La aparición de un misterioso cadáver justo en la frontera entre Québec y Ontario ocasiona que dos policías de diferentes provincias del país se vean obligados a trabajar conjuntamente debido a una circunstancia muy especial. Uno de ellos es David Bouchard, un investigador policial franco canadiense de la Sûrete de Québec, y el otro es un detective anglo parlante de Ontario, Martin Ward. Los inevitables problemas surgen por las grandes diferencias que existen entre ambos protagonistas, no sólo por sus características personales, sino también por el método de trabajo que utilizan.
Mientras que el anglófono es metódico, disciplinado y sumamente respetuoso con la ley, Davis interpreta las normas legales bajo su particular punto de vista, pasando por alto leyes y reglamentos formales para utilizar sin medida criterios muy poco ortodoxos. Mientras aceptan de mala gana convertirse en compañeros e intentar soportarse del mejor modo posible, continúan ocurriendo nuevos asesinatos que siempre involucran a personas relacionadas con el mundo del
