www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Causa general contra España

José Antonio Ruiz
x
jantonruytelefonicanet/9/9/20
viernes 01 de febrero de 2013, 20:21h
España está sobrecogida por culpa de los “sobrecogedores” y de tanto trincón como anda suelto, sin collar ni bozal, esperando a que prescriba el delito para descojonarse de la risa, sin caer en la cuenta dequeloquede verdad va a prescribir es España.

La fachada ibérica está más abombada y cuarteada que la cubierta con celulitis del Palau de les Arts de Valencia. Lo malo es que no hay ningún Calatravocaritativo dispuesto a hacerle la liposucción y darle una mano de pintura al mamotreto por amor al arte, osease, sin pasar el cazo, para cobrar la chapuza en ¡Beee!

No me extraña que doña Cayetana, la duquesa de Alba, esté montando un gallinero intramuros del Palacio de las Dueñas, junto al huerto donde madura el limonero machadiano, allí por donde además de don Antonio también correteó Carlitos Falcó, marqués de Griñón, antes de graduarse cum laude en el virtuoso arte de la conquista de damiselas hermosas, a cuenta de subyugarlas por lo bajini hablándoles al oído del elixir del amor fecundo salido de las uvas Cabernet Sauvignon y Chardonnay. Así, cualquiera. ¡Qué crack! Grande… de España… hoy doliente.

Pero no es de uno de mis admirados héroes favoritos de quien toca escribir hoy, sino de la España enmierdada del latrocinio, que a punto está de desplomarse como la cubierta de Las Ventas, salvo que en el tiempo de descuento, antes de escuchar el tañido fúnebre de la campana del cementerio patrio, consigamos encontrar una respuesta plausible a la pregunta acerca de cómo reconstruir un país sin propósito de enmienda, que además no se deja querer el muy cabrón, y donde está empezando a escasear el espacio para un despropósito más.

Alguien se está pasando con el tequila. Está la necrópolis más expoliada que la Biblioteca deiGirolamini de Nápoles. Con tantos Alibabás empalmados, lo anormal sería no hacerse aficionado pongamos por caso a la taxidermia, como Jesulín; o ponerse a cubierto, como Eloísa, a la sombra de un almendro, para entregarse a la lectura de las obras completas de Nietzsche, aquel que dijo «lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti».

Acabaremos estando todos bajo sospecha y en libertad condicional con cargos y bajo fianza, si es que no lo estamos ya. Hemos pasado de amnistiar a los presos políticos que luchaban por unos ideales (acertados o equivocados), a amnistiar a los ladrones gominolos, de audioficial y secretaria molona.

La sesión del miércoles en el circo de la Carrera de San Jerónimo pasará a la historia como una secuela de El último tongo en Madrid, donde Mariano y Alfredo, en lugar de agarrarse (como el paciente al dentista) de la mismísima huevera, parecieron querer emular a María Schneider y Marlon Brando en París. Digo yo que para estar así, que se besen o inclusive vayan a mayores y se conozcan carnalmente, pues lo mismo hasta les gusta la experiencia y repiten.
O eso, o se ponen de acuerdo y ejercen la acusación particular cogidos de la mano contra las informaciones de El País y El Mundo. Lo que huele a estercolero es esta entente cordial de juegos florales, mamoneo, enjuague y blindaje recíproco, a cuenta del “hoy por ti y mañana por mí”.

Y en estas que va Arturo, el de la larga quijada, y nos pide a los españoles otros 9.000 millones de talegos, con la desvergüenza añadida de avisar de antemano que no sólo no piensa bajar la persiana de ninguna embajada, sino que además se proponeexpandir la red de sucursales del régimen al resto del orbe terráqueo.

Si Rajoy accede al chantaje, que no sea con mi dinero.Si el rey Arturo quiere perpetrar el golpe, que se lo costee de su bolsillo, previa declaración de quiebra de la Catalonia independiente. Pero que los contribuyentes tengamos que hacer frente a 20.000 millones de euros para evitar la bancarrota, pasa de castaño a castaña milonga.

A este cronista le preocupa más la abdicación de España que la del Borbón a quien la reina Beatriz de Holanda le ha sugerido por la vía del sujeto elíptico la idea de la prejubilación. No es la Monarquía la que atraviesa sus horas más bajas, sino el estado de salud mental del país. De seguir el silogismo de Raúl del Pozo («los reyes no abdican, hay que guillotinarlos»), es a España a la que habría que pasar por la sala de despiece del Matadero de Legazpi, donde el paseo de la Chopera.

Algunos ilusos siguen pensando que todo esto tiene fácil remedio poniendo en marcha un Plan Nacional de Estabilización Económica, como el que se sacaron del bombín los tecnócratas del Opus Dei fichados por Franco a finales de los cincuenta, en plena fiebre de los pantanos, en tiempos de Eisenhower y del Seat 600. (…) Pero para mí que antes de tratar de levantar el tenderete habría que asegurarse que se ha hundido del todo y que ya no podemos caer más bajo.

Lo que tienen que hacer todas las gargantas profundas es salir de la cueva y tirar de la manta en lugar de callar como putos después de arrojar la primera piedra. Y si tiene que caer hasta el apuntador, que caiga.

No sólo Mou, el puto amo, tiene varios frentes abiertos y dividido el vestuario merengue, según la quintacolumnista Sara Carbonero, que de todo aquello que concierne a la Casa Blanca tiene información de primera mano, en el doble sentido de la palabra guante blanco.

No se sabe muy bien donde termina la novia y empieza la periodista, o viceversa; la misma que se lleva el trabajo a casa y todos los días se puede permitir el lujo de salir de casa camino del trabajo con varios titulares bajo el brazo. Sara sólo hay una, menos mal, pues sólo con una neurona se puede atribuir los versos del “caminante no hay camino…” a Joan Manuel Serrat. Y luego nos preguntamos qué le pasa a la profesión que está como está.

«Yo en presencia de semejante trasero no puedo concentrarme en los papeles», ha reconocido Rainer Brüderle, el líder parlamentario del Partido Liberal alemán, a quien más de una vez, y de dos y de tres se le han ido los ojos detrás del pandero respingón de una periodista bella pero sobradamente preparada y con un par (Laura Himmelreich), que ha puesto en su sitio al muy guarro. (…) Aquí en España este cronista, en presencia de tanta mierda, no puede escribir sin soltar tacos.

Don Emilio Botín ha dicho que cree que España está cerca de un “cambio de ciclo”; pero no se atreve a aventurar si será para mejor o para peor… todavía.

¡Con lo a gustito que se tiene que estar a esta hora en el carnaval de Venecia!

José Antonio Ruiz

Periodista

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios