Tragedia en Argentina
viernes 24 de febrero de 2012, 00:10h
Un nuevo accidente ferroviario sacudió a la Argentina, exactamente a su capital, en hora pico, dejando a más de 670 personas heridas y 50 víctimas mortales. Decimos “un nuevo” siniestro, porque todo usuario de la red de trenes argentina, sabe que al subirse al vagón asume un riesgo y no en vano, ya que 19 han sido el numero de siniestros que han tenido lugar en el país suramericano, 15 en la última década, de los cuales 4 ocurrieron sólo en 2011.
El trágico incidente es un lamentable recordatorio del abandono que hay en América Latina por parte de las instituciones hacia las obras públicas y la renovación del parque de transportes, ya que a diferencia que en Europa, este tipo de transporte son utilizados en su mayoría por personas de escasos recursos económicos, por personas humildes y trabajadoras que, como ha quedado evidenciado, se juega la vida para llegar a sus lugares de trabajo. Todo por la falta de mantenimiento y actualización de unos trenes con casi 50 años de antigüedad, que no dispone del equipamiento técnico ni humano para evitar tragedias como las del miércoles.
Lo ocurrido en Buenos Aires es un reflejo de la desidia con que América Latina maneja los recursos sociales. A esta tragedia ferroviaria se suman a las que se viven a diario en la sanidad pública o en las cárceles. Una triste parábola de cómo se ha mal administrado las políticas públicas en una región que dispone de recursos para atender mejorar los servicios estatales, que a todas estas son los servicios del Pueblo.
Ese mismo Pueblo al que los líderes políticos les encanta invocar y presumir en período de campaña electoral, pero que es absolutamente ignorado a la hora de contemplar llevar a cabo mejoras en una red ferroviaria que resulta una mortal guillotina para millones de usuarios.