Andalucía y el dinero público
jueves 15 de marzo de 2012, 00:49h
Si algo está caracterizando a la campaña para las elecciones autonómicas andaluzas es el escándalo de los ERE fraudulentos y el aluvión de datos negativos, frente a la casi total ausencia de propuestas concretas. Los datos en cuestión hablan por sí mismos: 1.200.000 parados, 500.000 funcionarios y un fraude en el llamado “fondo de reptiles” que alcanzaría los 1.400 millones de euros. El déficit de la comunidad autónoma es de los más altos, todo un lastre tanto para los andaluces como para el resto de españoles.
Mientras, Griñán y Arenas singuen sin debatir en público. El PP se ha ofrecido a hacerlo en medios públicos y privados salvo en la televisión publica andaluza, sobre quien pesa ya una sanción de la Junta Electoral Central por falta de imparcialidad. De momento el PSOE no ha movido ficha, sabedor de que un cara a cara entre los líderes de ambos partidos pondría sobre la mesa preguntas para los que el candidato socialista apenas tendría respuestas válidas.
Sea como fuere, la opinión pública andaluza tiene derecho a conocer en qué se ha gastado el presupuesto de la Junta durante estos años, y cuál es el estado real de sus cuentas. Con ser de una gravedad máxima, el caso de los ERE fraudulentos no es único. El día que salga a la luz la realidad del cobro de peonadas -denunciado hace no mucho por Durán Lleida-, si es que llega ese día, se verá la verdadera magnitud de lo que es una auténtica cultura del derroche. Y eso tiene que acabar.