El paro sigue lastrando a España
martes 05 de marzo de 2013, 00:28h
Nunca ha habido tanto paro en España. Al cierre de febrero había 5.040.222 personas desempleadas, una cifra cuya gravedad convierte este asunto -o así debería ser- en la máxima prioridad del Gobierno. Cierto es que el aumento del paro en 2013 es la menor en este mes desde 2008, aunque eso es apenas nada al lado de los cinco millones largos de desempleados. El panorama es aún más desolador si nos atenemos a las cifras que el mes pasado ofrecía la Encuesta de Población Activa, a tenor del las cuales el pasado año España tenía a 5.9650.400 personas en paro. El dato, terrible en sí mismo, es aún peor si se hace una valoración más global: la suma de desempleados y pensionistas rebasa los 13 millones de personas, por apenas 17 millones que trabajan -y que, por tanto, deben en gran medida sufragar al resto-. Por si esto fuera poco, el paro juvenil supera el 55 por ciento.
Con este prisma resulta aún mucho más grosero que temas como la corrupción -si cabe, aún más sangrante con casi 6 millones de desempleados- o el órdago secesionista en Cataluña focalicen el debate político. En cuanto a lo primero, resulta comprensible que la ciudadanía vea más a la clase política como problema y no como solución, habida cuenta del montón de personajes sin escrúpulos que se amparan tras unas siglas para lucrarse a costa del dinero público. Por lo que respecta al soberanismo de los nacionalistas catalanes -PSC incluido-, Artur Mas, Oriol Junqueras y compañía deberían calibrar la verdadera magnitud del problema del paro. Un problema que afecta también a su comunidad autónoma, unido a las dificultades económicas por las que atraviesa Cataluña. Esa y no otra debería ser la prioridad de toda la clase política.