El equipo de Fick se impuso al de Emery con goles de Lamine Yamal y de Raphinha, aunque volvió a ofrecer dudas defensivas. Bien Joan Garcia.
El Barcelona dio este martes otro paso adelante en su recuperación con respecto a la terrible semana en la que fue goleado por el PSG y perdió el Clásico, contra todo pronóstico, ante el Real Madrid. Le tocó recibir al Aston Villa y terminó goleando a un equipo inglés que llegaba después de haber ganado las tres jornadas europeas previas (eso sí, ante los débiles Brujas, Fenerbahçe y Viking). El cuadro azulgrana resolvió el encuentro con sin brillo pero con solvencia y de esta manera suma ya nueve puntos que le confirman en la parte alta de la clasificación de la exigente Fase Liga de la Liga de Campeones. Cumplieron con el objetivo y mejoraron sus sensaciones para afrontar la inminente y crucial visita al Metropolitano.
Hansi Flick sigue sin querer repartir descansos. No lo hizo el pasado fin de semana a pesar de que recibían al frágil Alavés y tampoco ejecutó rotaciones esta noche. Se medían ante un sistema británico competitivo pero inferior y aún así el técnico germano repitió la alineación de gala, con el sólido canterano Brian Fariñas repitiendo en el lateral diestro debido a la plaga de lesiones defensivas. Quizá lo pague a final de temporada, pero el estratega sigue exprimiendo a peones que lo han jugado todo, como Pedri, Lamine Yamal o Pau Cubarsí. Y le sigue reclamando a sus muchachos agotar su físico con presiones a toda cancha. Su estilo es innegociable, aunque el equilibrio del esquema vuelva a flaquear y le contragolpeen con peligro.
Lamine Yamal abre las aguas
En el primer tiempo el Barça suplió su falta de claridad ofensiva con trabajo. Y gozaron de la fortuna de lograr el 1-0 en uno de sus primeros acercamientos a la meta defendida por Zion Suzuki. Ocurrió en el minuto siete, cuando una de las emboscadas azulgranas cazó a Joao Gomes, que perdió la pelota cerca de su área y le regaló a Lamine Yamal una opción que el diamante juvenil no perdonó, con un golpeo certero que se coló por el segundo poste (le convierte en el máximo goleador histórico Sub-20 de la 'Champions' y eleva su producción actual a 13 goles y 11 asistencias). Los 'villanos' pudieron haber acusado este rejonazo, pero la flaqueza de espíritu no es un concepto que pertenezca al vocabulario de Unai Emery. El entrenador español, mito en el club de Birmingham, había preparado un marcaje al hombre sobre Pedri y Rodri, y lo mantuvo sin contemplaciones.
Le está costando al director nacido en Fuenterrabía dar con la regularidad en este curso. Su gran trabajo, que rompió una sequía casi secular de títulos del Villa con la conquista de la Europa League, desemboca de forma rutinaria en la venta de los futbolistas a los que ha elevado el nivel hasta el techo. Y eso no sale gratis. La marcha de pilares como Morgan Rogers, Emiliano 'Dibu' Martínez, Ollie Watkins, Ezri Konza, Youri Tielemans o Donyell Malen ha generado un agujero en todos los sectores. Su ataque ha perdido veneno y su defensa, aplomo (sólo han dejado la portería a cero tres veces desde agosto). Alterna victorias sobre el Manchester City con la sorpresiva eliminación de la Copa de la Liga. Con ese vaivén está conviviendo el preparador, mas sigue estudiando a los rivales al milímetro y lo evidenció en el Camp Nou.
Su despliegue defensivo empantanó la fluidez combinativa de un conjunto local que sólo dispuso de Fermín López como salto de página en la primera mitad. El mediapunta se está engrandeciendo desde que disfruta de continuidad tras la baja de Dani Olmo. Su energía se contagia sin balón y su dinamismo localiza espacios fructíferos por el centro. Aún así, la incomodidad del esquema de Flick fue notoria y hasta Raphinha tuvo que abandonar el rol de 'falso 9' para ayudar en la circulación de balón. Entonces, con el marcador a favor y una densidad pegajosa en ataque, asomaron los fantasmas que contaminar de dudas a la tribuna.
Dudas y sentencia para el Barcelona
Los 'villanos' saben afilarse y amortizar sus virtudes. La transición y el balón parado son circuitos en los que se manejan de maravilla y por ambos amenazaron al Barça con demasiada asiduidad. Los primeros en acercarse con peligro fueron el eterno John McGuinn y el propio Gomes, y el plan de buscar en largo a Nico Jackson (ocho goles en todas las competiciones) para que éste generase segundas jugadas logró desestabilizar, obligando a Joan Garcia a ejercer de líbero fuera de su área con el fin de conjugar las amenazas inglesas. Había perdido el control del juego el bloque catalán y el prometedor interior Johan Manzambi elevó la preocupación de la tribuna. Mientras tanto, en el otro campo los azulgranas no profundizaban más que a través de recuperaciones altas y de desbordes exteriores, sobre todo por el perfil de Lamine. El bloqueo local había constatado su existencia pero la influencia de la calidad no se esfuma así como así y Pedri se inventó un pase sensacional hacia Anthony Gordon, aunque el atacante inglés (de nuevo discreto) perdonó en una finalización que sacó lo mejor de Suzuki -minuto 25-. En este punto el descontrol ya estaba servido y el Barça empezó a partirse. Ahí Joan Garcia les salvó con una gran parada ante el intento nítido de Manzambi -minuto 31-.
