El Aston Villa se olvidó de sus problemas en la competición doméstica, en la que ocupa una decepcionante decimosexta posición, y encadenó su segunda victoria consecutiva en la Liga de Campeones al golear este miércoles por 6-0 al Fenerbahçe, en un encuentro en el que el conjunto inglés hizo valer su pegada.
Todo lo contrario que el equipo turco, que, pese a disponer, al menos en la primera mitad, de tantas ocasiones o más que los de Unai Emery, no fue capaz de batir al portero japonés del Aston Villa, Zion Suzuki, que justificó los 35 millones de euros que el conjunto de Birmingham pagó este verano por su traspaso.
Algo extraño cuando el conjunto otomano, que en la primera jornada de la máxima competición continental empató 1-1 en casa con la Roma, cuenta entre sus filas con reputados goleadores como el kosovar Vedat Muriqi.
Pero no fue el día del exdelantero del Mallorca, que cerró la pasada campaña como segundo máximo goleador de la Liga española con un total de 23 dianas y que no pudo aprovechar ninguna de la dos buenas oportunidades que dispuso en la primera mitad.
Lo mismo que su compañero Oguz Aydin, que a los treinta y cuatro minutos vio cómo el guardameta japones desvió lo suficiente el balón para que su remate se marchase fuera tras tocar en el larguero.
Una acción que llegó cuando el Aston Villa dominaba ya por 2-0, gracias a los goles de Johan Manzambi, que abrió el marcador a los doce minutos en una acción en la que el atacante suizo tuvo todo el tiempo del mundo para controlar y rematar en el interior del área, y Nicolas Jackson.
El delantero senegalés personificó como pocos la efectividad del conjunto inglés, ya que tan sólo necesitó tres remates para encarrilar la victoria de los villanos con un doblete en apenas ocho minutos.
Si en el treinta y dos Jackson, que ya marcó en la primera jornada en el campo del Brujas, culminó un robo de balón de Boubacar Kamara con un remate desde la frontal del área, en el treinta y nueve volvió a demostrar la potencia y precisión que atesora en su pierna derecha con otro disparo lejano que significó el momentáneo 3-0.
Diferencia que lejos de aplacar pareció agudizar todavía más la voracidad de un Aston Villa dispuesto a redimirse de los disgustos que había dado este curso a su afición en su propio estadio, donde los de Unai Emery no habían logrado ni una sola victoria en la presente temporada.
Una deuda que ayudó a pagar el veterano centrocampista Ross Barkley con dos tantos, el primero de ellos desde el punto de penalti, que ampliaron la goleada de un conjunto inglés que se encargó de redondear en el último minuto del tiempo reglamentario el delantero Tammy Abraham con una sexta y definitiva diana (6-0).
El Bodo Glimt vuelve a dar la sorpresa
El Bodo Glimt se impuso este miércoles con justicia por 1-0 al Borussia Dortmund en partido de la Liga de Campeones y sigue tratándose de tú a tú con los grandes del fútbol europeo desde el círculo polar ártico.
El cuadro nórdico fue claramente el mejor equipo a lo largo de los primeros 45 minutos, con más posesión de pelota, más llegada y un trabajo defensivo que hacía que el Dortmund tuviera pocas posesiones claras y sufriera pérdidas de pelota rápidas.
En la primera parte al equipo noruego prácticamente sólo le faltó el gol. En el momento que estuvo más cerca fue en el minuto 28, cuando Blomberg se perdió por muy poco un centro de Hauge desde la izquierda.
Otra buena ocasión la había tenido Fet, unos 10 minutos antes, con un remate desviado tras una buena combinación.
En todo caso, al margen de las llegadas, el partido se jugaba predominantemente en la mitad del Dortmund -que tiene que haberse dado por satisfecho con irse al descanso con el partido empatado- y en buena parte también cerca del área.
En el segundo tiempo el Bodo salió en plan de liquidar y en los primeros cinco minutos tuvo cuatro llegadas claras. El gol llegó en el 52, cuando Sjövold -lateral derecho- definió en posición de delantero centro a centro de Auklende desde la derecha.
Tras verse en el desventaja el Dortmund tuvo una clara reacción, primero con los jugadores que ya estaban en el campo y luego impulsado por la entrada al campo de Felix Nmecha, Serhou Guirsassy y Julian Ryersson que cambiaron por completo el partido.
La última media hora fue claramente del Dortmund, que tuvo varias buenas ocasiones pero no le alcanzó para el empate.