de grupos de la competición continental (en diciembre), nutrían unos augurios agoreros que saltaron por los aires el pasado miércoles, cuando el Bernabéu demostró su irresistible magnetismo. De aquel hito, coronado por un Fede Valverde memorable, nació un 3-0 que esta noche conduciría a la clasificación merengue con comodidad.

Los españoles replicaron la esencia del exitoso plan táctico de la ida y acabaron por permitirse economizar esfuerzos, un hecho del todo exótico si se comprueba el histórico de sus visitas al Etihad Stadium en este siglo. Sin embargo, también tuvieron que remangarse, como no podía ser de otro modo. Los ingleses saltaron al césped con la convicción de que todo era posible, incluida la hipotética única vez que a los madridistas les remontaban semejante ventaja en Europa. "Va a ser una buena noche, tengo esa sensación", había afirmado Erling Haaland antes del choque. Pues bien, con esa mentalización y un planteamiento mucho más lógico del entrenador catalán, que esta vez no sobrepensó (un mal que le ha privado de levantar más 'Champions'), apretaron de lo lindo en el cuarto de hora inicial.

El City arranca con todo... menos equilibrio

Guardiola aprendió de su grosero error previo (jugar con un solo centrocampista ante la voracidad contragolpeadora merengue) y engordó el eje, acompañando a Rodri con Bernardo Silva y con un Tijani Reijnders con permiso para llegar al área. Además corrigió la posición de Abdukodir Khusanov, que lució como central, incluyó al lateral zurdo puro Rayan Aït-Nouri y entregó el timón al creativo Rayan Cherki. Es decir, colocó a los futbolistas en sus mejores posiciones y la fórmula rindió mucho mejor. Tan bien le salió aplicar esa lógica tan poco sofisticada que en los primeros cinco minutos dispuso de tres llegadas clarísimas, con Thibaut Courtois repeliendo un remate cercano de Cherki y reaccionando con reflejos al chut propicio de Rodri (que da buenos síntomas para el Mundial). Acto y seguido, Reijnders estrellaba su tiro en Dean Huijsen desde otra posición nítida. La pelota volaba en las combinaciones inglesas, que esta vez sí alcanzaban a dividir por dentro y a crear un peligro fluido que forzó a Antonio Rüdiger y a Fran García a despejar al límite en este lapso. El chorro de fútbol ofensivo localizaba rutas para rematar en la frontal del área sin oposición.

Aún así, sería a partir de la explosividad de Jérémy Doku desde donde se desarrollaría el desequilibrio local en este encuentro. El belga, eléctrico y potente en sus arrancadas, volvió a tener en frente a un Trent Alexander-Arnold reforzado y asistido por el despliegue sanitario de Valverde y de un Thiago Pitarch incansable. El juvenil gozó de una nueva y merecida titularidad de peso porque da continuidad con balón y contagia su entusiasmo hambriento a los demás. Con dicha personalidad alcanzaron sus compañeros a escapar del embrollo que representó el prólogo y a defenderse con la posesión. Y en el minuto 11 inauguraron su serie de combinaciones prolongadas, controladoras, para confirmar una percepción definitiva: Guardiola quiere que el City muerda en la presión... pero sus atacantes, no. Como en la ida, si los madridistas sumaban tres o cuatro pases, a las líneas 'citizen' se le veían las costuras. No en vano, cuando todavía no se había cumplido un minuto de juego Vinicius puso en vuelo a Valverde y el uruguayo marró un mano a mano inmejorable con Gianluigi Donnarumma.

Por esa veta había quedado vista para sentencia la eliminatoria hace una semana y por ahí quedaría resuelta en Mánchester. En el minuto 18 el Madrid hilvanó una salida de juego coral brillante, de lado a lado, en la que participaron casi todos los jugadores y que derivó en la conducción al espacio de Vinicius que el brasileño culminó con un derechazo directo a la madera. El rechace le cayó al iluminado Brahim Díaz (sobresaliente su irrupción como elemento indetectable en la mediapunta) y el marroquí puso un centro templado para 'Vini', que ejecutó una volea que Bernardo Silva despejó, bajo palos, con el codo. El luso completó lo que se conoce como una 'zamorana' y el colegiado, previo paso por el VAR, señaló penalti y roja directa para el viejo zorro. Vinicius asumió la responsabilidad, engañó a Donnarumma y se sacó la espina de su fallo en la ida -minuto 22-.

