La asignatura de Religión contará para hacer la media del curso escolar
El Gobierno pagará los colegios privados para recibir enseñanza en castellano y se lo descontará a Cataluña
viernes 17 de mayo de 2013, 14:35h
El Gobierno ha aprobado la séptima reforma educativa de la democracia. “Necesitamos la remodelación urgente porque no nos podemos permitir las cifras de fracaso, abandono y paro juvenil”, ha argumentado Soraya Sáenz de Santamaría. José Ignacio Wert, sobre la cuestión lingüística en los centros catalanes, ha anunciado que el Estado adelantará el dinero del colegio privado a las familias que deseen que sus hijos reciban enseñanza en castellano, cantidad que más tarde se descontará a esta región de la financiación educativa.
El Consejo de Ministros ha aprobado una controvertida reforma educativa (LOMCE) que, no obstante, cumple punto por punto el programa electoral del Partido Popular. Tanto Soraya Sáenz de Santamaría como José Ignacio Wert han dibujado un escenario negro que, defienden, obligaba a cambiar el modelo. La vicepresidenta ha detallado la tasa de abandono escolar, del 25 por ciento frente al 13 de media en la Unión Europea; la puntuación de PISA, 12 puntos por debajo del promedio de la OCDE, o la inversión, dos veces superior a la de nuestro entorno. Esto hace, según la vicepresidenta, que no haya “argumento” que sostenga el sistema mantenido hasta la fecha.
El ministro de Educación ha destacado que la reforma persigue la calidad y la empleabilidad, que su enfoque no sólo reside en el futuro de los jóvenes sino en el, en consecuencia, futuro de la economía y sociedad españolas. La LOMCE, ha explicado, suprime la selectividad e implanta evaluaciones nacionales al final de cada etapa educativa. Cuarto de la ESO será a partir de ahora un curso de iniciación u “orientador” con itinerarios hacia bachillerato o Formación Profesional. Los idiomas y las asignaturas instrumentales ganan peso.
Además, establece que tanto la asignatura de Religión como su alternativa, Valores Culturales y Sociales en Primaria y Valores Éticos en Secundaria, serán evaluables y la nota contará para la media del curso "a todos los efectos", ya sea para optar a una beca o para calcular el resultado de las pruebas externas de evaluación, "como el resto de las asignaturas".
Se trata de la séptima modificación en democracia. Sáenz de Santamaría, sin obviar las protestas contra esta última, ha subrayado que “se han tenido en cuenta” las opiniones de comunidades autónomas, padres de alumnos, docentes, representantes sindicales, profesionales de la educación, asociaciones y plataformas y ciudadanos a través de un buzón que ha recibido 30.000 aportaciones.
Uno de los aspectos que más ruido generó en su día fue la célebre “españolización de los niños catalanes”, tal y como expresó Wert en el Congreso de los Diputados. ¿Cómo se ha resuelto la materia lingüística en Cataluña? “Recogiendo las recomendaciones del Consejo de Estado, sólo se garantiza el derecho de los padres de que el castellano pueda ser utilizado como lengua vehicular”, ha manifestado. Así, mediante un “mecanismo excepcional y extraordinario” (un fondo económico de 5 millones de euros) se garantizará esto “hasta tanto la administración educativa sea capaz de ofrecer esta formación en centros públicos”. Es decir, el Gobierno adelantará el dinero del colegio privado a las familias que deseen que sus hijos reciban enseñanza en castellano y más tarde se lo descontará a Cataluña de la financiación educativa.
Por último, y traduciendo el fracaso escolar en dinero, Wert ha especificado que los 500.000 alumnos repetidores le cuestan al Estado 2.500 millones de euros. En su opinión, que el 40 por ciento de los alumnos de 15 años haya repetido en alguna ocasión supone una “ineficiencia económica inmensa”. Con el nuevo camino, ha contrapuesto, cuarto de la ESO permite el acceso a una FP que ya no será carretera secundaria sino opción muy ligada a un posterior puesto de trabajo o al bachillerato y hacia la universidad con una mayor base de asignaturas esenciales e idiomas.