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mago

Juan Tamariz: "Si pudiera hacer desaparecer algo, lo primero sería el paro"

sábado 12 de enero de 2013, 15:32h
Se abre el telón del Festival de Invierno de Torrelavega y aparece el mago Juan Tamariz, el ilusionista más popular del país, que se presenta con su espectáculo "Magia potagia" y un deseo: hacer "desaparecer el paro o, mejor, la causa del paro".
Fiel a sus señas de identidad -el violín que simula tocar al terminar sus números y el optimismo contagioso-, este mago reconoce que recién cumplidos los setenta años ya tiene fijada la fecha de su retirada. Será dentro de treinta años, aunque hasta entonces promete seguir "ilusionando" a miles de personas.

Incluso después de casi 20 años alejado de la pequeña pantalla para dedicarse al teatro, un lugar donde reconoce disfrutar mucho por la cercanía con el espectador, en breve actuará de manera puntual en un programa que prepara el mago Jorge Blas. "Para mi la televisión fue una época y ya está", reconoce.

"La magia es un arte que busca la maravilla, el encantamiento, la fascinación, la infancia recuperada. Yo estoy contento mientras hago los juegos y lo que deseo es transmitir el asombro, el misterio y, a la vez, la alegría a los espectadores", afirma este ilusionista de la primera generación de la Escuela de Magia de Madrid, reconocida mundialmente como el círculo más prestigioso de cartomagos.

Tamariz sigue investigando, buscando y creando nuevos trucos pues, a su juicio, "si se pierde la ilusión y las ganas de mejorar uno se queda como muerto".

También reconoce que en los últimos años ha mejorado mucho la percepción social y del público respecto a la magia, pues cuando él empezó "a los adultos les daba rabia reconocer el valor de los trucos porque pensaban que habían sido engañados cuando en realidad habían sido ilusionados".

Hoy es todo lo contrario. "Ahora es cada vez mayor el número de personas que entienden que la magia es un arte, un arte que se debe sentir y gozar".

Para Tamariz sus juegos "son como sueños", que siempre empiezan en su cabeza imaginándose qué le gustaría que pasase sobre el escenario, para luego trabajar en su perfeccionamiento. "Igual tardo meses o años en conseguirlo porque hay que entrenar la técnica, la parte psicológica, el dramatismo... hasta que se consigue".

Su "cha chaaaannn" es ya famoso. "Es un grito jubiloso de la alegría contenida, la adrenalina que te produce hacer el juego y sentir las caras fascinadas de los espectadores y cómo les sale la niña o el niño interior que llevan", afirma este mago para quien el truco definitivo sería hacer desaparecer el paro.

"Si pudiera hacer desaparecer algo, lo primero sería el paro o, mejor, la causa del paro", afirma.

Considera que cada vez hay más y mejores magos, y para todos ellos recomienda "leer mucho" porque allí es donde él aprendió casi todo lo que sabe, y que vean magos en directo -o en youtube, que es lo que se lleva ahora-.

"Pero sobre todo -aconseja- que tengan pasión, que tengan ese fuego interior que te quema y te lleva hacia la magia".