Revista de prensa
Los GAL vuelven a las portadas con el asesino de Brouard
lunes 15 de abril de 2013, 09:15h
El Mundo abre con un contundente “Yo asesiné a Brouard” y destaca que Luis Morcillo confiesa por primera vez el crimen de mayor alcance político de los Gal. Morcillo señala también: “Mi compadre Rafael Masa me dijo que si no lo hacíamos su jefe lo echaba. Su jefe era seguramente Sancristóbal, con quien trabajaba en Interior”. Fotografía para Morcillo en la actualidad. Más cosas, “Críticas al Gobierno en el propio PP: “No hay relato, ni peso, nadie explica nada”, “Sanidad exige a las CCAA que aclaren si cobran la dependencia por los fallecidos” y “Flores en persona abrió la verja para que entrasen todos”.
Carlos Cuesta habla de asaltadores: “No se me ocurre otro calificativo para definir a los nuevos apóstoles del saqueo fiscal. Hoy España es el quinto país del mundo con un mayor saqueo fiscal sobre sus nóminas. Quedan menos de tres años de legislatura. Ene se plazo elegiremos al partido que guíe, entre otras cosas, el futuro de la economía. A estas alturas nos debatimos entre un partido, el PP, que no deja de subir impuestos mientras afirma que no le gusta subirlos, y otro, el PSOE, que directamente plantea el suicidio fiscal de un país en el que, sin contar con su plan chavista, el consumo ya cae a ritmos de casi el 9 por ciento. Por nuestro bien, esperemos que alguno vuelva a la cordura”.
La Razón accede a la estrategia de la izquierda radical para sitiar el congreso y titula “25-A Objetivo: Un Estado ingobernable”. Destaca que el asedio tiene el apoyo de Cayo Lara. El diario entrevista al ministro de Defensa: “Es irresponsable poner en tela de juicio a la Casa Real”. Más cosas, “Rajoy llevará a Bruselas un plan de reformas sin nuevos ajustes” y “La oposición denuncia fraude electoral en Venezuela”.
Alfonso Merlos pide stop a la subversión: “No le demos más vueltas. Buscan el trastorno, la revuelta, la destrucción del sistema de valores y principios establecido. Poner en jaque al Gobierno de Rajoy, y a la Monarquía Parlamentaria, y quebrar los principios cardinales que vertebran la Constitución y rigen la convivencia entre españoles. Es el caos, la anarquía. El levantamiento de un sistema nuevo sin fuste ni criterio ni concierto. Hay que estar con el Cuerpo Nacional de Policía. Y con el Gobierno. Queremos orden y tranquilidad. Esta nación tiene unos hijos que sólo quieren prosperidad y progreso y lo mejor para todos; para la mayoría; para los que demandan un estado de cosas en el que haya menos sufrimiento y precariedad, y más felicidad y bienestar. Allá aquellos que busquen la pelea barriobajera, la gresca gratuita, el puñetazo por el puñetazo. Da igual que sea asediando los centros más sagrados del poder democrático. Porque enfrente nos encontrarán a quienes tenemos de nuestro lado la fe y el convencimiento de que este país va a ir a más; de que necesita, con sus defectos y limitaciones, el impulso de este Gobierno; de que, más pronto que tarde, vamos a tener lo que queremos y por lo que soñamos. Estamos buscando lo mejor para nosotros, y nuestras familias, y nuestra nación. Y al revés. ¿Alguien no se ha enterado?
El País dice que “El FMI dispara la alarma por el fracaso europeo ante la crisis” y señala que la escasa liquidez y la lentitud de los bancos ahogan la zona euro. Otros temas, “Fiscalía y PP presionan al juez para cerrar el sumario de Gürtel” y destaca que Ruz espera concluir la instrucción antes del verano tras casi cinco años de investigación; “Andalucía se queda sola en su decreto antidesahucios” y una grabación recoge el caos policial tras la tragedia del Madrid Arena: “Ha sido un mal corte de droga o el alcohol.
El País denuncia en su editorial principal el regreso a la política del ladrillo del Partido Popular, esta vez a cuenta de la Ley de Costas: “La tramitación parlamentaria de la reforma de la Ley de Costas inicia sus últimos pasos. El proyecto va a ser debatido en breve en el Senado y, a medida que avanza, el Partido Popular agrava con nuevas enmiendas la amenaza de regresión hacia el modelo de explotación urbanística imperante en España que ha sido tan lesivo para el medio ambiente. Los cambios que el Partido Popular está proponiendo solo benefician los intereses privados de unos pocos que, invadiendo terreno público, perjudican el interés general. El partido en el Gobierno cambia, además, las reglas de juego a mitad del partido, lo que sin duda va a generar agravios, inseguridad jurídica y pleitos. Es preocupante el cortoplacismo de esta reforma —el plazo general de concesiones termina en cinco años— y la ceguera que demuestran unos gobernantes empeñados en apostar por el mismo modelo de crecimiento que ha agravado la crisis. Aún hay tiempo para rectificar”.
ABC publica las cartas de terroristas a Izquierda Unida y lleva a su primera “Contactos de presos de ETA con IU para presionar al Gobierno”. Los reclusos de la banda piden a los comunistas de Andalucía apoyo contra la dispersión y les agradecen “la atención brindada hasta ahora”. La foto de portada es para “Vuelve el mejor Alonso”. Otros asuntos, “Venezuela celebró uno de sus comicios con menos garantías” y “Rubalcaba no hace pública su renta pese a tener ya los datos”.
Esperanza Aguirre escribe esta semana sobre los escraches en este diario: “Es más imprescindible que nunca que todos los ciudadanos se sometan al imperio de la ley, que nadie se tome la justicia por su mano y que ningún grupo quiera imponer sus ideas como ley para todos los demás. Algunos irresponsables se dejan llevar por sus intereses y quieren aprovechar la atmósfera de crisis para sacar provecho. Claro que hay cosas que funcionan mal, pero si la demagogia se convierte en ley, si la algarada sustituye al Parlamento, si cada uno se pretende en posesión de una verdad que puede imponer a los demás, las cosas se pondrán peor y estarán cada vez más lejos las soluciones que se merecen los 46 millones de españoles que queremos trabajar, prosperar y vivir en libertad, orgullosos de serlo”.
La Gacetadice que la izquierda ataca a la Iglesia y a la Monarquía y titula la marcha republicana en Madrid como “Nostálgicos”.