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Tras la liberalización comercial

La venta de alcohol, enfrenta a Gallardón y Aguirre

miércoles 30 de abril de 2008, 12:35h
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha pedido por carta a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, que "reconsidere" la supresión de la licencia que los Ayuntamientos dan a los establecimientos que venden alcohol para llevar porque esta medida resucitará los "macrobotellones".

Así lo ha anunciado el delegado de Economía, Miguel Ángel Villanueva, en declaraciones a los medios antes del debate en el Pleno municipal sobre el anteproyecto de ley de Modernización del Comercio que propone la Comunidad de Madrid.

Villanueva ha asegurado que la norma impulsada por la Comunidad "deroga" dos apartados de Ley de Drogodependencias, aprobada por el que Gobierno regional que presidía Alberto Ruiz-Gallardón en 2002, en los que a los establecimientos de venta de alcohol para llevar se les exigía una segunda licencia de los ayuntamientos.

"La supresión de la licencia municipal pone en riesgo la salud de muchos jóvenes madrileños y da un paso atrás con respecto a lo conseguido por la Ley de Drogodependencia", alertó Villanueva, asegurando que "las estadísticas demuestran que, desde 2002, la venta y consumo de alcohol entre los menores ha descendido y que el acceso al mismo se ha postergado a edades más tardías".

Además, el responsable municipal de Economía llamó la atención sobre la posible reaparición del fenómeno del 'botellón' en las calles de la capital. "El fenómeno de los 'macrobotellones' desapareció de Madrid con la Ley de Drogodependencia, pero ahora se puede volver a reproducir porque los jóvenes tendrán de nuevo un acceso mayor y más fácil al alcohol, algo que no es positivo", consideró.

Asimismo, la desaparición de las licencias provocará la proliferación de establecimientos donde se venda alcohol, lo que dificultará las tareas de control en la capital "a pesar del incremento de estos años de las plantillas de Policía Nacional y Local".

Libertad de horarios
En cualquier caso, el Ayuntamiento no encuentra problemas en la liberalización de los horarios comerciales que se propone en el anteproyecto de Ley. "Se trata de una transposición de una directiva comunitaria de 2006, que daba a los Estados miembros tres años para adaptarse a la liberalización comercial en defensa del interés de los consumidores", indicó Villanueva.

"Esta directiva deja poco margen a los países para establecer restricciones que no sean debidas al orden público u otro tipo de elementos, pero desde luego sin incluir los de tipo económico, que son los expuestos por PSOE", añadió el edil, recordando que fueron "leyes del ex presidente del Gobierno (Felipe) González los que iniciaron el camino de la liberalización comercial y ése es el rumbo de normativa comunitaria de aplicación a Estados miembros".

Sin embargo, Villanueva reconoció que el Gobierno local prefiere una estrategia de declarar Zonas de Especial Interés Cultural de puntos concretos de la ciudad, como ya se hizo con Sol, entendiendo que "hay razones económicas, culturales y turísticas que hacen conveniente que determinados barrios tengan libertad de horarios". "Somos más partidarios de ese procedimiento, pero entendiendo que la Ley de la Comunidad de Madrid es la aplicación de una directiva comunitaria", concluyó.