Reflexiones sobre el Federalismo fiscal
jueves 18 de octubre de 2012, 20:03h
Hace unas semanas estuve en Madrid invitado por el Instituto Ortega y Gasset, durante esta estadía tuve oportunidad de ser testigo del debate abierto en España con motivo de la autonomía de Cataluña. Queda claro que en el corazón de la cuestión de la autonomía en cualquier régimen político encontramos siempre al federalismo fiscal, es decir la determinación de que nivel estatal recauda y que nivel estatal gasta; es decir cuales son las atribuciones de la nación y las regiones, provincias y municipios. La experiencia argentina en esta cuestión difícilmente pueda servir de ejemplo, a pesar que la Constitución Nacional sancionada en 1994 exprese sabiamente: “La distribución entre la Nación y las provincias y entre estas, se efectuara en relación directa a las competencias, servicios y funciones de cada una de ellas contemplando criterios objetivos de reparto…” Las 24 provincias argentinas son responsables de las tres principales demandas actuales de la sociedad: seguridad, educación y salud, pero existen grandes desigualdades en la eficacia con las cuales las provincias están afrontando estas responsabilidades. En este sentido es interesante echar una mirada a la magnitud del empleo estatal existente en cada provincia; en el primer lugar en cuanto a la importancia del empleo estatal dentro del total del empleo existente encontramos a la provincia de Santa Cruz donde se registra el record del empleo estatal, ya que cada 100 trabajadores nada menos que 39 trabajan en el gobierno. A esta provincia patagónica le siguen las provincias de La Rioja ((38 por ciento de empleo estatal) y Catamarca (34 por ciento). En el extremo inferior encontramos las provincias de Misiones (17 por ciento de empleo estatal) y Salta (19 por ciento). Estas grandes diferencias que existen entre las provincias en empleo estatal no se reflejan en una mejor cobertura o calidad de los servicios que deben prestar a sus habitantes, por ejemplo en materia educativa tenemos que la provincia con mayor empleo estatal es la que menos cumple el mandato legal de incorporar el 30 por cientos de los niños al sistema de Jornada Escolar Extendida (es decir doble turno horario). La explicación de estas enormes diferencias en el empleo estatal se encuentra en las grandes diferencias existentes en la coparticipación federal de impuestos por habitante. La coparticipación de los impuestos por habitante en Santa Cruz, La Rioja y Catamarca es injustificadamente entre 70 y 100 por cien mayor a la coparticipación por habitante en Misiones y Salta. La situación vigente en materia de empleo estatal muestra muchas otras desigualdades entre provincias, que no tienen nada que ver con la calidad y cobertura de las prestaciones que están a cargo del estado, sino que están determinadas por la distribución y utilización de recursos nacionales a través de una irracional coparticipación federal de impuestos. Son muchas las diferencias existentes y son muchas las situaciones donde prima el clientelismo y el favoritismo en las designaciones de empleados públicos, por esta razón necesitamos urgentemente un nuevo régimen de coparticipación de impuestos, como lo dispone el hasta hoy incumplido artículo 97 de nuestra Constitución Nacional. Este nuevo régimen debe apuntar a que los recursos tributarios vayan directamente a la mejor prestación efectiva de las obligaciones de las provincias en seguridad, educación y salud y no se disipen en empleos burocráticos.
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Economista
ALIETO GUADAGNI es economista graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, con estudios de postgrado en la Universidad de Chile y Doctorado en la Universidad de California (Berkeley)
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