El 99,8 por ciento de los malvinenses le ha dicho no a los reclamos soberanistas de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, a través de un referéndum en donde los habitantes del disputado archipiélago del Atlántico Sur, votaron a favor de permanecer bajo la soberanía británica.
Casi un 100 % de los malvinenses que votaron en el referendo del 10 y el 11 de marzo apoyó que el archipiélago continúe bajo
jurisdicción del Reino Unido.El Gobierno de las Malvinas convocó este plebiscito en respuesta a la reclamación territorial de Argentina, que presiona al Reino Unido para que inicie un proceso de negociación para resolver la disputa territorial de las islas del Atlántico sur.
Tras el recuento de votos realizado en el ayuntamiento de Puerto Stanley, el jefe de la mesa electoral, Keith Padgett, anunció que el porcentaje de votantes que
dijeron "si" a que las Malvinas continúen como territorio dependiente del Reino Unido fue del 98,8 %, pero este porcentaje fue corregido por él al 99,8 %.
La participación de los malvinenses en este plebiscito fue del 92 %, una cifra muy esperada dada la gran expectación que esta consulta había generado entre esta pequeña comunidad.
Según los datos divulgados por la mesa electoral,
1.518 personas votaron en esta consulta, de las cuales el 99,8 % lo hizo a favor del "si" y un 0,2 % optó por el "no".
El resultado del referendo era ampliamente esperado por los habitantes de estas islas del Atlántico sur, cuyo gobierno había decidido convocarlo como manera de dejar claro el deseo de continuar bajo soberanía del Reino Unido.

La sala del Ayuntamiento de Puerto Stanley estalló en un grito de alegría colectivo de legisladores de las islas y de los malvinenses que se
congregaron para escuchar el resultado.A pocos metros del edificio municipal, otros habitantes de las islas cantaban y bailaban tras conocer el resultado.
El Gobierno legislativo había dispuesto
cuatro colegios electorales fijos en las dos islas principales, Soledad y Gran Malvina. Se habilitaron también cinco centros de votación "móviles", cuatro de ellos en vehículos todoterreno y uno en avioneta, que ayer visitaron los poblados más alejados de este archipiélago.
Los habitantes de las Malvinas (Falklands para los británicos) tenían que responder con un "si" o un "no" a la pregunta si desean que las islas continúen como territorio dependiente del Reino Unido de ultramar, como se llaman a las antiguas colonias.
Para este
referendo, el primero de este tipo que se celebra en las islas, diez observadores de varios países han supervisado que la votación fuera justa y transparente.

Tras conocerse el resultado, el jefe de esta delegación de observadores, el estadounidense Brad Smith, dijo que la votación fue "libre y justa" y reflejó la "voluntad" de los habitantes de las islas Malvinas.
El Gobierno argentino ha indicado que no aceptará el resultado del plebiscito, que considera ilegal.
Argentina, que reclama las islas desde 1833, se niega a incluir a los malvinenses como una tercera parte de la disputa y busca negociar sólo con el Gobierno central de Londres.
Reino Unido pide respeto a ArgentinaAnte la contundente respuesta de los malvinenses,
el primer ministro británico, David Cameron, pidió este martes al Gobierno de Argentina que "respete" los deseos de los malvinenses, que han votado por abrumadora mayoría permanecer bajo soberanía británica.
Tras conocerse el resultado del referéndum celebrado en las islas, Cameron subrayó que los isleños "no podrían haber sido más claros" en su voluntad de ser británicos e instó a "a todo el mundo, incluida Argentina" a respetar ese punto de vista.
Un llamamiento al que se unió el ministro británico de
Asuntos Exteriores, William Hague, en donde urgió en un comunicado "a todos los países" a aceptar el resultado de la consulta, ante el anunció del Gobierno de Buenos Aires de ignorar el referendo.
"Saludo el resultado, el cual demuestra más claramente que nunca que los malvinenses quieren seguir siendo un territorio británico de ultramar", afirmó
el jefe del Foreign Office.El ministro recalcó el derecho de los habitantes de las islas a "determinar su propio futuro y decidir qué camino quieren tomar". "Es correcto que, en el siglo XXI, se respete ese derecho", añadió en un comunicado.
"Todos los países deberían aceptar los resultados de este referéndum y apoyar a los malvinenses en el desarrollo de su hogar y su economía", subrayó Hague, quien les deseó "éxito en ese empeño".