Revista de prensa
[i]El Mundo[/i] critica el "sectarismo" y "amarillismo" de [i]El País[/i]
miércoles 03 de abril de 2013, 09:42h
El Mundo dice que “El esquí de lujo de Bárcenas en Alaska destapó su botín suizo” y apunta que su petición de una tarjeta de crédito con 25.000 euros de límite para el viaje alertó a las autoridades y a la Policía. Otro asunto, el juez que encarceló al narco Dorado apunta que “La investigación no detectó indicio de nada contra Feijóo” y señala que “había fotos de mucha gente más, era muy dado a hacerlas. No se incautó ninguna por irrelevantes”. También, “El Ayuntamiento costeó 203 clases de golf para Aznar y sus familiares”, “El olor de los etarras, clave en el juicio por los asesinatos de Capbreton” y “El desempleo cae ligeramente en el marzo con la contratación más baja en 15 años”.
Editorial favorable a Feijóo y contrario a la “manipulación que no se sostiene” que, en opinión de este diario, está sufriendo: “El prejuicio de retrospectiva es un sesgo cognitivo que consiste en la tendencia a reinterpretar lo que sucedió en el pasado en función de la información de la que se dispone en el presente. Con este efecto ha jugado el periódico que ha publicado unas fotos de Alberto Núñez Feijóo junto a una persona que, seis años más tarde, fue condenada por narcotraficante. La presentación de esas fotos como una mácula para su reputación constituye una mezcla de manipulación política y amarillismo. Igual podrían publicarse fotos de Rubalcaba con Roldán o de Felipe González con Rafael Vera. Pero claro unos son del PSOE y feijóo, del PP. Un doble rasero que pone en evidencia el sectarismo de un diario que sólo mira con el ojo izquierdo”.
La Razón abre con el ministro Montoro: “Éste será el último año de la crisis económica” y “No nos preocupa la consulta catalana, sino financiar sus servicios públicos”. La foto es para el titular de Hacienda rodeado de 6 ministros (Morenés, Mato, Gallardón, Margallo, Pastor y Báñez) además de Ana Botella y Javier Arenas. Por otra parte, “ETA intenta paralizar el juicio de Capbreton con una exclusiva de La Razón”, “Monago denuncia que UGT Extremadura difunde el cartel de ‘Se busca’ para acosarle” y “El Gobierno catalán garantiza a ERC que renunciará al derecho a decidir”.
Alfonso Merlos dedica su columna a “la G de los ERE”, que no es otra que la del presidente Griñán: “Los socialistas andaluces son unos cachondos. Porque si nos los tomásemos en serio deberíamos colegir inmediatamente que son unos ignorantes pata negra. O simplemente una banda. ¿Pues no van y dicen que están haciendo un ejercicio irrestricto e incondicional de transparencia? ¿Pues no van y añaden que ellos y no otros han colaborado de forma rotunda y proactiva con la justicia? Señor Griñán, acabe con esta burla y, si tiene lo que hay que tener, tire de la manta, que no es lo mismo que liarse la manta a la cabeza. By the way, señores Toxo y Méndez, cuando tengan un ratito aclaran algunos de los interrogantes escandalosos sobre sus cuentas; y en otro huequecito dicen algo, lo que sea, sobre el modo y manera en el que los sindicatos de clase mecían la cuna de los ERE y se lo llevaban muerto. De nada”.
El País abre con “Madrid se alinea con Cataluña al exigir a Rajoy más financiación” y destaca las palabras del consejero madrileño: “Al final, todos los Gobiernos acaban poniendo más dinero”. Por otra parte, “Artur Mas tensa la cuerda de la negociación con el Ejecutivo”, “El juez imputa por cohecho al expresidente de Navarra”, “Corea del Norte agudiza la crisis al reactivar su programa nuclear” y “La sombra de Chávez marca el inicio de la campaña venezolana”.
En su editorial más destacado, este diario critica la secreta relación entre el Gobierno central y el catalán, el silencio sobre lo hablado entre Rajoy y Mas: “Casi dos semanas después de la reunión secreta entre Artur Mas y Mariano Rajoy, ninguna de las partes ha ofrecido información solvente sobre la cita. Y no porque fuera banal o intrascendente. El equipo de Mas cuenta a sus aliados que todo sigue según lo pactado entre ellos, mientras pide a Rajoy que no le apriete por el lado económico y que sea muy discreto. A su vez, Rajoy, siempre partidario de explicarse poco o nada sobre cualquier tema, parece acceder a mantenerse silente respecto a este asunto. La opacidad practicada lleva a un concepto aberrante de la democracia como puro teatro que se escenifica con vistas a los ciudadanos, mientras las cosas importantes se negocian por detrás y en penumbra. El repentino secretismo en un tema tan delicado, lejos de favorecer la comprensión, atiza sospechas y especulaciones. Mas y Rajoy están obligados a aclarar de qué hablaron y qué consecuencias tiene o va a tener esa conversación, porque es inaceptable que las relaciones entre Cataluña y el resto de España se negocien en la oscuridad”.
ABC destaca que “Toxo firmó que la sociedad de los ERE carecería de ánimo de lucro”, pero la foto y el mayor espacio es para “CiU y ERC muerden la mano tendida de Rajoy” y apunta que el desafío soberanista continúa al señalar Junqueras que el acercamiento es “una gran mentira” y que la única prioridad es la consulta. Además, “El PSOE se ensaña con la hija del líder anticastrista Oswaldo Payá” y “La Semana Santa alivia las cifras del paro con un descenso de 4.979 personas”.
Ignacio Camacho intenta describir la situación del soberanismo, en situación de limbo: “Hoy por hoy el soberanismo sólo puede obtener la soberanía sobre un pufo, un montón de nada lleno de deudas. La cosa está ahora mismo en un impasse, que es el sitio o el estado en que más le gusta situarse a Rajoy. Un limbo de indefinición en el que se mueve con comodidad fumándose un puro de sobremesa y jugando una partida de mus con el destino en la que el destino casi siempre se termina impacientando porque no ve las cartas claras. Pero el tiempo corre en su contra porque no tiene dinero ni para la papelería y no lo va a obtener convocando referéndums, que además cuestan una pasta. El pulso se presta a estereotipos de chiste: iban un catalán y un gallego, etcétera. Se admiten apuestas”.
La Gaceta abre con una de sus exclusivas: “Anxo Quintana, atrapado. Por la boca muere el pez” y recuerda que el nacionalista gallego mintió sobre su relación con el constructor Jacinto Rey.