Un Madrid maduro

El punto de inflexión dejó en la lona al City, a pesar de un par de intentos que Haaland estrelló en la excelencia de Courtois. En estos cinco días los ingleses han podido despedirse de los dos grandes títulos a los que aspiraban (el fin de semana les dejó a nueve puntos del liderato de la Premier League tras pinchar en la cancha del West Ham). Por su parte, el Madrid sacó pecho con un ejercicio templado e inteligente. Se dedicaría en lo sucesivo a dormir el ritmo por medio de posesiones eternas. Los británicos tardaban un mundo en recuperar el cuero y si con 11 jugadores no atinaban a achicar hacia adelante con cohesión, con 10 peones bordearon la goleada. Brahim aclaró y afiló las circulaciones, Arda Güler destapó lo frondoso de su talento con un puñado de asistencias en profundidad sublimes y Vinicius se subrayó como la referencia ofensiva. Sólo le faltó a los visitantes antes del descanso algo de puntería, pues gozaron de varias ocasiones nítidas para golear: 'Vini' perdonó su doblete en una transición fulgurante -minuto 22- y al rematar rozando el poste un pase milimétrico del turco -minuto 27-; Tchouaméni engatilló desde lejos cerca del arco; Brahim volvió loco a Rúben Dias en el área pero Donnarumma le negó el tanto en el 37; y en el minuto 42 Alexander-Arnold conectó un derechazo desde el pico del área que bordeó la madera.

Aún así, no paró nunca Doku de intentarlo y de fabricar amenaza desde la izquierda. Fue el mejor jugador de su delegación de largo y en el 41 le dio una alegría a la silente tribuna mancuniana. Recibió un córner sacado en corto, cambió el ritmo sobre la línea de fondo con la presteza de un meteorito y le regaló a Haaland el empate. El goleador noruego festejó con media sonrisa, consciente de la dificultad del desafío. No estaba atravesando un buen momento (sólo suma cinco dianas en 2026, dos de ellas de penalti) y esta noche fue sustituido en el minuto 57, después de topar en la reanudación un par de zurdazos en Andrei Lunin, relevo de Courtois por precaución en el intermedio. Su oscuridad en las noches grandes sigue extendiendose. Pero esta vez no fue el único. Los cambios, fichajes millonarios de Guardiola (Omar Marmoush y Antoine Semenyo), tampoco mejoraron lo ofrecido por un City impotente, que anotaría dos goles bien anulados por fuera de juego y que acabó con tres centrales para contener a su mayor tormento, unas contras madridistas que le han eliminado de la Liga de Campeones siete veces en los últimos 10 años.

Los visitantes tendieron al ahorro energético (viene un derbi madrileño crucial el próximo domingo) y al cálculo de riesgos, con varios pilares apercibidos de sanción de cara a los cuartos de final. Álvaro Arbeloa, uno de los grandes triunfadores de este ilusionante cruce, dio minutos a un Kylian Mbappé que necesita rodaje después de haber estado en el dique seco desde el 21 de febrero, segmento en el que se ha perdido cinco partidos. La idea es que, capeado su esguince de rodilla, llegue lo mejor posible al tramo decisivo del curso, que ya ha empezado. Se le vio fino, con chispa, pero los focos esta vez le pertenecieron a Vinicius. El regateador puso al guinda a su notable rendimiento como punta de lanza en el descuento, cuando embocó un centro maravilloso de Tchouaméni -minuto 92-. De repente todo marcha en Chamartín. Quién sabe si estos dos partidos ante su enemigo íntimo continental se leerán como la catarsis que tanta falta hacía en ese vestuario.

Ficha técnica

1 - Manchester City: Donnarumma; Äit-Nouri, Rúben Dias (Guéhi, min. 46), Khusanov, Matheus Nunes (Semenyo, min. 57); Rodri (Nico González, min. 74), Bernardo Silva, Tijani Reijnders (Nathan Aké, min. 46); Jérémy Doku, Cherki y Haaland (Marmoush, min. 57).

2 - Real Madrid: Courtois (Lunin, min. 46); Fran García, Huijsen, Rüdiger, Alexander-Arnold (Carvajal, min. 83); Tchouaméni, Thiago Pitarch (Manuel Ángel, min. 74), Fede Valverde, Arda Güler (Camavinga, min. 74); Vinicius y Brahim Díaz (Mbappé, min. 69).

Goles: 0-1, min. 22: Vinicius (penalti); 1-1, min. 41: Haaland; 1-2, min. 92: Vinícius.

Árbitro: Clément Turpin (Francia). Expulsó a Bernardo Silva (min. 20) y amonestó a Pep Guardiola (en la banda), Khusanov, Mbappé y a Alexander-Arnold.

Incidencias: partido correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones, disputado en el Etihad Stadium (Mánchester, Inglaterra).

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