Lo que hablaron Artur Mas y Rajoy en el AVE
jueves 10 de enero de 2013, 08:12h
Durante el trayecto de la inauguración del Ave entre Figueras y Gerona, la conversación entre Artur Mas y Rajoy fue aparentemente distendida. Sentados con el Príncipe de Asturias y la ministra de Fomento, los temas de conversación se limitaron a comentar aspectos de sus actividades y comilonas durante la Navidad y se lanzaron alguna que otra puya sobre el Real Madrid y el Barcelona. Ya se sabe que el presidente del Gobierno es seguidor del Madrid y Artur Mas, como no podía ser de otra manera, del Barcelona.
Pero cuando terminaron el recorrido y llegó el turno de las declaraciones, no es que se abriera la caja de los truenos, pero sí es verdad que cada uno cumplió el papel que le correspondía.
Rajoy, muy a la gallega, comentó las ventajas de unir territorios y así defender la unidad de España. Aunque éstas no fueron las palabras literales, el discurso, metafórico e irónico se planteó en ese estilo entre ambiguo pero sin fisuras del presidente del Gobierno. Pero dejó bien claro que Cataluña era y es una de las Comunidades más beneficiadas por los fondos estatales. Ya al día siguiente, Soraya Saénz de Santamnaría esgrimió los datos en los que demostraban las palabras de Rajoy; esto es, que Cataluña ha sido más beneficiada que cualquier otras Comunidad española
Pero Artur Mas, también en su papel de víctima nacionalista, lloriqueó un poco sobre la financiación de las infraestructuras en general y de las subvenciones en particular del Estado español a Cataluña. Pues una de las contradicciones y uno de los gestos escandalosos del Gobierno catalán es que con una mano piden dinero y con la otra, la independencia.
Ahora hay que esperar la famosa reunión que se celebrará en unos días en La Moncloa y donde nadie espera sorpresas. Artur Mas lanzará su órdago sobre la independencia y Rajoy intentará hacerle ver que es inconstitucional, ilegal y, sobre todo, una chorrada que sólo llevaría a Cataluña a la ruina y que ni España ni Europa lo consentirán.
Pero los aliados de Mas, los radicales independentistas de ERC, sólo apoyarán al actual Gobierno de la Generalidad si sigue dando pasos adelante sobre la independencia. Y Artur Mas que ha llenado la campaña y se ha llenado la boca de soberanismo se encuentra entre la espada y la pared. De momento, le ha servido para camuflar su nefasta gestión en los escasos dos años que ha presidido la Generalidad y las presuntas acusaciones de corrupción que andan por los Juzgados. El 2013 estará cuajado con esta polémica. Y hay que esperar a ver cómo acaba. Porque se han enredado ellos solitos en una red de la que les resultará difícil escapar vivos.