RESEÑA
Chús Arellano, Jesús Munárriz y Sofía Rhei: Sextinas. Pasado y presente de una forma poética
domingo 09 de septiembre de 2012, 17:13h
Chús Arellano, Jesús Munárriz y Sofía Rhei:Sextinas. Pasado y presente de una forma poética. Hiperión. Madrid, 2012. 450 páginas. 22 €
A veces uno tiene la suerte de descubrir con cierto punto de asombro lo que en español llano y directo se llamó siempre “un buen trabajo”, sin necesidad de mayores signos de exclamación. Añadiré, sin embargo, los adjetivos riguroso, valioso, magnífico, para este volumen, Sextinas. Pasado y presente de una forma poética preparado por Chús Arellano, Jesús Munárriz y Sofía Rhei.
Es éste el cuarto de una colección que ha reunido: poemas en varios idiomas dedicados a Friedrich Hölderlin con ocasión del 150º aniversario de su muerte (Poetas del poeta, 1993); sonetos en español desde José Martí hasta fines del siglo XX (Un siglo de sonetos en español, 2000); y canciones populares, poemas y textos de diversas lenguas, épocas y culturas dedicados al tema, siempre un poco escabroso, de la sexualidad femenina (El origen del mundo, 2004).
Es una circunstancia muy particular el hecho de que se conozca la primera sextina escrita en el siglo XII, y de que sea posible seguir su rica trayectoria hasta el XVII, su práctica desaparición en los siglos XVIII y XIX y su reaparición y relectura en el XX y el XXI. Y tampoco deja de ser extraordinario el que se puedan reunir bajo esta forma común nombres como los de Dante, Petrarca, Lope de Vega, Sá de Miranda, Michelangelo Buonarroti, Miguel de Cervantes, Luis de Camoens, Dante Gabriel Rossetti, Ezra Pound, John Ashbery, Carlos Germán Belli (que cuenta con el mérito añadido de haberla recuperado para el español moderno), Gil de Biedma, Joan Brossa, Antonio Carvajal, Mark Strand, Manuel Padorno, Ana Nuño, Marco Martos, Jesús Munárriz, Sofía Rhei… entre otros muchos, aunando lenguas, poéticas, culturas, nacionalidades y momentos históricos de lo más diverso y heterodoxo.
De esta forma, gracias al extraordinario rigor de este trabajo y superando el prejuicio actual hacia la métrica reglada, el lector tendrá en sus manos poemas de Arnaut Daniel, Sannazaro o Fernando de Herrera junto a sextinas experimentales, visuales, asociadas al cómic, en prosa, etc., una “Sextina lúbrica” u otra dedicada a un personaje de Harry Potter. Todo lo cual contribuye a aumentar al juego de espejos y efecto caleidoscópico que produce la sextina en sí misma.
El conjunto está precedido por una clara, breve, ajustada y completa introducción, cuya lectura se agradece como necesaria información para el lector. Los poemas de otras lenguas se presentan en versión bilingüe y cada sextina se acompaña de una breve nota a pie de página con información sobre el autor y su trabajo en este campo. El criterio a seguir para la presentación de los poemas es el cronológico y esto, junto con lo apuntado anteriormente, es otro de los aciertos del libro pues, al destacar los textos sobre los autores, prevalece la forma poética sobre otro tipo de consideraciones distorsionantes como la nacionalidad, la cultura, las ideologías, etc.
Arellano, Munárriz y Rhei demuestran el valor y vigencia de esta forma métrica que parecía dormida y relegada de la poesía moderna, y descubren que, por el contrario, la sextina, como la rueda de la fortuna en el poema de Ignacio Vleming, “rompe la relación espacio tiempo”, y el lector, tras el descubrimiento de su riqueza en estas más de cuatrocientas páginas, concluye deseándole lo que Swinburne en el suya: “Canción, toma tu día y llénate de luz / antes de que la noche caiga sobre tu senda; / y canta mientras puedas, pues no es largo el placer.
En definitiva, hay que celebrar el hecho de que trabajos como éste, que claramente muestran un largo y entusiasta esfuerzo, sigan apareciendo: “Porque si de este nuestro oficio un día / Faltara el verso, en qué verdad, lector, / Dirías, y en qué asombro, la belleza” (Francisco Castaño).
Por Inmaculada Lergo