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RESEÑA

Zoé Valdés: La mujer que llora

domingo 02 de junio de 2013, 12:50h
Zoé Valdés: La mujer que llora. Premio Azorín 2013. Planeta. Barcelona, 2013. 384 páginas. 20 €
En 2013 se cumplen cuarenta años desde la muerte del genial artista malagueño Pablo Ruiz Picasso. La escritora hispano-francesa Zoé Valdés nos acerca con su última novela, La mujer que llora, a la vida de Dora Maar, amante y musa del pintor, un personaje excéntrico y apasionante vinculado al surrealismo y a los artistas cercanos al movimiento. A partir de 1937 Picasso plasmó una serie de efigies que se conocen como “mujeres llorando” , inspirados en el rostro de Maar. Las lágrimas, que para Picasso tan sugestivas resultaron y que decidió inmortalizar en su obra, acompañaron a Dora Maar durante buena parte de su vida. Su existencia estuvo marcada por insatisfacción en sus relaciones y la soledad posterior. La fotógrafa llegó incluso a pasar un tiempo en un psiquiátrico por expreso deseo de Picasso y de su amigo el famoso psicoanalista Jacques Lacan.

Dora Maar (1907-1997) no solo fue amante de Picasso, aunque sea esta la faceta en la que se centra la novela de Valdés. Era fotógrafa, pintora y poeta antes de conocer al genio malagueño. Maar había nacido en Croacia pero vivía en París, en contacto directo con los círculos artísticos vinculados al surrealismo. La artista gozaba de la admiración de significativos creadores del momento como James Lord, Paul Éluard o Bernard Bataille. Zoé Valdés retrata en la novela el intenso sufrimiento de la mujer rechazada, incomprendida, abandonada, cuyo talento hubo de madurar siempre a la sombra del genial pintor. Uno de los personajes de la novela llega a señalar que “Picasso no habría pintado el Guernica sin ella”. La afirmación resulta quizá aventurada pero ilustra el estrecho vínculo que unió a Maar con el genio malagueño, a pesar de la gran diferencia de edad que existía entre ambos: cuando se conocieron, ella tenía menos de treinta años y Picasso pasaba ya de los cincuenta.

Una escritora está interesada en la figura de Dora Maar y trata de recabar información sobre la artista a través de aquellos que la conocieron y la trataron: ese es el hilo conductor de la novela de Valdés. Conocemos así las experiencias por las que pasó Maar, como el enigmático viaje que realizó junto a los escritores homosexuales James Lord y Bernard Minoret por Venecia o el reiterado desdén al que la sometía su idolatrado Picasso. Desdén que únicamente se mitigaba cuando el llanto transformaba las facciones de Dora. Solo entonces la fotógrafa se convertía en un motivo artístico para Picasso, digno de sus lienzos.

La mujer que llora ha sido reconocida con el Premio Azorín 2013. La novela se inserta en una trilogía de obras mediante las que Valdés que trata de rescatar a algunas de las mujeres más sobresalientes y apasionantes del surrealismo, como Remedios Varo o Lidia Cabrera. Zoé Valdés, escritora nacida en La Habana pero afincada desde hace años en Francia, ofrece un relato sensual, cargado de sentimientos y de sensibilidad artística. Las referencias a obras y artistas son abundantes, así como los detalles que recrean una época fascinante pero también cruel y despiadada. Dora Maar, quien tanta admiración despertó en su entorno, decidió pasar el final de sus días sola, apartada de su círculo de amistades y de los lugares que frecuentaba. En la última etapa de su vida se refugió en la fe y encontró consuelo en Dios, cumpliendo así la sentencia que se le atribuye: “Después de Picasso, Dios”.



Por Lorena Valera Villalba
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