www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Rajoy: El riesgo de la complacencia

martes 15 de mayo de 2012, 02:17h
La prima de riesgo (ese premio que pagan nuestros títulos de deuda a 10 años sobre el bono alemán) ha llegado a rozar los 500 puntos básicos, y ha cerrado en los 478. La venta de letras a 12 y 18 meses ha tenido que hacerse a un mayor tipo de interés, y aún así ha concitado una menor demanda. La Bolsa apenas ha podido aguantar los 6.800 puntos, en un desplome de las cotizaciones de nuestros bancos, que empiezan a sentir los efectos inmediatos de la nueva reforma financiera. Este es el panorama con el que Luis de Guindos, ministro de Economía, ha acudido a la reunión de los ministros de la zona euro, para convencerles de las bondades de la política del ejecutivo de Mariano Rajoy.

A la llegada a Bruselas, De Guindos ha dicho tres cosas. La primera es que las dificultades de última hora se deben a que Grecia está, a ojos de casi todo el mundo, más fuera que dentro del euro. Con un país desplomándose por el precipicio de la devaluación, los que le seguimos, no muy de lejos, despertamos nuevos temores. La segunda cosa que ha dicho el ministro es que el gobierno español “ha hecho todo lo que estaba en su mano” para reconducir la crisis económica y fiscal que vivimos. Y la tercera, finalmente, es que cumplida nuestra parte, la Unión Europea debe salir en nuestro socorro.

Yerra el tiro el ministro De Guindos. No puede negarse que es parte de su papel invitar a nuestros socios a que nos presten el apoyo necesario, si los eventos se precipitan por la deriva que se está viviendo en estas horas. Pero no es a ellos a los que debe convencer, sino a los mercados. Es decir, a los ahorradores que, soberanamente, pueden decidir prestarnos su dinero o destinarlo a otras inversiones más seguras. Y todas las declaraciones sobre la hoja de servicios de los cuatro meses que lleva Mariano Rajoy en el Gobierno pueden servir ante la opinión pública, o para salvarle la cara ante sus inquietos colegas. Pero, aunque es justo reconocer el marchamo reformista del Ejecutivo, también lo es señalar que tanto las reformas como, especialmente, los recortes, son insuficientes. Y, lo que es peor, aunque todavía le queda a Mariano Rajoy margen de maniobra, se le está estrechando a una velocidad pavorosa.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios