francia
Hollande afronta la crisis del euro con el respaldo de todo el poder en casa
lunes 18 de junio de 2012, 00:35h
El presidente francés, François Hollande, afronta dos semanas claves para Europa con el respaldo de una mayoría parlamentaria que le carga de razones en apoyo a su estrategia de crecimiento para sacar a la UE de la crisis.
El éxito logrado por el Partido Socialista (PS) en los comicios celebrados este domingo en Francia en segunda vuelta será la base sobre la que el jefe del Estado se apoye para demostrar que en su país cuenta con respaldo a esa iniciativa.
En esa tarea se enfrenta a la tarea de convencer a la canciller alemana, Angela Merkel, que de momento no ha cedido apenas terreno en su resistencia a asumir políticas que desvíen a Berlín un ápice de su dogma de rigor fiscal.
Armado no solo con el poder en la Asamblea Nacional, sino con el que ya contaba en el Senado, más el control de otros niveles de la administración del Estado, Hollande comienza este lunes con su participación en la Cumbre del G20 en México una agenda intensa y plena de retos.
Es la primera cita en la que el presidente francés deberá desplegar sus ideas sobre el rumbo que debe tomar la Unión Europea para que los 27 eviten la insignificancia en la escena internacional que augura la deriva financiera a la que la llevan los mercados desde hace meses.
El mismo día en el que los franceses votaban en legislativas a través de la prensa se conocían detalles del plan de Hollande, que consisten en poner en marcha un programa de estímulo del crecimiento económico que necesitará un presupuesto de 120.000 millones de euros.
El dinero deberá proceder de los fondos estructurales de la UE, del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y de bonos comunes emitidos por los 27 países miembros, según las notas difundidas de un documento que ya conocen los líderes comunitarios.
Se trata de un plan de estímulo que tendrá que contar con la aprobación del decisivo Consejo Europeo de finales de junio y tendría que desarrollarse antes de final de año, especialmente con la creación de una tasa sobre las transacciones financieras, según los pocos detalles que de él se conocen.
El presidente francés, a través de su primer ministro, Jean-Marc Ayrault, ya ha hecho saber que la agenda a partir de ahora es doble: en el interior además pasa por un programa que "no es de austeridad", como advirtió en la noche del domingo el ministro de Finanzas, Pierre Moscovici.
El Gobierno que preside Ayrault se empeñará no obstante en aplicar una política de "esfuerzos fiscales y sobre los gastos", aunque varios expertos ya han adelantado que la crisis económica forzará a los socialistas franceses en el poder a moderar los mensajes hacia la izquierda enviados en las legislativas y, antes, en las presidenciales.
Con la mayoría en el Parlamento, los socialistas franceses dispondrán en los próximos años, pero sobre todo en los meses venideros, de razones tanto para aplicar políticas menos simpáticas para el electorado de izquierdas, advierten esos expertos, como para desarmar eventuales resistencias a las medidas de austeridad que la crisis imponga.
El argumento de la crisis y sus consecuencias hará ceder a quienes planteen resistencias y planteará menos protestas en la calle, auguran los expertos.
Y el Gobierno galo presenta además un equipo que, al completo, ha conseguido el aval parlamentario: todos sus miembros resultan elegidos diputados.
De puertas adentro, sin embargo, las elecciones presidenciales y legislativas dibujan un panorama político esencialmente distinto al de años precedentes por la irrupción con fuerza de la ultraderecha.
Lejos de desaparecer por la victoria socialista en las presidenciales, la líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, no obstante sin escaño propio, se encarama a la Asamblea Nacional, adonde regresa su partido después de muchos años de ausencia.
"Mensaje de alerta", reconoció ya el Gobierno por boca del ministro del Interior, Manuel Valls, quien dijo que París intentará ahora tener éxito donde otros fracasaron, una integración de la inmigración que sigue siendo asignatura pendiente.