El presidente de Estados Unidos,
Barack Obama, declaró este martes
"zona catastrófica" las áreas de Nueva York y Nueva Jersey afectadas por los fuertes vientos y anegadas por la marejada del ciclón "Sandy". La declaración, difundida por la Casa Blanca, pone a disposición de los gobiernos y comunidades locales los fondos, equipos y personal del Gobierno Federal necesarios para afrontar las consecuencias del desastre y socorrer a los damnificados por la tormenta, que ha matado en EEUU a 38 personas, según un recuento de la cadena CNN.
El estado más afectado por la supertormenta fue Nueva York, donde según el canal se registraron 15 víctimas mortales, incluyendo diez en la ciudad de Nueva York. El resto de los fallecidos se registraron en los estados de Maryland (2), Connecticut (2), Nueva Jersey (3), Pensilvania (3), Virginia (2) y Virginia Occidental (1), además de una de las tripulantes del velero "HMS Bounty", que naufragó a causa del huracán. En el estado de Pensilvania falleció un niño de ocho años después de que le golpeara un árbol caído por la tormenta, según informó la policía. Las víctimas registradas en el estado de Virginia fallecieron a causa de un accidente de tráfico provocado por las malas condiciones meteorológicas. Además, el ciclón, que ya se está debilitando mientras avanza por el sur de Pensilvania, se llevó la vida de una persona en Canadá.

La llegada a tierra del huracán "
Sandy" en la madrugada de este martes dejó también zonas costeras del noreste estadounidense bajo las aguas, cerca de 6 millones de personas sin electricidad y sumió en la parálisis un área de unos 1.600 kilómetros. "Sandy" tocó tierra al sur del estado Nueva Jersey sobre las 20 hora local (00.00 GMT), donde dejó ciudades anegadas, olas gigantes y fuertes ráfagas de viento de hasta 150 kilómetros por hora que prometen convertir este huracán en uno de los más fuertes y extensos que han impactado jamás en la zona.
Redenominado por el Centro Nacional de Huracanes como un "ciclón postropical", nada más tocar tierra la depresión perdió la rotación y la energía que le proveía el Atlántico, pero durante toda la noche azotó la costa este de EEUU con dureza. Los
efectos de "Sandy" se notaron desde Washington DC, la capital del Gobierno, hasta Nueva York, centro financiero mundial, pasando por estados más al oeste como Virginia Occidental, donde se registraron fuertes nevadas, o más al norte, en Canadá, donde una mujer falleció golpeada por un cartel que arrancó el viento.
El huracán "Sandy" provocó una
"devastación inimaginable " en la costa de Nueva Jersey, donde continúa el rescate y la evacuación de residentes atrapados en Atlantic City por las inundaciones con la ayuda de la Guardia Nacional, informó el gobernador del estado, Chris Christie. "El nivel de devastación en la costa de Nueva Jersey es impensable", aseguró un apesadumbrado Christie durante una rueda de prensa. El rescate de residentes de la costa, donde múltiples casas fueron arrancadas de sus bases y arrastradas por los vientos y corrientes, ha obligado a abrir más albergues, entre ellos uno en el aeropuerto de Teterboro, que el lunes cesó operaciones.
En Atlantic City (estado de Nueva Jersey), por donde penetró el centro de la tormenta, las inundaciones y las olas, amplificadas por las mareas,
inundaron zonas residenciales y barrieron el famoso paseo marítimo, dejaron la ciudad a oscuras y obligaron a emitir un toque de queda hasta las 6 de la mañana. Nueve estados, el Distrito de Columbia y un condado de Carolina del Norte se enfrentaron al primer embate de la tormenta en estado de emergencia y paralizados a la espera de que pasaran las aguas torrenciales y los vientos.
En Nueva York los
cortes de luz dejaron partes del perfil de Manhattan a oscuras y niveles récord de inundaciones en zonas como el Battery Park, con 4 metros de agua, así como una ciudad casi incomunicada, con puentes y túneles cortados, a excepción del túnel Lincoln.
Los
fuertes vientos sostenidos, por encima en muchos casos de los 130 kilómetros hora, mostraron escenas dantescas a lo largo del noreste de Estados Unidos con transformadores eléctricos iluminando la noche al explotar y sirenas que no han cesado en la madrugada.
Según Weather Channel, las inundaciones y el viento han dejado cerca de
6 millones de personas sin electricidad en una amplia zona del noreste estadounidense, desde el estado de Virginia hasta Nueva York, pasando por las ciudades de Washington DC o Filadelfia (Pensilvania).
Las inundaciones que anegaron el bajo Manhattan también afectaron a las
pistas de aterrizaje de los aeropuertos de JFK y de La Guardia en Nueva York, que al igual que los de Newark, en Nueva Jersey, Reagan-Washington, Dulles-Washington o Filadelfia no operaron vuelos. Según Flightaware, desde este lunes se han cancelado casi 14.000 vuelos en 11 aeropuertos, y se espera que mañana se suspendan 4.815 conexiones, un número que podría aumentar mientras la depresión avanza al oeste.
En Virginia Occidental se registraron hasta
30 centímetros de nieve con vientos de hasta 80 kilómetros por hora, mientras que el frente nuboso sigue avanzando y ampliando unos daños que se esperan por varios miles de millones de dólares.
Dado que "Sandy" ha dejado de ser un fenómeno tropical, el CNH dejará de hacerle seguimiento a partir de esta noche y su último boletín al respecto será el de las 03.00 GMT. A partir de entonces será el Centro de Predicción Hidrometeorológica (CPH) de EE.UU. el que estudie su evolución.