Revista de prensa
Rato, Urdangarin y los 'hombres de negro'
lunes 16 de julio de 2012, 09:02h
Portadas de toda clase este lunes que van desde los 'hombres de negro' de Montoro en El País, pasando por el líder de Bildu que insulta a concejales cerveza en mano en los sanfermines en La Razón o la renovación del duque de Palma con Telefónica por 1,5 millones de euros en El Mundo.
Rato no reveló al Consejo su conflicto con los auditores, informa El Mundo en su apertura. Tres días antes de su dimisión, cuenta el diario, comunicó a la cúpula que no tenía problemas con Deloitte. Además, Rajoy recorta su escolta en un 30 por ciento y baja a la mitad la del Gobierno. El periódico se hace eco de un caso de preferentes, con un contrato de Novagalicia que, vemos en imagen, cumple en 8.046 años.
Carlos Cuesta se muestra escéptico: “’Id con la cabeza bien alta’, ha pedido a sus militantes el presidente Rajoy. Pero se le ha olvidado añadir que ello no impedirá que sus bolsillos queden vacíos pasto del mayor arrebato impositivo observado en España. El Gobierno se enfrentará ahora al ataque de la izquierda igual que si hubiese hecho lo que debía. Pero irá perdiendo el convencimiento de sus votantes para combatir el auge de la extrema izquierda entre los descontentos. Dudo mucho del acierto de esta estrategia. Ni en lo económico. Ni en lo político.
Vemos en La Razón a un hombre vestido de sanfermines y un mini de cerveza en la mano. Cuenta el diario que es el líder de Bildu en Navarra y que insultó a la corporación municipal en la procesión que protagonizó en estas fiestas. Como titular destacado, el Ejército aparca el 60 por ciento de sus vehículos para ahorrar. Por último, las autonomías dicen que Hacienda no les ha informado de que estén al borde de ser intervenidas.
César Vidal opina que queda mucho por hacer en España: “Las grandes tareas nacionales no se acometen por temor a pisar callos; el país sigue su marcha hacia la suspensión de pagos e incluso la reelección peligra porque a los votantes les gustaría ver que las cosas van siquiera un poquito, aunque sea un poquito, mejor que cuando ZP desapareció de la escena. Quizá esto último sea lo único que consuela un poco al ver cómo los distintos equipos políticos y sociales no dejan de cosechar una derrota tras otra”.
El País arranca con los ‘hombres de negro’ de Montoro, que vigilarán las autonomías rescatadas. Hacienda enviará misiones de control a las comunidades que pidan ayuda. Fotografía para los manifestantes en Madrid, en su gran mayoría funcionarios, por los últimos ajustes. También en primera plana, el recorte castiga a las empresas con 7.500 millones en tres años: Hacienda endurece el impuesto de sociedades y quita bonificaciones.
Precisamente Montoro es el protagonista del editorial más destacado del lunes en El País: “El Gobierno se equivoca de nuevo al tratar de reproducir en los mecanismos de ayuda a las comunidades autónomas con problemas de financiación las duras exigencias de intervención que Bruselas ha impuesto a los países rescatados. El decreto endurece incluso las exigencias de control y se concede un poder de intervención exagerado. Bien está que se traten de frenar los excesos de los fastos autonómicos y que se vigilen las cuentas para evitar el falseamiento y la contabilidad creativa. Pero resulta excesivo que se arrogue la capacidad de intervenir por completo la economía de una comunidad por el simple indicio de que no esté cumpliendo el plan de rescate”.
ABC ilustra su portada con un supermercado madrileño abierto en domingo. Destaca la normativa que permite la actividad comercial las 24 horas del día los 365 días del año. Concreta que los bancos españoles pagarán al 2,5 por ciento el préstamo de Europa, con 30 años para devolver el dinero.
Isabel San Sebastián confiesa sentir nostalgia de España: “¡Qué pena da constatar que el tiempo ha borrado su lección y la Historia se repite invirtiendo los papeles! Hoy los taifas no rezan a Alá, sino al presupuesto público del que esperan la salvación eterna. Somos diecisiete enanos tanto más vulnerables cuanto más ensimismados en nuestro pequeño ombligo. Ese es el origen de la verdadera crisis”.
Ignacio Camacho escribe sobre su Andalucía y la situación política: “La derecha andaluza desaprovechó la conjunción astral de marzo y oportunidades así no se repiten en una generación. La única posibilidad de vuelco pasaría por la catástrofe del actual gobierno de la izquierda, nada inverosímil dada su pésima cualificación. Pero ya escribió García Márquez que las estirpes condenadas a un siglo de soledad carecen de segundas oportunidades sobre la tierra.