Víctimas palestinas
lunes 03 de septiembre de 2012, 23:58h
Ayer se conocía que este pasado domingo un joven palestino se 18 años moría al prenderse fuego a lo bonzo para protestar por la falta de oportunidades laborales en la franja de Gaza. El hecho, terrible en sí mismo, es si cabe aún más dramático por su más que previsible inutilidad. No obstante, pone de manifiesto una cruel realidad, cual es el negro horizonte que se cierne sobre la población civil palestina de Gaza. Según datos de Naciones Unidas, el ochenta por ciento de los casi dos millones de habitantes que hay en la Franja depende de la ayuda exterior, y la mitad de su población vive en una condiciones de pobreza francamente duras.
No hay una sola causa, así como tampoco un único responsable. A la falta de recursos de un estado que no es tal hay que añadir las trabas que impone Israel, las devastadoras consecuencias en lo económico que suponen estar gobernados por un grupo terrorista como Hamas y la falta de un liderazgo palestino que sea capaz de aglutinar un poder efectivo. Mientras, generaciones de jóvenes palestinos ven un futuro sin posibilidad alguna de progreso, y la desesperación que ello provoca se traduce en un clima de violencia casi imposible de erradicar. Es quizá una de las vertientes del conflicto palestino-israelí más olvidado tanto por sus propios actores como por la comunidad internacional, y ya va siendo hora de prestarle la debida atención.