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Revista de prensa

"No me sueltes que me estoy muriendo"

viernes 02 de noviembre de 2012, 09:55h
La noticia de la tragedia en la macrofiesta de Halloween en Madrid que acabó con tres jóvenes muertas, una en estado crítico y otra grave es portada en todos los diarios de este viernes. Así, leemos: “El negocio de la noche más tétrica acaba en tragedia”, “Una bengala desató la tragedia”, “Tres jóvenes mueren aplastadas en una fiesta con 10.000 personas”, “No me sueltes que me estoy muriendo” y “Era angustioso, a cada paso que dabas te encontrabas una pelea”. Además, la opinión, que viene cargada de reflexiones sobre los hábitos de ocio y diversión de la juventud y en la que destaca la coincidencia –leer a Lucía Méndez y a Ignacio Camacho– de acordarse de la llave en la puerta, esa que da la tranquilidad de que tu hijo o hija está ya en casa.

El Mundo titula “El negocio de la noche más tétrica acaba en tragedia” y destaca que la organización permitió la entrada de menores y encender petardos y bengalas, algunas en el escenario. Tres jóvenes muertas, una en estado crítico y otra grave en la macrofiesta. La foto es para varios jóvenes amontonados tras la avalancha en las instalaciones del Madrid Arena. Más cosas, “Batasuna y PNV preparan otra conferencia de Ayete para tratar de los presos” y “La Guardia Civil pide que declare por malversación el presidente del Parlamento balear”.

Lucía Méndez recuerda en El Mundo ‘La llave en la puerta’ y dice “De madrugada, con un ojo puesto en el móvil que reposa en la mesilla por si llega un whatsapp y el oído en la puerta por si suenan las llaves, hizo memoria y no fue capaz de atrapar el momento en el que la niña se hizo mayor… Hay que ser moderno y aceptar que las costumbres y los horarios han cambiado. Ahora no hay diversión si no es a las cinco de la mañana y si no corre generosamente la ginebra por las venas… Las cinco y al fin y al cabo tiene suerte. A ella nunca le ha pasado nada. Ha recibido una buena educación. Pero a estas horas y en una fiesta como las tres o cuatro que hay cada año en el Madrid Arena, nada bueno puede uno encontrarse. Ya se sabe cómo son estas fiestas, y los padres que no lo sepan deberían informarse… Las seis y se va acercando el momento crítico. Un poco más y escuchará la llave en la puerta. Todo en orden. Vendrás cansada, un Cola Cao calentito y a dormir. Por el pasillo, pensó en los padres que no han tenido tanta suerte y nunca llegaron a escuchar la llave en la puerta”.

La Razón titula “Una bengala desató la tragedia” y muestra una foto casi a toda página del momento en el que se ven los cohetes. Apunta que la Policía recopila imágenes para identificar a quienes lanzaron los cohetes que causaron la avalancha en la que murieron tres chicas y que los jóvenes pensaron que las detonaciones eran disparos e intentaron huir. Dos cosas más, “La localización de los tres zulos de la jefa militar daría la puntilla a ETA” y “El PP reúne a empresarios catalanes para avisarles del riesgo de la independencia”.

La Razón también habla de la noche de Halloween en Madrid en su editorial y señala que “habrá que esperar a que la Policía termine la investigación sobre la tragedia para reclamar las responsabilidades a que haya lugar. En principio, y sin rechazar las alegaciones de la empresa organizadora del festejo, es imposible sustraerse al hecho confirmado de que se permitió el acceso de menores a la sala y de que en la mayor parte de los casos no se llevaron a cabo controles de seguridad que impidieran la introducción de objetos peligrosos como cohetes, bengalas y petardos”. Apunta, igualmente, que “cuando se alega que es prácticamente imposible ejercer un control eficaz de todos y cada uno de los asistentes a un espectáculo multitudinario, se entra, en realidad, en el punto esencial de los hechos: la imposibilidad de garantizar la seguridad de una multitud confinada en un recinto y con el umbral de alerta disminuido a causa del alcohol, el ruido y el calor… Estremece pensar qué hubiera ocurrido si las bengalas y los petardos hubieran causado el pánico en mitad de la sala atestada. Se impone, de una vez por todas, una reflexión sobre la conveniencia de limitar este tipo de fiestas a los espacios abiertos o, en su defecto, exigir de los organizadores unas medidas de control de acuerdo con el peligro potencial que representa el manejo de multitudes”.

El País señala que “Tres jóvenes mueren aplastadas en una fiesta con 10.000 personas” y destaca que un petardo desata la avalancha en un vomitorio de tres metros de ancho del Madrid Arena en plena celebración de Halloween. La foto, para la montonera de personas. Además, “Romney se atasca en un sprint electoral bajo los efectos del huracán”, “Cinco grupos hoteleros financiaron ilegalmente al PP y “Ginecólogos unidos contra Gallardón”.

El editorial de El País se titula ‘Fiestas de alto riesgo’ y señala que “la tragedia ocurrida durante la noche de Halloween en el Madrid muestra los elevados riesgos que implica la concentración de muchos millares de personas en un recinto cerrado, sobre todo si los controles son tan laxos como lo revela la entrada de menores a una macrofiesta donde se sabe de antemano que va a correr el alcohol en abundancia. Y es indudable que había menores, no solo porque lo digan numerosos asistentes, sino por el hecho de que una de las chicas gravemente heridas cuenta con 17 años. Tal vez un control más serio tampoco habría detectado la bengala y los petardos que, al parecer, dieron origen a la avalancha humana, pero refuerza la sospecha de que resulta fácil provocar un desastre en esos actos” Concluye que “más allá de esas cuestiones, hay que plantearse si tiene sentido permitir la concentración de tantas personas en un recinto cerrado para fiestas masivas sin extremar las medidas de seguridad. No es divertido someterse a controles cuando se va de fiesta, pero la experiencia de los grandes estadios de fútbol no debe echarse en saco roto”.

ABC titula con un textual sobre el desastre en el Madrid Arena. Con una foto del montón de personas en el suelo, dice: “No me sueltes que me estoy muriendo”. Señala que jóvenes supervivientes relatan como una macrofiesta derivó en una ratonera mortal. Más cosas, “Portazo de Moscú a Artur Mas”, y cuenta que pidió sin éxito citas con 4 ministros, un viceministro y una entrevista con el diario oficial ruso, y “Tres mujeres de una misma familia mueren al arder su piso en Sabadell”.

El editorial de ABC habla de “Culpas y lecciones de una tragedia” y señala que “los motivos para reflexionar no se acaban en los aspectos puramente legales de la tragedia” y concluye que “hay un problema de fondo sobre los hábitos de ocio de una parte de la juventud”.
Sobre el mismo tema, Ignacio Camacho titula su columna “Las llaves en el rellano” y dice que “recuerdas la desazón de otras madrugadas ante la habitación aún vacía, la maldita punzada de incertidumbre y congoja”. Señala que “te ha despertado el portazo a media madrugada y en vez de cabrearte has suspirado. Por esta vez, y al menos hasta el próximo fin de semana, no será el tuyo el móvil que suene con el timbre fatídico de una llamada de emergencia. Acabas de obtener otros seis días de sosiego”.

La Gaceta titula “Era angustioso, a cada paso que dabas te encontrabas una pelea” y apunta a las armas blancas, botellón y fallos de seguridad en la tragedia de Halloween. La misma foto de la montonera y de las caras de las chicas.
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