Antes del camino a vestuarios ambos escuadrones terminaron de desatarse las riendas y se entregaron a un intercambio de golpes incierto. Todo lo contrario de lo que propugna Flick. En ese toma y daca anárquico, los favoritos no alcanzaban a generar buenas posiciones de remate y permitían contraataques puntiagudos que los británicos no amortizaban por falta de clase arriba. En ese desasosiego llegó el estratega alemán al camarín, con el mismo número de remates realizados y concedidos, y tomó decisiones. La primera, obligada, relevó a un Rodri que se marchó tocado y dio entrada al energético Marc Bernal; y la segunda, ordenó a sus subordinados jugar como les es propio. Les refrescó las ideas y, por enésima vez, sus pupilos regresaron al césped en la reanudación dispuestos a arrasar. Y lo lograron.
Con más intensidad, velocidad de pase y concentración para presionar con efectividad, le negaron de cuajo la alegría a un Aston Villa que pasó a replegarse de verdad. Y, como se ha dicho, los de Birmingham no están pudieron cerrarse como le gustaría Emery (que sólo ha ganado una vez de las 16 visitas realizadas a este estadio), aunque, como hoy, les vean desde el palco el Príncipe Guillermo de Inglaterra y su hijo. Y de nuevo localizaron un gol tempranero. En el minuto 52 emergió el fundamental Fermín para dividir en la mediapunta y filtrar un pase excelso con el que Raphinha sentó a Pau Torres y batió a Suzuki. Ahí le tembló la convicción al equipo visitante y el Barça, ya más aliviado, no perdonó. En el minuto 64 Raphinha volvió a marcar, en esta ocasión al embocar un gran pase de Joao Cancelo (son ya 19 goles los que ha firmado en este curso). El lateral luso, otro de los que amontona minutos en sus piernas, sentó a McGuinn y puso un centro con el exterior maravilloso.
Con 3-0 la expectativa de un desenlace vibrante quedó segada y a punto estuvo Fermín de aumentar el grosor de la goleada, pero Suzuki le arrebató el festejo -minuto -. Entonces Flick sí comprendió que podía darle un respiro a peones como Pedri, el propio Fermín y Raphinha. Comparecieron en su lugar Gabriel Jesús, Frenkie de Jong y el desterrado (por motivos obvios de calidad técnica) Gavi. También participaría un Alejandro Balde vaciado de contenido. Con todo decidido el minutaje se quemó en otro arrebato de ida y vuelta que, en cambio, no ofreció más sobresaltos que el testarazo que Leon Goretzka envió al poste -minuto 69. El Barcelona clausuró el encuentro, al fin pudo completar un partido si encajar goles (no le ocurría desde abril de 2025, sumaba 18 encuentros seguidos concediendo) y mira con optimismo al combate que dirimirán el próximo sábado ante el Atlético de Diego Pablo Simeone.
Ficha técnica
3- Barcelona: Joan Garcia; Joao Cancelo, Gerard Martín, Pau Cubarsí, Fariñas (Balde, min.82); Rodri (Bernal, min.46), Pedri (De Jong, min.70); Fermín López (Gavi, min. 70), Lamine Yamal, Gordon; y Raphinha (Gabriel Jesus, min.70).
0- Aston Villa: Suzuki; Ian Maatsen,, Pau Torres, Lindelöf, Matty Cash; Boubacar Kamara, Joao Gomes (Barkley, min.62), Manzambi (Goretzka, min. 62), McGinn (Alysson, min.77), Buendía (Mbaye, min.62); y Nico Jackson (Abraham, min.77).
Goles: 1-0, min.7: Lamine Yamal; 2-0, min.52: Raphinha; 3-0, min.64: Raphinha.
Árbitro: Davide Massa (Italia). Amonestó a Maatsen, Buendía, Raphinha y Nico Jackson.
Incidencias: partido correspondiente a la 4ª jornada de la Fase Liga de la Liga de Campeones, disputado en el Camp Nou (Barcelona). Antes del pitido inicial se guardó un minuto de silencio en homenaje a las víctimas por el accidente ferroviario de Urda (Toledo) y el futbolista del Tenerife Jesús de Miguel, por el que el himno de la 'Champions' no sonó en señal de respeto.