Los programas de televisión españoles y rusos
Irina Bulgákova
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irishecgmailcom/7/7/13
martes 15 de mayo de 2012, 20:42h
Para la mayor parte de los ciudadanos es una costumbre empezar su día con un desayuno “adornado” con una taza de café y la tele encendida de fondo. Ya que yo misma practico esa “rutina” con frecuencia, me gustaría compartir unas reflexiones sobre los programas matutinos diarios de la televisión española y rusa. Son un paso más hacia la comprensión de la realidad que se presenta en las pantallas televisivas en ambos países.
Las diferentes cadenas de televisión, tanto en España como en Rusia, ofrecen diariamente a los espectadores miles de noticias y reportajes sobre los problemas sociales, debates políticos y los programas de cocina y entretenimiento, en general, una vasta ración de los informes teñidos, principalmente, en color negro y gris.
Creo que actualmente en la televisión española los temas de mayor relevancia son la crisis financiera y la burbuja inmobiliaria. Pero más que las cuestiones tratadas quiero destacar la manera de hacerlo, es decir, cómo se presentan esas noticias. Llegué a la conlusión (alguien puede no estar de acuerdo) de que no oímos ni vemos nada más que las quejas y los disgustos de la situación económica actual en que se encuentra el país. Cambian los protagonistas y participantes de los programas televisivos, pero el pesimismo y el presentimiento de la incertidumbre social siguen prevaleciendo en el plató.
Así pues, diariamente la sociedad se ve bombardeada por los mensajes negativos y tiene que mantener su fuerza, ánimo y fe para afrontar y superar los problemas. Creo que me falta todavía un firme escudo que, tal vez, tengan los españoles para sentirme protegida de esa fuente de nformación diaria presentada con la actitud deprimente.
En Rusia, a su vez, la situación es algo distinta. Los espectadores de la televisión rusa también empiezan su día con las noticias nacionales e internacionales de todo tipo. Pero a la hora de discutir y debatir los problemas actuales (como la crisis, por ejemplo) no se acentuan tanto los momentos débiles de la cuestión. Podríamos decir que la manera de tratar los problemas no es tan dramática como en los programas de la televisión española. Así pues, las cadenas statales rusas, entre las cuales podemos ver la Compañía estatal de televisión y radioemisora de toda Rusia (VGTRK), Perviy kanal (1TV) y TV Center, intentan no echar más leña al fuego suavizando asperezas.
Tanto en España como en Rusia las cadenas privadas no pretenden nada más que entretener y distraer a los espectadores. En toda la historia de la televisión rusa nunca existió tanta cantidad de los reality shows, telenovelas y los concursos como podemos ver ahora. Entre los temas políticos la mayor relevancia fue las elecciones presidenciales celebradas en Rusia en marzo de 2012 y las posteriores manifestaciones públicas. Es cierto que en la televisión rusa predominan unas aspiraciones del futuro próximo mucho más optimistas en distinción de la televisión española. Y si se habla sobre la crisis y la situación económica grave se hace más mediante el humor (ahora en la televisión rusa están muy de moda los programas de humor como Comedy Club, Comedy Woman y Projector Paris Hilton).
Sin ninguna duda la televisión siempre era y sigue siendo uno de los medios de comunicación más poderosos e influyentes en la sociedad. Los mensajes que recibimos día tras día desde la pantalla son una herramienta singular que designa los gustos y pensamientos, contibuye a la formación de la opinión pública.Todos sabemos que el comienzo del día condiciona cómo será el resto. Y, evidentemente, los mensajes televisivos pueden marcar nuestra vida cotidiana.
Sin embargo, estas reflexiones me dejaron con una pregunta abierta. A la hora de afrontar los problemas, qué es más adecuado? Dar la información sin tapujos, pintando nuestros días una y otra vez en las tonalidades ocuras y poco atractivas o, más bien, no tomarlo en serio y usar los colores vivos en el lienzo de nuestra vida.